Estoy rota.
Estoy rota, mi alma percibe una ruptura irreparable que busca consuelo en los rincones más oscuros de mi ser, sólo con tal de aliviar la soledad que causaste.
Estoy rota, mis ojos dejaron fluir aquella seda oscura que me cegaba en cada amanecer y en cada anochecer, en cada promesa y en cada elogio que prometías con dulce mentira en mi oído.
Estoy rota, puedo sentir el tibio flagelo de mis extremidades al no tener tu protectora presencia a mi lado, brindándome una de las caricias vocales más hermosas de esta pequeña galaxia.
Estoy rota, el sentido de la vida ya no es un concepto cuerdo dentro de mis emociones al verte tan lejos de mí, tan intocable, tan agría como los atardeceres desérticos.
Estoy rota por el mero hecho de que tu amor se ha roto en miles de pedazos, que lo nuestro se convirtió en un helecho de espinas que sólo lograba lastimarme más y más con tu indiferencia.
Estoy rota sin mi corazón palpitando con emoción, porque tus mentiras se lo llevaron con vos.
















