Soliloquium [Famine]. 2025. Bandcamp, Spotify, Facebook, Amazon, Youtube. Twitter(metalone). ----- Soliloquium [Soulsearching] 2022
seen from Argentina
seen from China
seen from China

seen from Canada

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from Poland

seen from Türkiye
seen from Australia

seen from United Kingdom

seen from Italy

seen from Türkiye

seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United Kingdom

seen from Russia
seen from Italy
Soliloquium [Famine]. 2025. Bandcamp, Spotify, Facebook, Amazon, Youtube. Twitter(metalone). ----- Soliloquium [Soulsearching] 2022
Soliloquium [Soulsearching]. 2022. Bandcamp, Spotify, Facebook, Amazon, Youtube. Twitter(metalone).
Seen that you like both Blacksmithing and metal music? Whats your favorite band and whats your favorite blacksmithing material?
I like alestorm and good ol steel myself!
Also one time i was using coal for the first time and accidentally slagged rebar as the fire got to 3100~° fahrenheit!
My favourite band shifts pretty often, but right now it's probably Soliloquium! Stefan's sounds will probably always hit home for me lol
As for metal work, I use a lot of just tool steels, I've got a mechanic friend who sometimes hooks me up with old springs.
My favourite piece of mine though was probably the gold and diamond ring at the bottom of Lake Ontario, after I found out about my ex cheating on me.
Omnissiah, slagging rebar is something else! But burning steel is probably the best way to learn managing heat
SOLIOLOQUIUM-EXISTENTIAL MISSHAPE
SOLILOQUIUM-EYE OF THE STORM
Soliloquium - With Or Without
Who Are We?
To Fight These Rising Tides?
Struggling Forward With No Reward,
With or without.
It's always the same.
Entangled in chains of the past.
Soliloquium - With or Without (death/doom metal, Transcending Records, S...
Desde hace unos años no he podido seguir escribiendo, lo intenté por unos meses, pero ya no tengo nada que decir. Sé que definitivamente me dejaste, que dejaste de leerme y que ya no te intereso en absoluto, y mucho menos aquello que algún día fue. Dejamos de existir en el pasado, igual que ahora en este presente lleno de posibilidades aparentes.
En los años que viví contigo me acongojaba constantemente una pregunta: ¿cuándo sería el momento en que te irías, con quién o a buscar qué? Siempre supe que te marcharías, se lo dije a mis amigos y ellos contestaban que ya lo sabían.
Ya han pasado más de dos años y a veces pienso en ir a sentarme a ese viejo árbol en el que solía esperarte, en el que vivimos un amor de juventud –tú tenías quince y yo diecisiete– en el que terminé aprendiendo más de ti, que tú de mí.
Estoy en mi desgastado escritorio, bajo la lámpara de led que sólo ilumina en donde escribo y me deja en la penumbra, como si no existiera.
Siempre temí a tu olvido y resultó que fui yo la primera persona en abandonarme. Tantos días me he reprochado y te pregunto: ¿Por qué después de tantos años parecen menos de los que me diste? ¿Por qué mi tiempo se disolvió en tus manos y al final nadie ganó nada?
Te escribo –como si fuera a recibir respuesta – para que sepas que a ella la amo, tanto que no puedo creer que a ti no te haya podido amar así de bien. Siempre te mentí, desconfié y lloré a tu lado. De los años que estuve contigo, uno te lo agradezco y por los demás te perdono.
Ya no escribo. Me cansé de repetir lo que siempre digo. Me hostilizo.
Mis amigos son los mismos de los que me alejaste, creo que me perdonaron antes de decir que lo sentía.
Por otro lado, mi vida ha mejorado mucho y ella me hace tan feliz que aprendí a dar gracias al universo porque te hayas ido. Estoy por cumplir veinticinco y a mis veinticuatro sigo deseando que ya no toques fibras en mí, que esto se acabe y que pueda desearte la felicidad que nos merecíamos hace siete años.
Esta noche dejé que mis demonios hablaran y le escribí a uno de ellos porque debo aprender a respetar el olvido y a temerle a los recuerdos porque son unos hijos de puta, que merodean a medianoche y me preguntan qué hacía con tanta tranquilidad.
Que no te confundas, no te escribo porque todavía sienta algo, te escribo porque me heriste y las heridas me pulsan de vez en cuando, y porque te fuiste antes de que pudiera decir que yo también sabía que ya había alguien y que esto había terminado.
Chantal Armenta