desde esos tiempo donde se compraba el diario seguido y los comic los niños, el esta en aquella esquina, el mundo cambio en esos años, la gente ya no fue la misma, aquel hombre no se inmuto. Los años se veían en su arrugada piel, pero no en su espíritu, en el fondo de su ser, sus largos años no le impiden tomar una pequeña bicicleta y cuando no hay gente por las calle dar 3 vueltas a la manzana dejando su kiosko abierto. Se siente parte de un lugar, parte de esa esquina. El con los sueños que tal vez nunca realizo, los hijos que nunca volvió a ver, con el recuerdo de la única mujer que amo aun estando casados pero en mundos distintos. Aquel hombre que jamas dejara de vivir su niñes por muy cansado que este, quien te mostrara una sonrisa y te deleitara con su sabiduría. el, quien paso una década en el kiosko