𝐑𝐞𝐝𝐟𝐨𝐫𝐝 𝐑𝐲𝐦𝐞𝐫 𝐀𝐥𝐢𝐠𝐡𝐢𝐞𝐫𝐢.
Nombre y apellidos: Redford Rymer Alighieri.
Apodos: Mad Dog, Red, Doctor Alighieri.
Fecha de nacimiento: 26 de agosto de 1991.
Ocupación y estudios: Doctorado en medicina de la Universidad de Columbia, residencia en el New York-Presbyterian Hospital.
Actualmente está cursando la especialización en neurocirugía en la facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.
Familia:
• Juliette Alighieri Salvatore. (Madre, 70 años) [FC guía: Meryl Streep]
• Giovanni Rymer Leone. (Padre, 73 años) [FC guía: Don Gummer]
• Gianluca Rymer Alighieri. (Hermano mayor, 35 años) [FC guía: Taylor Kitsch]
• Alessandra Rymer Alighieri. (Hermana pequeña, 16 años) [FC guía: Lola Flanery]
• Carrie Grunwald. (Ex-novia, 28 años) † [FC guía: Britt Robertson]
Descripción física: Ojos color miel y pelo castaño oscuro, con alguna cicatriz puntual que adorna su cuerpo, provocadas por el accidente de tráfico que sufrió. Alto (1,87 m), complexión atlética y musculoso en su justa medida, sin ser la típica“bestia de gimnasio” -como él les llama-. Se mantiene en forma desde sus días como jugador de Lacrosse en el instituto, pisa el gimnasio mínimo tres veces por semana, aunque a veces no le dedica todo el tiempo que le gustaría.
Descripción psicológica: Redford es un hombre muy inteligente que lleva las emociones ocultas bajo la manga, puesto que no suele compartirlas con nadie más que con su diario, donde tiene la manía desde pequeño -siempre ha sido un niño muy cerrado en sí mismo e hiper-activo que acudía a psicólogos por su padre- de escribir lo que le pasa en su día a día. De esa forma, suele transmitir muy bien sus sentimientos aunque no hay nadie que los haya leído jamás.
En su profesión era muy creído y egoísta. Llegó un punto en que pasó a ser de lo más materialista, importándole únicamente que sus pacientes tuvieran el dinero suficiente como para poder pagarle a cambio de operarles -algo que le vino en gran parte por la inseguridad que ha sentido siempre por culpa de su padre, quien le decía «tienes que estudiar algo más útil y que vaya a darte más dinero que ser doctor»-, cosa que más adelante cambió por completo tras su accidente.
En las amistades -y en el amor y con su familia- es alguien muy leal y atento, con quien siempre puedes contar y quien siempre va a aconsejarte lo mejor que pueda cuando le pides ayuda u opinión en alguna cosa concreta. Perfeccionista a cada cosa que hace para -y por- la gente que le importa y muy detallista, hasta el punto de sorprender con pequeños detalles que quizá otras personas pasarían por alto.
Historia: Redford nació un caluroso 28 de agosto de 1991 en Roma, Italia. Fue el segundo hijo de un matrimonio formado por un empresario (dueño de una buena parte de concesionarios a lo largo de toda Italia) y una cirujana cardio-vascular muy reconocida de forma mundial, cirujana que ha acudido a otros miles de ciudades por peticiones especiales de pacientes -o de amigos doctores- para operarles, como puede ser Nueva York, donde más tarde Red acudió a estudiar y más tarde a trabajar en el hospital de un amigo de su madre.
La vida de Red siempre fue sencilla, no tuvo que pensar mucho en qué quería hacer de mayor, puesto que toda su familia a excepción de su padre, le había inculcado desde pequeño el amor por una profesión concreta: medicina. En el colegio sacaba buenas notas, y era un niño muy sociable pese a pertenecer a la clase alta italiana por la posición social de ambos padres, algo de lo que él renegó más adelante, tan pronto como cumplió los dieciocho años y se fue a vivir a Barcelona con su hermano, Gianluca.
