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Las invisibles del transfeminismo.
Son las 8 de la mañana y suena el despertador, se despierta con un audio de whatsapp del chico que está conociendo hace dos meses diciéndole “buen día hermosa que tengas una bella jornada”, pero no responde con un audio, a la mañana su voz siempre está más grave que de costumbre, y como se conocen hace muy poco, no quiere que piense que tiene voz de hombre, por lo que le responde con texto. Siempre le pasa, está cuidándose de detalles que le hagan verse masculina porque tiene miedo que se la vea como chabón y se vaya todo al carajo. Aunque J.M. ya le dejó claro que a él le gustan las chicas trans, en su cabeza es inevitable tratar de evitar todo tipo de detalle masculino para sentirse más segura de sí misma, más aceptada: el vello de las piernas y del mentón, las uñas pintadas para disimular las manos grandes, la ropa que acentúe la cintura y disimule la cadera estrecha.
Se levanta. Se mira una de las cien veces que se mirará al espejo antes de salir de su casa para comprobar cuán invisible se levantó hoy (o cuán probable es que hoy nadie descubra en la calle, a simple vista, que es trans) y cuánto efecto vienen haciendo las dos pastillas y el medicamento en gel que se aplica diariamente para evitar que la vean como no quiere. Hace el tratamiento hace 10 años, pero la cabeza siempre le juega diferentes pasadas cada día. Es consciente que en el ranking de los prejuicios ella es la peor consigo misma, porque sus amigas le dicen que no se le nota y que la gente no lo nota, pero siempre encuentra una excusa para maquillarse porque la hace sentir más segura. Y no en cuanto a la seguridad personal, sino que la hace sentir más segura de la violencia que pueda sentir en la calle.
Ser una mujer trans que pasa como mujer cis en la calle parecería ser una ventaja entre las congéneres. Las feministas casi no hablan de este colectivo dentro del colectivo porque en este momento lo más urgente es que nos dejen de matar. Entonces, casi no se habla de las “invisibles” porque se supone que ya el feminismo cis está logrando cambiar nuestras realidades, pero tampoco es así, sobre todo con el recrudecimiento de los pensamientos fascistas radicales que ponen en tela de juicio nuestra biología de origen nuevamente. Nosotras tenemos el mismo peligro y nos debatimos constantemente entre mostrarnos un poco más naturales para que se nos note, o seguir aprovechando esos mínimos espacios y momentos en los que nos sentimos seguras pasando desapercibidas.
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8:15. Se sienta a desayunar con un pequeño dolor de cabeza producto de la resaca. Anoche salió con J.M. y tomaron un par de cervezas, con la macrisis no pudieron pagar de las buenas así que pidieron de las baratitas y allí estaban las consecuencias. Igual la pasaron bien. Es un chabón súper inteligente y pueden hablar de todo. Todavía no dio el paso de presentarla a ninguno de sus amigos ni familiares, eso es algo que le viene inquietando.
Nuestras parejas seguramente se animan mucho más a mostrarse con nosotras, las invisibles, en la calle. Pero para incluirnos en su círculo íntimo tienen los mismos conflictos que con una trans que es visible.
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8:45. Se da cuenta que tiene que rajar o llegará tarde al laburo, pero tiene que sacar a pasear a Ramón antes, si no le va a mear adentro. Ruega que no estén los albañiles de la construcción de la esquina que siempre se quedan observándola, le tiran un beso o un silbido cuando nadie los ve. Le da pánico que se le vaya a acercar alguno algún día haciéndose el pistola
Cuando el machirulo nos acosa en la calle porque nos lee mujer cis, es tan violento como para cualquier feminidad pero, el miedo nos invade doblemente porque sabemos que en cuanto el potencial violador vea o se entere que somos trans, ese acoso empeora en menos de un segundo, volviéndonos blanco de violencia directa por odio hacia nuestra identidad trans y exponiéndonos a todo tipo de situaciones, que en muchos casos terminaron con un transfemicidio/travesticidio.
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9:30. Ya está en el subte, que, como siempre, viene hasta el ojete. Tiene un codo en la teta y no sabe si el pibe de atrás está apoyándola o no tiene posibilidad de moverse por el hacinamiento.
Da igual, nosotras no podemos acusar a ningún varón de acosarnos. Si ya para una mujer cis es difícil, para nosotras es casi imposible ajusticiar un machirulo que nos apoya, porque el deseo por una mujer trans no existe en ningún espacio colectivo ni del imaginario social. Son muy pocas, casi que puedo contarlas con los dedos de una mano, las películas que muestran a una mujer trans como objeto de deseo, y no hablo del deseo sexual, sino del deseo de un hombre o una mujer para formar pareja. En los círculos sociales los hombres no se atreven a demostrar afecto por nosotras, mucho menos atracción física o sexual, por lo que los espacios donde podemos encontrar un compañero sentimental se ven clandestinizados, recluidos a las redes sociales o aplicaciones de citas, donde, de nuevo, la binariedad de estos espacios nos obligan a tener que dar explicaciones de nuestras identidades para que nos vean de antemano como mujeres trans y no nos expongamos nuevamente a la violencia de la que ya huimos en la calle.
