La espera también es un regalo
Llevo meses pidiéndole a Dios que me regale algo para mi muy especial. Es un sueño que llevo tiempo rogando a Dios para que se cumpla, pero pasan los meses, y el sueño no se cumple nunca.
Sé que es una cosa que no va en contra de Dios, no es algo malo, y me cuesta muchísimo entender porque se lo regala a muchísimas personas de mi alrededor, pero no a mi. En las últimas semanas, he estado preguntándole a Dios si es por qué a mi me estaba castigando por algo, o si es porque yo no me lo merezco mientras que los demás sí, que ellos valen más que yo y por eso a ellos les premia y a mi no.
Ha sido un periodo de lucha continua con Dios, pidiéndole continuamente explicaciones, y hasta enfadándome con él. Hasta que me he rendido. Me he dado cuenta de que no sirve de nada luchar contra Dios, cuando Él es quien siempre tiene un plan mejor que el mío. Cuando Él es quien me conoce y sabe qué regalarme y en qué momento. Cuando Él siempre cumple Sus promesas, pero a Su tiempo.
Rezando, hace un par de mañanas, sentí como Dios me pedía que confiara en Él, y me decía que Él solo quería paz para mi. Pero que difícil es confiar cuando sientes que tus oraciones no son escuchadas. Estoy aprendiendo que lo que yo le pido a Dios es fruto de mis deseos y de lo que yo pienso que me hace bien en un determinado momento. Pero el tiempo de Dios se basa en que Él lo sabe exactamente todo, y actúa de formas que no puedo ni imaginarme.
"Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto". Deuteronomio 32:4
Siento que la espera es necesaria, así como la paciencia. Le pido a Dios que me ayude a alabarle mientras espero en el pasillo, confiando en que Su camino siempre es el mejor. Quiero confiar en que Él va a proveer y va a prepararme para bendecirme algún día. Mi mayor defecto es que lo quiero todo y ya (cuantas veces habré escrito esta frase en este blog...) y no sé esperar.
Pero Dios quiere que yo de fruto, y el fruto tarda en madurar.
"No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé". Juan 15:16
Leí hace poco que "no puedes odiar los tiempos de preparación pero amar el destino y la salvación. En la espera, Dios está preparando tu corazón para recibir la bendición. Descansa en saber que Dios no llega demasiado tarde ni demasiado temprano". Que bonito es saber que Dios no entiende de relojes, ya que el tiempo lo crea Él.
De verdad le pido que me de paz en este tiempo de espera, y que me haga confiar en Su corazón cuando no entiendo Su mano. Porque la peor respuesta a mis oraciones ahora mismo solo podía ser "aún no", pero quiero confiar en que Él tiene un plan que valdrá la espera. Quiero tener fe.











