De la primavera solo quiero unas cuantas cosas: que me llene de perfumes, que mis noches sean tranquilas, que haya paz en mis días, que el calor sea una pequeña caricia en el rostro, que el sol y yo podamos sonreír a un mismo tiempo, que la conciencia pueda cantar, la mirada se pueda imaginar y que una voz en el viento me arrulle cada tarde para soñar e inspirarme.
Leregi Renga