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9:45. Llegó al laburo a tiempo por suerte. Le saluda Claudio, el jefe de seguridad, llamándola por su nombre en voz alta y firme. Ella piensa que pronunciar su nombre así le debe reforzar subconscientemente que es una mujer y que no debería tratarla de otra forma, o, es parte de sus múltiples persecutas diarias sobre la gente que la conoce pero no se le acerca a charlar nunca. Ya 6to piso ascensor, viajó con tres hombres de otro sector que suelen conversar mucho entre ellos y siempre tienen buena onda con todo el mundo, pero en su presencia se hizo un mutis mortuorio y las miradas cómplices entre ellos dan cuenta de lo morboso que resultan nuestras identidades en sus espacios de binariedad obligatoria.
A pesar de que todo el mundo en la empresa ya sabe que ella es trans, porque cuando una trans entra a trabajar a un lugar la novedad se viraliza más rápido que el negro de whatsapp, en nuestros espacios laborales nuestras identidades se invisibilizan y, con ellas, nuestras desventajas para acceder a oportunidades equitativamente. Nadie dice ni habla de nuestra identidad pero todos la tienen muy presente en silencio, en todo momento que intervenimos. Ese prejuicio nos lleva en muchos casos a no poder acceder a oportunidades que mujeres cis sí pueden, con la desventaja que lo nuestro no está en relieve porque no se nombra, y lo que no se nombra no existe. Por ende, la lucha en contra de la violencia laboral contra la mujer cis invisibiliza nuestras desventajas potenciadas por nuestras identidades que ya nos hacen invisibles ante nuestra interseccionalidad de opresiones (mujer + mujer trans + invisible).
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Son las 17 hs y recoge sus cosas para poder salir a tiempo y participar de la marcha del 8M. Baja el ascensor con dos compañeras que comentan sobre su ciclo menstrual y el dolor que sienten cuando les viene. La miran, se miran, se callan de repente.
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17:15. Está en la calle, está todo inundado de feminidades con pañuelos verdes y de a poco esa respiración contenida que tuvo durante todo el día, durante todos los días desde que comenzó el año, comienza a soltarse y a ser más natural. Así como aquel primer encuentro de mujeres y aquella vigilia por el aborto, el 8M es una fecha, un lugar donde siente que no hace falta justificar su identidad, que nadie se la va a cuestionar, que puede andar por las calles siendo ella, sin tratar de imitar el estereotipo de mujer que le impuso el binarismo cruel. La sensación es la misma: seguridad, alivio, respirar más tranquila y disfrutar de sí misma. Sentir que si alguien se le acerca pensando que es mujer cis, no tiene que tener miedo de que descubra su género diferente y la violenten, y que si hay violencia machista la que corre con ventaja es ella. Son un par de horas, donde la calle es ese lugar donde le gustaría vivir para siempre, donde caminar es un acto de amor que se transforma en político, y la sororidad crea un campo de fuerza irrompible. Tal vez en los discursos, en las pancartas, en los escenarios y en el documento final no estén plasmadas sus necesidades particulares porque existen otras urgencias actualmente como, por ejemplo, tener una expectativa de vida mayor a 35 años, que las chicas en prostitución puedan elegir otro medio de subsistencia y que no se hable más de nuestros cuerpos en términos biológicos. Pero ella marcha confiada, abrazada codo a codo, segura de que algún día llegarán esos días donde las invisibles nos podamos levantar a la mañana y salir a la calle sin mirarnos al espejo y con la certeza de que vamos a volver a nuestras casas sin haber vivido ni uno solo de todos los actos de violencia que sufrimos a diario.
https://www.revistaamazonas.com/2019/03/07/las-invisibles-del-transfeminismo/
Transvestite Pride Flag
Transvestiteness, or transvestment (TV): a prescriptor of individual(s) capable of transvesting themselves/being transvestic; considered outdated in economically Westerner cultures, specially in Anglophone and Francophone ones (additionally Germanophone), it's a reclaimed trans* term, specially in (post/neo)Latin countries, for people dressing corporeally themselves with vestuary commonly extrapersonally seen/socialized as the antigender of themselves in the binary spectrum. Also a historical term prior to the terms transgender and transsexual (TS), erasured/silenced nowadays from woke transcentric circles in English but still used largely in ample groups.
El 31 de marzo se celebra el #díainternacionaldelavisibilidadtrans.
Trans es un término sombrilla que abarca todas las posibilidades de ser y sentir tu sexualidad para las personas transexuales, transgénero y no binarias.
Dentro de la teoría queer remarcamos hoy en el día de la visibilidad trans la libertad de crear el género que más te ajuste, que más te acomode y que te sientas con la posibilidad de cambiarlo cuántas veces quieras en el tiempo y lugar que lo requieras.
Porque somos humanos y renunciamos a seguir cánones inalcanzables, estereotipos obsoletos que solo llegan a la discriminación racial, homofobia y machismos. Porque hoy no queremos ni un(x) asesinadx más ¡Hoy todxs somos trans!
Hoy 31 de marzo, día de la visibilización trans. Aquí está, la resistencia anarco trans.
Dear #donaldtrump NEW GENDER WHO DIS💁 #transformation #transgirl #trans #transition #transpride #transwoman #transisbeautiful #transvestite #tranny #transvesti #transexual #transgenero #mtf #stilla (at San Diego, California)