(...) Una mujer que piensa duerme con monstruos. Se convierte en el pico que la agarra. Y la Naturaleza, ese arcón de tempora y mores, con tapas alabeadas, todavía útil, se atiborra con todo ello: las mohosas flores de naranjo, las píldoras femeninas, los tremendos senos de Boadicea bajo lisas cabezas de zorro y orquídeas.
Adrienne Rich












