El ser de una vida humana es su haber surgido como una fuerza contraria a la terminalidad interna del ser: el ser humano decae, desfallece y acaba en el sentido de hacerlo todo de manera opositiva, reactiva, fugitiva[.]
Julio Cabrera
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El ser de una vida humana es su haber surgido como una fuerza contraria a la terminalidad interna del ser: el ser humano decae, desfallece y acaba en el sentido de hacerlo todo de manera opositiva, reactiva, fugitiva[.]
Julio Cabrera
¿Quién dijo que es tarde?
El Programa FINES dio una respuesta para quienes no habían podido completar sus estudios primarios y secundarios. No como un problema individual o de “mérito” sino como una deuda del Estado. ¿Cómo se hizo su lugar el programa Fines entre el sistema formal y la educación popular? ¿Por qué el macrismo especula con su continuidad? La Mancha te responde con la primera persona de egresadas, estudiantes y educadoras populares.
Nada de alumnos porque ése rótulo significa “carente de luz”, sino estudiantes o participantes, que desde el lenguaje los corre de ese lugar pasivo para así dar valor a los saberes previos y la experiencia de quienes forman parte de este programa.
Llega caminando por la calle Belgrano, Morón a las 19:30 hs en otoño sigue con ese tumulto de gente que se va apagando de a poco y sólo quedan las persianas viejas y no tan viejas de los comercios que adornan el centro. Con un saco rojo, pelo bien cortito, comanda la caminata. Detrás de ella dos chicos la siguen con firmeza. Liliana de 61 años llega a la cita con la frente en alto acompañada de su nieto Agustín de 17 años y de su hijo Emiliano de 16 años. A pesar del frío, Lili se sienta en un banco de la Plaza San Martín acompañada de sus escoltas.
La historia de Marisa habla del día a día, de la cursada de los lunes y miércoles a las 6:45 pm. Habla de una “deuda pendiente” que siente propia pero que se encuentra con la de miles que no pudieron completar sus estudios secundarios. Entre mates bien dulces de sábado por la tarde y ojos llorosos, Marisa de 53 años, relata los sueños de seguir la carrera de radiografía y los avatares del grupo de Whatsap del segundo año del Fines donde se organiza y se socializa información indispensable y no tanto.
Para todxs todo:
Impulsado por el Ministerio de Educación de la Nación en el año 2008, el programa FinEs llegó para quedarse con un objetivo bien claro, que todos los ciudadanos y las ciudadanas mayores de 18 años puedan terminar sus estudios secundarios: “Posibilitar a jóvenes y adultos completar los niveles educativos obligatorios acercando propuestas a sus barrios, y adecuando la oferta de días y horarios a las posibilidades de los adultos” afirma Silvia Vilta, Educadora popular y ex Directora de Educación de Adultos de la provincia de Buenos Aires
El Plan de Finalización de Estudios Primarios y Secundarios se había centrado en un principio en el secundario de los cooperativistas de los programas Argentina Trabaja y Ellas Hacen, iniciativas impulsadas por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, luego se expandió en una red que incluyó a todas las provincias. El desafío era poder construir una alternativa desde el estado, con una perspectiva que incluya nociones de la educación popular y retome los saberes previos que la experiencia construye en la subjetividad de los varones y las mujeres que por diferentes circunstancias sociales no habían podido completar sus estudios. Esta modalidad logró hacerse de un pragmatismo territorial y la confianza de los participantes que con el “boca en boca” al poco tiempo respaldaron su “efectividad” y fueron derribando mitos que lo cuestionaban precisamente por el motivo que hacía que trabajadoras y trabajadores lo viesen atractivo: ajustarse a la realidad de quienes retoman los estudios.
“La iniciativa fue de dos grandes y entrañables personas, por lo menos para mi, como fue la compañera Mary Sánchez, que en una entrevista le comentó a Néstor Kirchner, que había una gran deuda con la provincia de Buenos Aires y era que una gran mayoría de los bonaerenses no había terminado sus escuela secundaria, y muchos ni la habían empezado. ‘Hay que ponerse a trabajar, hay que hacer algo, hay que encontrar una forma para que eso se pueda hacer’, fue la respuesta de Kirchner”, comenta Beatriz Manzur compañera e integrante del equipo de la gran educadora Mary Sánchez y ex Coordinadora del Programa por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
FinEs no sólo tenía un objetivo claro, sino que vino a poner en cuestión los alcances y las limitaciones del sistema de educación tradicional, a la sociedad, a distintos sectores políticos y docentes: “El programa vino a interpelar a la educación en la provincia, en cuanto que encontrar una modalidad para aquellos que habían quedado fuera del sistema, no por propia voluntad sino por las situaciones socioeconómicas que ha vivido el país en distintas etapas y que los había expulsado del sistema y quedaba como esa materia pendiente para acceder a un título de escuela secundaria” comenta Beatriz.
