“The Twilight Zone Tower of Terror.” Reiteró con aquel acento guatemalteco que no podría olvidar ni luego de meses fuera de su país. “¿Se supone que aquí saldrán el Eduardo Cullen y la Chabela Swan? Pos por algo el nombre, ¿no?” Inquirió, adentrándose con una videocámara al ascensor, tratando de grabar toda la aventura, pues estaba de más resaltar que era su primera visita a los parques de Disneyland. “Yo no firme para que me salga el chamuco aquí, y si lo que quieren es encerrarme, desnudarme y violarme en este elevadoreishon, al menos les pido que sea con cariñito y condón, que no quiero más chamacos por ahora.” Pidió al aire, como si se estuviese dirigiendo al personal del parque que trataría de asustarlo dentro del juego, o bien, a su compañía en plena oscuridad.