Con Sinclair dominando las ventas de microcomputadores en Inglaterra, el Oric-1 fue la respuesta de Oric, filial de Tangerine Computer Systems, para lanzarse hacia 1983, al abordaje del naciente mercado de la computación casera.
Lástima que la empresa no fue capaz de tener a la venta sus productos a tiempo, lo que sumado a un bug en sus procesadores, sólo cimentaron aún más el abrumador éxito del Spectrum ZX de Sinclair.








