Robert Desnos, poeta francés, integrante de la resistencia contra a los nazis en la Segunda Guerra Mundial, estuvo preso en distintos campos de concentración hasta llegar al campo de Terezín, Checoslovaquia. Desde ese lugar escribió uno de los poemas más bellos sobre la vida antes que la muerte, sobre la memoria y el recuerdo antes que la desilusión, sobre el amor y la cercanía antes que el odio y la venganza. El texto Tanto soñe contigo fue escrito en las barracas, desde la esperanza y el testimonio del amor a través de las palabras.
Tanto soñé contigo que pierdes tu realidad.
¿Todavía hay tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo y besar
sobre esa boca el nacimiento de la voz que quiero?
Tanto soñé contigo que mis brazos habituados a cruzarse sobre
mi pecho cuando abrazan tu sombra, quizá ya no podrían
adaptarse al contorno de tu cuerpo.
Y frente a la existencia real de aquello que me obsesiona y
me gobierna desde hace días y años,
seguramente me transformaré en sombra.
Oh balances sentimentales.
Tanto soñé contigo que seguramente ya no podré despertar.
Duermo de pie, con mi cuerpo que se ofrece a todas las
apariencias de la vida y del amor y tú, la única que cuenta
ahora para mí, más difícil me resultará tocar tu frente
y tus labios que los primeros labios y la primera frente
que encuentre.
Tanto soñé contigo, tanto caminé, hablé, me tendí al lado de
tu fantasma que ya no me resta sino ser fantasma entre
los fantasmas, y cien veces más sombra que la sombra que
siempre pasea alegremente por el cuadrante solar de tu vida.
(Robert Desnos)

















