Investigación y Proceso de Trabajo
Una vez definido el tema y enfoque de nuestro proyecto, empezamos por buscar en información al respecto en todos los lugares posibles: googleamos “Realidad Aumentada en Uruguay”, y preguntamos entre nuestros conocidos que estuvieran más vinculados con el mundo de la tecnología a ver qué sabían, o a quién conocían, que supiera o se dedicara más específico a la Realidad Aumentada.
Para nuestra sorpresa, fueron varias empresas, personas e instituciones que nos encontramos que trabajan (o trabajaron) con Realidad Aumentada a nivel de producción local, encargándose la producción y ejecución de la misma.
Ave Interactive para el MAPI
SimDesign (Egresados de la ORT)
Fernando Foglino (a quien previamente habíamos escuchado en clase)
Yo conocía personalmente a los de SumarLab, pero desde antes que formaran la empresa, por lo que nunca supe exactamente qué hacían con ella, sólo sabía que utilizaban Realidad Aumentada, y me interesaba que pudieran participar de nuestro trabajo.
Decidimos que la mejor manera de sumergirnos en el tema era hablar directamente con estos productores de la Realidad Aumentada y conocer de cerca su experiencia y opiniones al respecto. Concluimos además que filmaríamos y grabaríamos las entrevistas para utilizar el material en nuestro video, ya sea solo en cuanto a audio o en video.
Investigando un poco más profundo en las redes sobre el trabajo preciso de cada uno, decidimos contactarnos puntualmente con SumarLab, SirHat y Ave Interactive, ya que eran los que se dedicaban específico a la Realida Aumentada. SimDesign y Fernando Foglino se acercaban más a la Realidad Virtual (en el primer caso), o al arte digital (en el segundo) no necesariamente en Realidad Aumentada como la entendíamos nosotros. Buscábamos la relación de la tecnología con una marca, con una experiencia real, yendo más allá de lo subjetivo y hecho por interés personal.
Recibimos respuesta de SumarLab y SirHat, por lo que finalmente coordinamos reunión y entrevista con ellos, y fue una experiencia súper enriquecedora. Si bien de Ave Interactive no recibimos respuesta, conocimos más de su trabajo con el MAPI a través de una entrevista, lo que nos aportó para entender más de las posibilidades que permite esta tecnología.
El único caso que encontramos de Realidad Aumentada aplicada fuera de Montevideo fue el Primer Museo Aumentado de Uruguay, ubicado en San José y desarrollado por Campo de Marte. Si bien este proyecto fue publicado en una nota por Cromo, no encontramos que haya tenido mucha difusión más allá de eso.
Sorpresa - Es todo un tema de perspectiva
Personalmente, nunca tuve mucha exposición al tema más allá de ver esta tecnología aplicada en el área de entretenimiento (como PokémonGO, por ejemplo) o como catálogo virtual de elementos de decoración, aunque este último caso no tuvo éxito en Uruguay.
Me llevé una sorpresa muy grata, y quedé completamente encantada con el tema que habíamos elegido para nuestro proyecto, cuando descubrí el mundo de posibilidades que permitía esta tecnología, y que al final era el resultado de un pensamiento lateral y diferente. También nos encontramos con distintas posturas dentro del mismo tema que dieron lugar para pensar, y me pareció fascinante qué tan distinto podían pensar empresas que trabajan con Realidad Aumentada desde nuestro país, siendo que nuestro mercado es bastante reducido.
"Experiencias en Realdiad Aumentada”: así se presenta SumarLab, una empresa fundada muy recientemente por un grupo diverso de curiosos. Integrado por comunicadores, diseñadores, programadores, gestores culturales y hasta economistas, la apuesta de SumarLab es utilizar la Realidad Aumentada como vehículo de comunicación.
