Tengo demasiado para expresar. Tantas palabras y sentimientos. Tanto que compartir. Pensamientos que abruman mi mente. Experiencias que nunca creí que viviría. Batallas que he perdido y que he ganado. Cicatrices que podrás ver y otras que llevo muy dentro de mi. Sonrisas, lágrimas, silencios, gritos, todo eso que forma parte de cada uno de nosotros, estoy convirtiéndolo en letras profundas y sentimientos tan reales y verdaderos. Dejando a un lado las poses, simplemente siendo yo misma.
Mis trastornos y mis problemas, los cuales no definen lo que en verdad soy. Relaciones buenas y malas. Amistades sinceras y falsas. Decepciones. Corazón roto. Sueños y metas por cumplir. Ilusiones y deseos frustrados. Adicciones. Toda una mezcla de características ya muy particulares pero que a la vez, me distinguen, porque cada uno añade su esencia.
Tengo 22 años, soy la típica joven agobiada por los problemas típicos que la mayoría vive actualmente. Depresión, ansiedad, insomnio, entre muchos otros, pero ninguno de ellos me describe en realidad. Quiero hacer una pequeña diferencia. Ayudarme y ayudar a otros. Sobresalir y ser fuerte. Ser un buen ejemplo para alguien más. Usar mi voz y mis palabras para que otros sientan que existe alguien más que los acompaña.
Soy un ser bastante sensible, intentando llenar vacíos, buscando mi propósito, caminando sin un rumbo fijo, tratando de resolver mis problemas.