¿Gaia, la Pachamanma o la Nave de los locos?
La teoría de la Panspermia sugiere que la Vida no se originó en "nuestro" planeta sino que vino en polvo estelar, meteoritos, asteroides o cometas. Los diminutos tardígrados (osos de agua) podrían ser un argumento en este sentido.
Pero tan fascinante como el posible origen de la humanidad y la vida misma son los imaginarios destinos y explicaciones del sentido de todo ello. Una curiosa teoría, llamada Repro-evolución, sugiere que la humanidad misma, con su tecnología, tiene un propósito con respecto a la diseminación de la vida en el espacio.
Otras teorías sugieren que las grandes plagas, como la peste negra, se explicarían por una serie de cometas que introdujeron el agente infeccioso. Pero el fin de la humanidad, no destino, podría ser más prosaico. Autores como Joserph Tainter y Jared Diamond aportan argumentos que explican el colapso social como consecuencia de la creciente complejidad social. Una complejidad vacía, sin propósito, mecánica. Quizá los anarcoprimitivistas tienen algo de razón, después de todo
En la tradición hermética, escrito en el Kybaiion uno de los principios reza: Como es arriba es abajo, como dentro, afuera. La humanidad podría ser solo parte de un organismo mucho mayor, del que desconoce su existencia y propósito. Se dice que el universo manifiesta una forma de Conciencia; ¿quizá la que no muestra el Sapiens?
También se dice que vivimos para manifestar un proceso de aprendizaje, transformar información dispersa, condensar energías
Pero aparentemente la humanidad se mueve por otros derroteros.
El planeta Tierra está habitado por otras muchas especies quizá tan inteligentes como la humana, porque ¿quien tiene la vara de medir la capacidad mental, la conciencia?
No parece probable desentrañar este otro misterio, pues el entendimiento inter-especies parece apenas una posibilidad remota
Ya entre nosotros apenas nos logramos entender. Somos, probablemente, solo otra especie de primates, débiles y sin pelo, viciosos, nerviosos, acelerados, ¿patéticos? agrupados en super-tribus que recelan entre ellas, dirigidos por élites con escasa visión a medio o largo plazo, incapaces de conectar los puntos más allá de lo más inmediato
En nuestra estupidez, ignorancia y soberbia, posiblemente ya creamos a nuestro verdugo, el definitivo botón de autodestrucción, que lo acelerará todo, nuestra carrera de ratas, amplificando el vacío de nuestra existencia. Creíamos que eran las armas nucleares, pero quizá sea la automatización del lenguaje humano, eso que llamamos -también- inteligencia... artificial
Mientras, el gran misterio y el gran espíritu permanecen ignorados
¿Y si no somos descendientes de los ingenieros o creadores, sino tan solo estúpidos monos desnudos que babean y miran atónitos hacia el cielo estrellado?
Feliz Dia de la Tierra, por cierto