El programa vino a incorporar y hacer masiva la educación popular en distintos ámbitos de la sociedad,el programa vino a sacar a la educación a la calle, el programa vino a ocupar distintos espacios sociales como Sociedades de Fomento, Unidades Básicas, Centro Culturales y Bibliotecas Populares. De este modo, entre las diferentes propuesta que existían, las escuelas de adultos, los bachilleres populares o las modalidades a distancia, el programa fue articulando y generando nuevos actores como los talleristas, que recorrían las comisiones de cada barrio para asesorar a estudiantes logrando una cercanía concreta, los delegados de curso que eran elegidos por sus propios compañeros y compañeras de cada comisión, y los referentes educativos que eran los encargados de hacer un seguimiento de la cursada en general y tenían tareas como tomar lista y ayudar en distintas iniciativas de los estudiantes.
“El Plan Fines produjo una fuerte interpelación al modelo tradicional de la educación secundaria, recuperó las mejores tradiciones de la educación de adultos y las renovó a partir de la participación de otros actores tales como los referentes educativos, los talleristas, los delegados de cursos. Produjo una fuerte inclusión social y educativa que modificó los indicadores históricos de terminalidad de estudios secundarios de adultos que se venían registrando hasta su implementación”, comenta Silvia.
“Ya no podía decir que no, si ya tenía toda las posibilidades”
“En los 70 yo empecé la secundaria y tenía cabeza de juventud, no valoraba, porque mi papá se rompía el alma para que nosotros estudiaramos. Lo empecé y lo deje, mi hermana si, mi hermana siguió, se recibió de docente, lo sigue siendo. Yo la verdad, lamente mucho no haber aprovechado esa oportunidad porque hay gente que no tiene esas posibilidades. Es distinto cuando vos estudias, la vida de uno cuando estudia es muy distinta. Tenés otras posibilidades, se te abren otras puertas” comenta Liliana, egresada del Programa Fines.
Liliana era integrante del programa de Cooperativas “Argentina Trabaja”. Decidió finalizar sus estudios secundarios en el año 2010 y cursó en la Casa de la Juventud de Morón Sur : “Yo no tenía tiempo, por eso no volví a estudiar nunca más y unos años después vino Iriana, insistidora, nos propuso este proyecto Fines y que se podía hacer en horario de trabajo. Ya no podía decir que no si ya tenía toda la posibilidades”, afirma Lili con un sonrisa eterna.
Lili es precavida, segura aunque confiesa que sufre de pánico escénico. Orgullosa de su camino, siendo la enseñanza viva para su nieto, sus hijos y para cada uno y cada una de nosotras y nosotros: “En general tenía un buen promedio de notas, a pesar de que yo pensé que no iba a dar, yo pensé que no me iba a dar la cabeza, siempre, cuando hice esto, cuando después hice el curso de asistencia jurídica, el de operador de PC”, relata mientras se vacía Morón de transeúntes.
Sus escoltas siguen firmes, escuchandola y recordando cada anécdota que sale por su boca. Recuerdos de esos momentos donde compartía con sus compañeras y compañeros de cursada y menciona con mucho amor y admiración a sus docentes: “Algo que nos llamó la atención a todas era la manera distinta de enseñar o por lo menos lo que teníamos nosotros porque habíamos ido hace 40 años atrás a la escuela. Los docentes eseãnaban con palabras simples las cosas”, comenta pensativa.
2013, año que la marcó, no solo por su experiencia sino también por la de los integrantes más pequeños de su familia, su hijo Emiliano y su nieto Agustín, responsables de firmarle las notas a ella después de cada evaluación . Ese año fue en el que recibieron sus diplomas y celebraron ese momento tan esperado: “Mi hijo Emiliano y mi nieto se recibieron en el 2013, egresaron de la primaria ellos y yo de la secundaria. Cuando recibí el diploma fue emocionante, me temblaba el cuerpo, era felicitarnos unos a otros. Estaban los docentes, estaba Mary Sanchez. Yo no pensé nunca que iba a llegar”, asegura emocionada Liliana.