La idea surge a partir de Pablo Vidal, diseñador, a quien conocí en mi pasaje por Sinergia Cowork. Él viene experimentando e investigando en el tema hace unos ocho años, pero fue recién luego de un taller de validación de ideas para negocios que se decidió: quería llevar la Realidad Aumentada a más allá de solo un hobby. Para la entrevista nos recibió Pablo, junto con dos de sus colegas, Andrés Salerti (Diseño y Comunicación) y Federica Silva (Comunicación).
Acotando todavía más el alcance de su empresa, en SumarLab deciden aplicar esto específicamente en empaques. No realizan facetracking, geolocalización, u otros usos que permite la tecnología. De esta forma, definen su trabajo como una especie de reciclaje de un medio de comunicación antiguo, como es el diseño de empaques, y lo intervienen con R.A. para generar un contenido mucho más interactivo y relevante a la experiencia.
Otra ventaja que plantearon que les permite la R.A. que no lo obtienen con otras tecnologías o herramientas, es la posibilidad de medición de resultados en el momento, y así hacer un seguimiento mucho más real del éxito detrás de la campaña. Plantearon lo que sucede con una pieza de comunicación tradicional, en la que una agencia puede decirle a la marca que ubicando la pieza en tal lugar en específico por donde pasan por día 10 mil personas, eso será suficiente para medir el éxito, o que por ubicar un link para ampliar información atrás de un empaque los usuarios lo van a abrir. Esos resultados a veces no son reflejo de la realidad. En cambio, intervenir esas piezas con R.A. significa ponerle un “botón” a la realidad desde donde se puede ampliar información. A través de las mediciones y seguimientos de campañas con R.A., hoy en día se puede saber cuántas personas interactuaron con la pieza, y cuántas llegaron a hacer efectivamente lo que buscaba que hicieran (en el caso de que se buscara comprar algo, al final del día se puede comprobar efectivamente cuántos compraron luego de interactuar con la pieza de R.A.). En el caso de que sea un link con información, ya no es necesario entrar en una computadora o en un celular para acceder a la misma, sino que a través de la R.A. se puede desplegar la información relevante en el momento.
De esto último se desprende la posibilidad que esta técnica les permite para hacer de un empaque algo interactivo y con un contenido que esté en constante actualización. Quedó atrás esa idea de empaque como algo “aburrido” en el sentido que solo cumple con su función de contener. Hoy en día, es posible generar campañas que, por ejemplo, propongan revisar el empaque todas las mañanas durante un período de tiempo, y que siempre que se lo revise se podrá encontrar un contenido nuevo, distinto, y relevante a la experiencia, la marca y el usuario.
Cuando les preguntamos por su opinión de Uruguay como productor, el equipo de SumarLab coincidieron que Uruguay es el mejor laboratorio desde donde se puede producir e investigar en esta tecnología. Tenemos excelente acceso a internet y hay una fácil accesibilidad a los dispositivos necesarios para acceder a una interacción con Realidad Aumentada. Lo único que carecemos es de formación local, pero todo lo que se puede aprender de este tema se encuentra en la red. A esto se le suma que el hecho de estar en Uruguay no implica ningún tipo de limitación en cuanto al software adecuado para utilizar, y que desde acá se puede trabajar con las mismas herramientas con las que trabajan las grandes empresas en el resto del mundo. Esto significa que Uruguay es un lugar propicio para generar contenido y exportar para el exterior, cosa que si bien todavía ellos no lo han hecho, está en planes para el futuro. Esto se traduce en que al final del día, el mercado de SumarLab no son sólo los 3 millones de uruguayos, o el millón y algo que tengan acceso a tecnología LTE, sino que su mercado potencial podría terminar abarcando a toda latinoamérica.
En cuanto a si R.A. es algo pasajero o no, en SumarLab estaban convencidos de que es algo que llegó para quedarse, y tiene la fuerza y potencia suficiente para ser el medio de comunicación del futuro. Más allá de la definición tradicional de la misma, consideran que el diferencial está en el uso que se le da, como sucede con toda tecnología nueva. Claro que hay quienes la utilizan por ser novedad, pero ellos apuntan a ir un poco más allá y generar contenidos y experiencias relevantes y únicas para cada cliente, que funcionen como vehículo efectivo para transmitir ese mensaje.
