El arte abstracto, lo que es, lo que no, si es arte o no, es una pregunta que inflama hasta los corazones de los economistas más indiferentes. Con el enfoque en el que comprendemos el arte, a través de museos o de críticos de arte vemos muy pocas veces el arte abstracto como tal, si no es como medio de comparación para el 'buen' tipo de arte. Por desgracia belleza=bien es un concepto tan cómodo y agradable que cuesta desprenderse de ello.
Aquel que se aventura a defender el arte abstracto- véase - se pinta como uno de los peores esnobs habidos y por haber. Quizás esto último sea una exageración, pero sin duda el silencio después de un 'Yo creo que un cuadro rojo es arte' es una situación bastante común. Nadie nace con un gusto por el arte abstracto, antes incluso de este rechazo social, viene el rechazo personal, la desfachatez ante un cuadro 'que bien podría haber pintado yo'. Quizás sea esto lo que más interesante me parezca, la capacidad de cambio de una obra de arte inmóvil.
Ya no solo con la historia detrás de cuadros (Rothko, Malevich), sino el movimiento en si. El arte abstracto, es un arte de choque. Está movido por colores, sólo colores o formas que guían ese vértigo ante un lienzo. Es la necesidad de alejarse de un mundo figurativo, de crear ese sentimiento de malaise tan necesario. en el arte ('Art should comfort the disturbed and disturb the comfortable.')
Cuándo exactamente nació esta necesidad quién sabe, creo firmemente que más que una ruptura fue la progresión de un mundo sofocado por la técnica y la tecnología.
Lo que algunos encontramos en este movimiento abigarrado es la confirmación del más allá, lejos de la expectativa, lejos de lo figurativo y lo material, tan lejos de la belleza fría y señorial de los grandes maestros.
Lo que yo encuentro es la expresión sincera y sin tapujos de algo que solo durante algunas noches rozo. Un pequeño destello de lucidez, que todo lo contiene, tan redondo y perfecto. Tan claro, tan simple ¿Cómo he podido ser tan tonta? ¿Cómo no se me ha ocurrido antes?, el cuerpo es una máquina perfecta. Con una sonrisa satisfecha, al comprender el núcleo del Todo mis párpados al fin reposan y mi cuerpo se entierra en las profundidades del sueño.