“La cuenta pendiente”
Marisa tiene firmeza en sus palabras y a través de su relato da cuenta del derrotero de quienes abandonaron el colegio e intentaron retomar en “la nocturna” o “a distancia” pero fueron expulsados de diferentes instituciones. Orgullosa de no haber faltado ni un solo día durante todo el 2016 cuenta cómo es la cursada del segundo año del programa en la escuela N° 20 de Morón. Allí conviven la primaria, el secundario y el programa Fines.
Marisa cuenta que se enteró del Fines por la página web del Municipio de Morón y agrega que compartió muchas veces esta información en sus redes sociales para que más personas se enteren. “Dejé el colegio porque me mudé a capital, mi hermana se encontraba muy enferma y eran muchos cambios juntos”, refiere y señala que fue precisamente la posibilidad de hacerlo dos veces por semana el hecho que la empujó a tomar la iniciativa de poder arreglar el horario con su trabajo cuidando una niña y retomar sus estudios.
“Cuando fui a pedir el pase y la documentación que me pedían a la última escuela donde había cursado, el muchacho de administración que me atendió era macanuda pero me dijo -’A vas a hacer ese curro”. Sin embargo, esas palabras no le consumen ningún lamento, la entereza de sus compañeros y la referenta que coordina su experiencia son la prueba de que es posible “saldar” esa “cuenta pendiente después de casi 37 años sin estudiar”.
Entre mate y mate Marisa se lamenta por el recuerdo de un compañero que laburaba 12 horas, llegaba a clases y se quedaba dormido, y eso la lleva a insistir con la importancia de sostener el programa y reconocer la labor de los docentes que intentan motivar y asegurar la permanencia de los estudiantes. “Dicen que los que entraron este año en primero son el último Fines, dicen, yo no sé la verdad”, añade como respuesta a la pregunta sobre la situación actual del programa. Ella esta convencida y sobre todas las cosas reconoce la dedicación de sus compañeros y docentes, e incluso se solidariza con la adhesión de uno de ellos al paro.
El ajuste empieza por la educación
Entre el año 2008 y 2015, 600 mil estudiantes finalizaron el secundario, actualmente se redujeron las aperturas de las sedes , dejando de cumplir ciertas caracteristicas que el Programa tenía en sus orígenes como el acceso de los estudiantes a las sedes dentro de sus barrios y la amplitud de horarios y días de cursada, quitando a su vez la oferta laboral para los docentes comprometidos con el Fines. “En la actualidad muchas de las normas y prácticas territoriales que hicieron del Plan lo que fue, ya no están vigentes. En nombre de una supuesta carencia de legalidad del Plan Fines 2 se avanzó en la derogación de normas y en el dictado de otras que amplían días, horarios y que desplazan a los docentes históricos del programa, limitando sus oportunidades de acceso a los cargos” explica Silvia Vilta.
“En este contexto político, y a pesar de lo que significa para lo estudiantes y miles de docentes. Como comentaba recién, no es un programa que se está cuidando, que se está promoviendo para que crezca e incluya. Sino que se lo está manejando con trabas y limitaciones, tratando de cerrar comisiones, meterlo dentro de las escuelas y en función de ello, ponerle un techo. Creemos que le van a dar un cierre y que si aún no ha pasado es función del gran desarrollo territorial que tiene el propio programa y el cuidado de los docentes que lo están defendiendo a capa y espada. Va a haber que ponerle una mirada porque es lo que están intentando hacer desde que hubo un cambio de signo político” expone Beatriz Manzur.
Liliana como estudiante y egresada es totalmente consciente porque día a día se encuentra con la realidad del ajuste que aprieta a sus vecinos y vecinas. Es consciente de lo que pasa cuando se recorta sobre todo en la educación y por eso afirma y reafirma que hay que dar la pelea todos los días: “En este contexto hay menos presupuesto, por tanto mucho menos estudiantes, mucho menos personas que puedan acceder al fines. Recortando principalmente con el de educación que es lo que más le interesa a ellos, cuanto más brutos, ignorantes seamos mejor. No les interesa que la gente estudie, se capacite, aprenda” confirma Liliana.
Con un mensaje en la misma línea, Marisa sostiene la importancia de dar a conocer este programa y afirma: “Son muchos los estudiantes que participamos y es fundamental el rol de la coordinadora que apuntala a todas para que sigan, no pueden cerrarlo, sino estamos todos de nuevo en la misma, dejas afuera a la gente que no progresa”.





