La causa en Kant y en Lacan
Cuando Kant habla sobre la cosa-en-sí en la Crítica de la Razón Pura, se refiere a ella como a una «causa no-sensible» de las representaciones que constituyen el objeto de nuestra experiencia sensible; y agrega que esta causa «es completamente desconocida para nosotros», esto es, no es un objeto de nuestra experiencia posible.
Lacan en el Seminario XI (1964) al hablar de la causa (de las formaciones del inconsciente) hace referencia explícita a Kant. Allí afirma que la causa es del orden de lo no conceptualizable, y pareciera entonces estar igualando la causa del inconsciente con la causa de la experiencia sensible.
Una manera de evitar esta errónea equivalencia es tomando en serio su Unbegriff, o concepto del Un, concepto de la falta (y no no-concepto). Esto es, la causa es conceptual: se trata de un concepto (y en ese sentido existe en la mente como acto de concepción, como cognición), sólo que de un vacío. Estamos ante el límite interno del pensamiento, cuando llega a su punto de incosistencia radical. Eso es la causa Real a donde el sentido se conecta —que este sentido intenta recubrir con su red de significantes, es decir con el Ello, llamado a devenir un Yo, el sujeto. De un lado el sentido y del otro la aphanisis.