En lugar de quedarse estudiando en su nueva ciudad, Redford, guiado por su espíritu aventurero y en su afán por desentenderse completamente de su familia, se lanzó a lo desconocido al irse a vivir a Nueva York con tal de poder realizar así su carrera, en la Universidad de Columbia.
Gracias a esa decisión loca que tomó en aquel momento, conoció a Carrie en una fiesta de la facultad. Esa noche descubrió que era su compañera de carrera y más adelante, se convirtió en su novia y prometida.
Asistió a la escuela de medicina, graduándose antes de tiempo gracias a su inteligencia y el uso de una de sus «habilidades»: la memoria fotográfica que siempre le ha ayudado para aprender mucha información con una rapidez increíble.
Tras graduarse, su carrera médica como cirujano comenzó a avanzar al meterse como cirujano residente en el New York-Presbyterian Hospital, y su popularidad subió como la espuma gracias a ese historial de intervenciones exitosas -y ninguna fallida— que había ido acumulando a sus espaldas a tan temprana edad.
Desgraciadamente, un par de años después, sufrió un accidente de coche que acabó con la vida de Carrie -de quien después fueron donados los órganos tal y como la rubia quería- y con un Red traumatizado tanto por la culpabilidad que sentía consigo mismo como por no haber podido hacer nada para salvarle la vida.
Recuerdo que un día, bromeando, me dijo que, si se moría, algo de ella quedaría en este mundo. Y cuando le dije que eso era absurdo, porque ella era ella y nadie más, me contestó: «Si me quieres, seguiré viva para ti, porque estaré donde esté mi corazón». Me pareció una frase tonta, propia de sus fantasías, aunque ellas la hacían muy especial. Luego, aquel día, cuando tuvimos el accidente y la vi desangrarse dentro del coche, me la repitió, y entonces…
Queriendo huir del pasado y de lo que significó esa pérdida para él, Redford abandonó su carrera médica en Nueva York al decidir volver a Barcelona junto a su hermano, donde pasados unos meses de luto en los que se limitó a aprovechar su gran fortuna para salir como si no hubiera un mañana -todo por sus propias ganas de meterse en líos y morir también-, decidió matricularse en la facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona para cursar la especialización en neurocirugía.
Sorprendentemente, la vida le tenía guardada una sorpresa más de la que se enteró en una de sus tantas vueltas a Italia en las vacaciones de verano: una paciente había recibido el corazón de su Carrie poco después del accidente, y la había operado nada más y nada menos que su madre. Y lo mejor de todo: vivía en Italia, como él.
Otros datos de interés.
• Nacionalidad: italiano.
• Su signo del zodíaco es Virgo.
• Le encanta escribir, y leer. Si no se hubiera dedicado a la medicina, se hubiese decantado por estudiar literatura.
• Sabe hablar español, catalán, inglés, italiano, francés y algo de portugués.
• Tiene dos tatuajes, uno que pone «Carpe Diem» y otro «Alive».
• El tatuaje de «Carpe Diem» se lo hizo a la semana de pisar tierra estadounidense, en su primer día de universidad.
• El de «Alive» se lo hizo después del accidente de tráfico en el que murió su novia, para recordarse a sí mismo que está vivo y que no tiene que desaprovechar esa oportunidad.
• Le encantan las motos y los coches antiguos, tiene una Triumph Thruxton 900cc, un Ford Mustang de 1965 y un Ford Torino de 1970 que pertenecía a su abuelo.
• Fan incondicional de la Juventus y del Betis.
• Es fan de los Mets de Nueva York.
• Cuando está nervioso, tiene la manía de morderse las uñas.
• Tiene dos perros, uno llamado Ragnar y otro Lagertha, ambos Rottweilers.
• Su color favorito es el azul.
• Por parte de la familia materna, es descendiente del famoso Dante Alighieri.











