Covert art and character design by Beatriz Porrero for Olvidado Rey Gudú, by Ana María Matute.
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Covert art and character design by Beatriz Porrero for Olvidado Rey Gudú, by Ana María Matute.
«Retorna a los tuyos, de donde jamás viles aficionados debieron robarte: estúpidas criaturas ensoberbecidas y ambiciosas, asesinos de leyendas no nacidas, hurones de la salvaje inocencia. Vuelve a tus padres, a tus hermanos, de donde jamás debieron anticipar tu pobre y triste vida. Tontina, Tontina: cuando algún día nazcas —si naces—, ya se habrán marchitado todas esas cosas, y solo los de limpio corazón sabrán recuperar tu imagen; algún día se sabrá quién fue tu abuela, y tu madre, y tú misma. Y así, podrán hablar al mar, y la resina llameará de nuevo... si aún queda un niño que desee haberte conocido.
Tontina, Tontina: ¿cómo te dejaste nacer? El mundo no es hermoso; nunca habrá un mundo hermoso: desapareció el día que el mar se heló para siempre en tus islas. Tontina, Tontina: nadie sabe si algún día regresarás, pero, en tanto, navega, no te detengas jamás, porque sólo así podrás salvar algo de lo que para ti pudo ser, un día, la vida.»
«Return to your people, whence you should’ve never been taken from: stupid, prideful and ambitious creatures, murderers of unborn legends, discoverers of savage innocence. Return to your parents, to your siblings, from where they should never have anticipated your poor and sad life. Tontina, Tontina: when one day you are born —if you are—, all those things will have already withered, and only those with a pure heart will know how to retrieve your image; one day it will be known who your granmother was, and your mother, and yourself. And so, they will be able to talk to the sea, and the resin will flare once again... If there’s still a child who wishes to meet you.
Tontina, Tontina: how did you let yourself be born? The world isn’t beautiful; there will never be a beautiful world: it disappeared the day the sea froze forever on your islands. Tontina, Tontina: nobody knows if you’ll return one day, but, meanwhile, sail, never stop, because only then you’ll be able to save some part of what for you could've been, one day, life.»
Algo nace, algo muere
Pero la Princesa no veía ni pensaba lo mismo. Jamás había visto antes a su esposo, y parecía natural que su primera mirada fuera para él. Pero lo cierto es que le pareció entrar en una estancia sólo poblada por sombras, más o menos vagas. Y únicamente una figura, de pie, junto al trono, se hizo visible para ella. Y en aquel momento sintió, más que pensó, que jamás nadie, ni en la esplendorosa y fantasiosa Corte de su padre, ni en parte alguna, vio criatura más radiante: sus cabellos castaños tenían el reflejo dorado de la vida -pues el resplandor de toda la vida posible en el mundo, le aureloaba como una corona-, y sus ojos, de un azul oscuro y brillante, parecían retener la luz del mundo: aquella luz sobre el mar en las noches transparentes del Norte, donde ella había nacido; y también la luz de aquel país, donde las viñas maduraban como un reguero de oro al sol, y los almendros y cerezos se cubrían de nubes blancas como la nieve y rosadas como el amanecer. De la luz de los fiordos y de la luz del Sur fundidos, nacía para ella el Príncipe Predilecto. Y la vida, en su esplendor, apagaba cualquier otro brillo, y su rostro borraba cualquier otro rostro, y su mirada otra mirada. Y ensimismada en estas cosas, tropezó con los tapices de la Isla Leonia, que tan cuidadosamente habían sido desembarcados, enrollados, guardados y, a su vez, desenroscados y extendidos sobre las húmedas piedras del rudo Castillo, para la ocasión. Al tropezar, nuevamente el dolor de la piedrecilla se hundió, un poco más, en su pecho.
Ana María Matute (1996) Olvidado Rey Gudú (pp. 460) Ed. Planeta DeAgostini. Barcelons
Since there's no Forgotten King Gudú fandom, I will be it. I don't care if I'm alone in this, Ana María Matute deserves it. In my opinion her book is WAY better than any of the asoiaf are or will ever be.
me pregunto si te sentirás mejor ahora o te sentirás igual que yo...
Como hacerle entender que la extraño, sin estar a merced de sus caprichos.Que me encanta pasar tiempo con ella, pero que me siento relegado de su vida, que aunque nunca escribamos juntos un cuento de hadas, podemos crear un libro de nuestros buenos y malos momentos.