Traducción Audiovisual
La traducción audiovisual consiste en traducir productos que combinan elementos visuales o fílmicos y de sonido para narrar una historia, ya sea una película o un tutorial de software informático. Lo que diferencia este tipo de traducción del resto, es que la mayor parte del mensaje queda inalterado como son los códigos corporales o musicales entre otros, ya que tan solo se traduce la parte lingüística, que solo es una pequeña parte del mensaje total.
Vivimos en un mundo globalizado con mucha demanda de productos audiovisuales internacionales y, por lo tanto, se vuelve más necesaria la traducción de estos contenidos con una finalidad cultural o comercial.
La traducción audiovisual incluye diferentes tipos de traducción: doblaje, subtitulado, voice-over, narración, traducción simultánea, half-dubbing. No obstante, en este artículo nos centraremos en subtitulado.
Una parte importante de las traducciones audiovisuales es que necesitan subtitulado. Tradicionalmente, la subtitulación era la modalidad de traducción audiovisual más popular y explorada en entornos académicos. Los estudios en traducción audiovisual aumentaron significativamente durante los últimos veinte años. Hoy día, al hablar de traducción audiovisual, se debe hablar también de audiodescripción, subtítulos para sordos y subtitulación no profesional, entre otras modalidades emergentes.
Este trabajo puede parecer sencillo a primera vista, pero no lo es. En realidad, es una tarea un poco compleja a causa de las propias limitaciones de la velocidad de lectura y del espacio disponible en pantalla. El traductor, además de traducir correctamente los textos del diálogo a otro idioma, debe adaptar las frases subtituladas al ritmo de lectura de un espectador medio y la longitud de los textos que aparecen en la pantalla.
El espacio del que disponemos en nuestra traducción se limita a dos líneas de subtítulos que se colocan centradas en la parte inferior de la pantalla. Cada línea no puede contener más de 35 caracteres, por lo que el número de caracteres que puede tener un subtítulo (formado por dos líneas) es de 70 caracteres.
En cuanto a la limitación del tiempo, un subtítulo tiene una duración mínima de un segundo y una duración máxima de seis segundos en pantalla. Sin embargo, las nuevas tecnologías ofrecen las razones y los medios para reevaluar las reglas generales de la subtitulación. Varios estudios han mencionado la necesidad de evaluar si realmente la regla de los 35 caracteres es aún válida para la subtitulación de televisión. Se ha propuesto, por ejemplo, que en lugar de medir los subtítulos según caracteres, se midan de acuerdo con los píxeles que ocupan. Esto se basa en el hecho de que no todas las letras o símbolos tipográficos ocupan el mismo espacio. La letra m y la letra l cuentan como un caracter cada una, pero evidentemente la primera ocupa más espacio en pantalla que la segunda. Además, se puede asumir casi sin miedo a equivocarse que las personas están cada vez más acostumbradas a leer contenidos ya que el usuario regular de contenido audiovisual por lo general está rodeado de diferentes pantallas (computadores, televisores, tablets, etc.).
Asimismo, una de las actividades primordiales para usar estos dispositivos es la lectura. Es posible que estar más expuesto al texto escrito haga que las personas tengan una mayor capacidad de lectura y, por lo tanto, podría considerarse si es válido hacer subtítulos con un mayor número de caracteres o con una velocidad mayor.
Proceso de subtitulado
Pautado o spotting: Localización de los tiempos de entrada y salida de los subtítulos, sincronizados con el audio, calculando los tiempos mínimo y máximo de duración y respetando los cambios de plano y escena.
Adaptación: Traducción del original, adaptándolo y ajustándolo a los caracteres permitidos según la duración del subtítulo.
Simulación: Representación de los subtítulos traducidos con la imagen y audio para comprobar que se respetan todos los criterios y que se pueden leer de forma natural.
Corrección de errores y reajuste del texto.
En cuanto a la adaptación, existen una serie de criterios básicos:
El corte del subtítulo, la separación de las dos líneas, no debe interrumpir ninguna unidad de sentido. No deben separarse un sustantivo y su adjetivo en dos líneas diferentes, ni un sustantivo y un verbo, sino que debe ser un corte natural.
Se utiliza el guión corto (-) en las conversaciones para indicar que hablan dos personas, con un guión e intervención por línea de subtítulo.
Se utiliza la cursiva para voces en off, canciones y audio proveniente de fuera de la escena o de aparatos electrónicos.
Se utilizan comillas anglosajonas (“ ”), abreviaturas reconocidas, cifras, y se evitan en lo posible las mayúsculas (utilizadas para títulos, carteles, o contenido escrito en la imagen).
Existen diferentes programas profesionales de subtitulación, de mayor y menor calidad, más y menos caros.
El programa gratuito más completo quizá sea “Subtitle Workshop”, distribuido actualmente por UruWorks, se trata de una herramienta que puede descargarse fácilmente de internet y que no es difícil de usar.
Entre algunas de sus características se destaca la función para chequear ortografía, y un avanzado modo de vista previa con el video, el cual hará la tarea aún más fácil.
