Gracias Julieta...
De verdad te agradezco que me hayas traído a una mansión desconocida, en un país desconocido, con personas completamente desconocidas. Te estaré en deuda toda la vida —comentó con sarcasmo, a nadie en particular. Observó el hall de aquella gran estructura. ¿De verdad todo eso estaba especialmente montado para ellos? Sonaba como de película.
Percibió movimientos cerca cuando tenía la vista fija en la carta que Julieta le había enviado. De inmediato, levantó la cabeza y fue detrás de esa persona— . Hey, disculpa, ¿puedes ayudarme con mi habitación? Este lugar es un laberinto.