Un dato relevante que mencionaron en la entrevista es que también hay que tener en cuenta que hoy en día es el momento ideal para poder desarrollar esta tecnología. Contaron cómo hace unos cinco años, “El País” y “El Observador” habían incursionado en algunas experiencias con Realidad Aumentada en sus publicaciones y a través del desarrollo de aplicaciones, pero hace cinco años no era tan fácil acceder a un teléfono celular con las capacidades necesarias para poder facilitar una experiencia de R.A., por lo que estos emprendimientos no tuvieron éxito. Quizás si los hubieran lanzado hoy, cuando el ambiente está propicio y se presta cada vez más a eso, hubieran triunfado.
Tuvimos la oportunidad de entrevistar a Martín Tarragona y Martín Patrone, los fundadores de SirHat, quienes nos recibieron con una entrevista de lo más interesante y sincera. Ambos ingenieros, idearon SirHat como una salida laboral alternativa. Frente a unas ganas de producir algo distinto y una tecnología que se veía que cobraba cada vez más fuerza, los dos amigos decidieron animarse y comenzaron a formarse de forma autodidacta en el tema para poder abrir su estudio.
Si bien comenzaron desarrollando algunas experiencias de R.A. que los clientes querían más que nada por novedad, hoy en día están encontrando su nicho desarrollando aplicaciones culturales y educativas con el beneficio de incluir R.A. en su material. Así como nos comentaban los de SumarLab, los chicos de SirHat también creen que toda tecnología depende del uso que se le da. Ellos no consideran que la R.A. tiene que ser el foco de la aplicación desarrollada, o la razón por la que se hace, sino que lo utilizan como un beneficio agregado para darle un plus a la pieza, dotarla de algo que va más allá de lo que se ve y que aporta en gran medida a la experiencia del usuario para establecer una interacción y un mensaje.
Por ejemplo, en su caso, ellos encontraron una salida interesante por el lado de las aplicaciones culturales y de educación que implican un giro en cómo se percibe y se recibe la información, y es un área en la que están incursionando cada vez más.
Sobre la situación de Uruguay como país productor de esta tecnología, ellos consideran que no hay una limitación necesariamente por el hecho de estar en Uruguay, porque se puede acceder a las mismas herramientas y al mismo software que en el resto del mundo, y si bien no hay ningún centro de formación, si se quiere se puede aprender de forma independiente. El techo o limitante con el que se encontraron ellos fue el mercado Uruguayo, que no lo ven como tan afín a la tecnología como para requerirla más allá de ser una novedad. Solo recientemente empezaron a cambiar sus proyectos hacia lo educativo y cultural, pero todavía son varios los que quieren desarrollar algo en R.A. simplemente por ser novedad.
En cuanto a si es una tecnología que es una moda pasajera o si llegó para quedarse, ellos coinciden con SumarLab cuando dicen que todo depende siempre del uso que se le dé a la misma. Si bien no perciben hoy la R.A. como que tenga la fuerza que en su momento prometía tener, todavía quedan posibles usos interesantes que permite la R.A., saliéndose de la novedad y que efectivamente logran tener un impacto positivo en nuestra sociedad.
Fuimos rotándonos las distintas tareas que surgieran, complementándonos los tres como equipo. Realizamos juntos la etapa de investigación, elaboración de preguntas para entrevista, las entrevistas y la puesta en marcha del video. Luego, con Fermín nos encargamos de la edición del video, y Malena de organizar el contenido para el mismo. Fue un proceso que llevó su tiempo el de la selección de material para resumir dos horas de entrevistas en dos minutos de video, pero quedamos más que satisfechos con el resultado final.