Además, se puede introducir el tiempo exacto de entrada y salida de un subtítulo (pautado), añadir la traducción (adaptación) y ver el resultado en el momento (simulación). Los atajos de teclado son muy cómodos, y esto garantiza un aumento en la productividad y en la velocidad de trabajo. Todo esto puede hacerse desde el teclado: reproducir, pausar, retroceder o adelantar el video, insertar un subtítulo nuevo, pasar al subtítulo siguiente, editar el texto, sincronizar los subtítulos, activar el control de calidad, guardar el archivo, abrir un archivo nuevo, etcétera. Además, permite la previsualización de la película con los subtitulos ya añadidos, así, podremos ir ajustando el tiempo que se debe mostrar la frase adecuada.
Los subtítulos pueden guardarse e importarse. Soporta multitud de formatos (.ass, .aqt, .txt, .asc, .dks, .sub, .mpl, .psb, .smi, .stl, .vsf, .zeg, etcétera)
Otros programas populares para realizar subtítulos son:
Aegisub
Aegisub es un editor de subtítulos SubStation Alpha (un formato de subtítulos más avanzado que el SubRip y otros formatos) (.ssa, .ass), de propósito general, que ayuda en muchos aspectos a la composición tipográfica.
Entre algunas de sus características se encuentran: la capacidad de importar subtítulos no Unicode desde más de 30 codificaciones diferentes, incluyendo Shift_JIS, lo que permite reanudar el trabajo sobre cualquier subtítulo independientemente de la configuración del sistema. También permite cargar los formatos de subtítulo Advanced SubStation Alpha (.ass), SubStation Alpha (.ssa), SubRip (.srt) y de texto plano (.txt).
Posee un módulo de automatización que utiliza el lenguaje de script Lua para crear efectos avanzados de karaoke o cualquier otro tipo de manipulación sobre los subtítulos. Además, cuenta con un recolector de fuentes tipográficas.
Subtitle Edit
Subtitle Edit es un programa cuya función principal es la edición y creación de subtítulos. Soporta más de 200 formatos de subtítulos (SubRip, Timed Text, SubStation Alpha, MicroDVD, SAMI, D-Cinema, BdSub, etcétera). Se encuentra disponible en 29 idiomas. Tiene como característica una interfaz gráfica que contiene un listado de subtítulos previamente cargados o realizados, formas de onda de audio y un mini reproductor para visualizar el trabajo. Sin embargo, Subtitle Edit no permite hacer cambios importantes en los subtítulos en cuanto a su formato y estilo. Como ventaja, cuenta con la capacidad de extraer subtítulos de un DVD.
VisualSubSync
VisualSubSync (VSS) es un programa de subtitulación que usa representaciones de ondas de sonido como base. Incluye herramientas como corrector de errores, indicadores de velocidad o sugerencias para ayudar a mejorar la calidad de los subtítulos. Soporta los formatos de subtítulos SRT y SSA/ASS, y trabaja de manera óptima con archivos de video en formato .avi.
Una de sus mayores características es que permite extraer la onda de audio, lo cual otorga precisión al momento de dar entrada a los subtítulos, en el instante exacto en el que empieza la intervención de cada personaje y darle la salida cuando termina de hablar.
La característica que comparten VisualSubSync, Aegisub, Subtitle Workshop y Subtitle Edit es que pertenecen a la rama de los software libres. Subtitle Edit, además, es de código abierto de GPL License, y Subtitle Workshop cuenta con esta misma característica a partir de su sexta versión.
De los cuatro, Aegisub es el único multiplataforma (trabaja con GNU/Linux, OS X y Windows).
A continuación, un cuadro que muestra los pros y las contras de estos programas:
Finalmente, para establecer el precio de un subtitulado contamos con dos tarifas diferentes:
Tarifa por minuto: El precio por minuto varía en función del tipo de documento a subtitular.
Tarifas por volumen: En determinados casos, se puede calcular un precio para trabajos voluminosos, transcripciones, traducción de scripts para doblaje, etc. Todo depende del tipo de encargo de traducción.
La traducción audiovisual es sin duda un campo altamente activo dentro de la práctica de la traducción. Debido a la importancia que se da actualmente al contenido audiovisual, esta tendencia de crecimiento muy probablemente continúe en los años venideros. De la misma forma, el desarrollo tecnológico también seguirá avanzando y afectando las diferentes modalidades de este tipo de traducción.
BIBLIOGRAFÍA
http://www.ugr.es/~rasensio/docs/TAV_Sevilla.pdf
https://www.okodia.com/traduccion-audiovisual/
http://tavargentina.com/2015/08/software-subtitulado/
http://www.visualsubsync.org/es/home
https://lignux.com/subtitle-edit-es-un-editor-de-subtitulos-multi-idioma-y-multiplataforma/
https://sites.google.com/site/ttisubtitulacion/home/documentaci/programas
http://www.uruworks.net/descripcion.html











