Ella ya no vive más en mí imaginación, esta más presente que nunca, es real.
Ya no despierto decepcionado al estar a centímetros de besarla en mis sueños, Ella me besa y me pone a soñar despierto.
“Ella”, ese es su nombre desde antes de conocerla, tiene muchos más; “bonita, belleza, inteligente, fuerte, elegante, talentosa, empatica, prudente, soñadora, mujer como ninguna y por ultimo y no menos importante, mi amor”. Me gusta, la amo, estoy enamorado, y creo que es la postal perfecta, acorde a la descripción de la chica de todos mis sueños.
Postal blanco y negro, así como la amo a ella por sus virtudes en blanco y sus defectos en el negro de su intencional luz, me gusta como disfruta de las pequeñas cosas de la vida, y me gusta como olvida pequeñas cosas en la cotidianidad del día, me gusta esa memoria selectiva, que provoca ternura, me derriten sus despistes, me gusta sus pequeños o largos lapsos de frialdad y su repelente ante cursilerías, me gusta su desagrado al contacto físico (todo esto siendo relativo), me gusta su sarcasmo, me gusta su sentido del humor, me gusta su sentimentalismo, me gusta su sensibilidad y delicadeza, su feminidad.
¡Y hey! los posibles defectos nombrados van bajo la apreciación de “ella” porqué para mi no cuentan como defectos, porqué si existe alguno se lo nombró y lo cambia rapidamente transformandolo en virtud. Me gusta conocerla y que me conozca tan bien, me gusta que duerme de 5 pm a 3 am y pasa toda la madrugada pensando en todo, me gusta su forma tan profunda de dormir, sus secretos, nuestras pláticas infinitas y sus sueños, sus abrazos eternos, como congeniamos en casi todo, me gusta como somos tan idénticos, a la medida, pero tan distintos al punto de complementarnos.
Tiene los labios más excelsos que en el universo hayan existido, sus mejillas son proveedoras del rubor de los cielos de noviembre, me gusta su cabello; corto, largo, rizado o liso… Como sea, sus manos tan invierno, las mías tan verano, y juntas tan primavera… Sus besos son puertas al paraíso, podría ser astrólogo y estudiar los astros más de cerca cada vez que nos fundimos en un beso, podría ser astronauta viviendo en la luna por ella, pero de lo que no hay duda es que soy el único hombre que ha llegado a(marte) quitando textualmente ese paréntesis, ella me hace sentir constelaciones.
Ella esta aquí con migo tan presente, más que nunca y no vengo para que descubran su identidad ni su nombre, es un logro tan importante como el primer paso del hombre en la luna, que para nada pienso compartir, esta postal es como lo había mencionado ya; la descripcion perfecta a lo nuestro, entre lo público y lo íntimo… Ella es un misterio que quiero descubrir el resto de mi existir, mejillas, labios, manos y cabello bonito. Sus ojos, sus ojos pues me los reservo yo; son café, insomnios bonitos, son amaneceres en un bosque y atardeceres en el mar, ella me enseño que hay cosas, que los demás no deben saber, por eso me reservo su mirada como la más bella que ha podido existir.
Antes pensaba que una mujer así era un ser mitológico, que vivía en mi mente, pero es la manera más bonita que tiene Dios de decirme; “¡Que bonita es la vida, eres dichoso”.