“Los pecados son como manchas en el alma y nosotros debemos limpiarla al 100%. Es por eso que לחטא ”en hebreo la palabra “pecar se escribe de la misma forma que “limpiar”, לחטא, indicando así que el pecado tiene que ser limpiado. Claro, depende mucho de qué tipo de suciedad se ha adherido al alma; al igual que la limpieza de un traje manchado depende de la clase de suciedad que tenga. Por ejemplo, si se manchó con polvo, bastará con pasarle un cepillo por encima, o si es una mancha de alimento como leche o mermelada, hay que utilizar un trapo húmedo y frotarlo; pero si se trata de una mancha de grasa, es necesario mandarlo a la tintorería. Así son las manchas de nuestra alma: dependiendo de la gravedad será la reparación.”
El Secreto de la Reencarnación - Rab. Amram Anidjar














