Eh... ¿hola?
—Dijo mientras entraba a lo que, durante un gran período de tiempo, iba a ser su hogar. — Hey, hola, soy Rebecca, ¿y tú? —Preguntó con una gran sonrisa.—.
Se detuvo tras escuchar como una voz femenina se dirigía a el—Frank—respondió—por tu entusiasmo noto que eres una recién llegada.








