Todas las filosofías se han ocupado de inventar sistemas, y, todas han fracasado, al tratar de vivir los sistemas inventados.
Vargas Vila, La voz de las horas (1910).

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Todas las filosofías se han ocupado de inventar sistemas, y, todas han fracasado, al tratar de vivir los sistemas inventados.
Vargas Vila, La voz de las horas (1910).
«Guárdate de ese asalto; no es la soledad lo que espanta, es la compañía del hombre malo sobre la tierra; huye de ella; la soledad es virgen, y, ella purifica con su virginidad; la amistad, la falsa amistad, es la gran prostituta, hecha a desflorar la candidez de los corazones; ella tiene en sí el vértigo de todos los males; la soledad es una cumbre y, tiene la pureza de todas las alturas; pureza y luz; la sociedad del hombre, es el peligro, y, la pendiente y el abismo... Guarda la soledad de tu corazón; guárdalo para el amor, que ya florece en él; guarda tu huerto de ternuras, huye al tentador»
José María Vargas Vila, La conquista de Bizancio.
“Una gran sombra de tristeza vagaba sobre su rostro, y se refugiaba como el ala de un pájaro negro, en la comisura de sus labios, en el rictus doloroso de su boca elocuente y melancólica, en donde el desdén habitual de la vida había impreso un sello triste, perenne, como un desafío a la risa y al Amor. ¡El Amor!... he ahí lo que preocupaba en ese instante su alma extrañamente turbada, ante el problema pavoroso... La imposibilidad de amar, que acorazaba su corazón, lo laceraba también. Aquella fortaleza que había sido el Orgullo y la fuerza de su vida, se le hacía dolorosa en aquel momento. Y llevaba las manos a su pecho, como buscando el corazón, bajo la malla invulnerable. ¿No latía al reclamo del Amor? Y hubiera querido amar, hubiera querido ser susceptible de la pasión sentimental y tierna, hubiera querido tener un corazón, para darlo en cambio de aquel corazón que se le ofrecía sangriento y doloroso, con sed de inmolación, resignado y triste, en su crucifixión estéril, corazón que tenía el valor de renunciar a la esperanza, y sin embargo, desgarrándose a sí mismo, con sed divina de holocausto, decía a su propia pasión, como el kleptó al águila : come mi corazón crecerás de un palmo.”
-José Mría Vargas Vila, Las rosas de la tarde
"El pensamiento de la Muerte, llena el alma de místicas claridades;
los hombres deberían hablar siempre como si lo hicieran a la orilla del sepulcro, prontos a entrar en él...
así, serían sinceros".
–José María Vargas Vila.
Moriré como ateo porque mientras más me inclino hacia la tumba, menos veo en ella la imagen de Dios...y, si yo soy mi propio libertador, si yo mismo me doy la muerte, mi desaparición será el final digno del drama agitado que me tocó vivir...y mi muerte será como mi vida, un grito de libertad, una afirmación de mi Yo, que no toleró amos; y para no sufrirlos, mató de un solo golpe la vida y el destino.
J. M. Vargas Vila
El talento sin caracter, es como la hermosura en una mujer sin virtud, un elemento mas de prostitucion.
-José Vargas Vila
Fragmento La Conquista de Bizancio, José María Vargas Vila.
"Era la aparición viva de su pasado, su pasado hecho carne, que se alzaba ante sus ojos con un gesto de hostilidad amenazante...
El pasado no perdona;
nada puede el olvido contra el pasado, porque el pasado no olvida...
nosotros morimos; nuestro pasado no; es lo único que nos sobrevive.
¿Cómo librarse de su pasado, cuando ese pasado, se ha hecho carne, y, viene contra nosotros?; no hay pasado en la vida, el pasado es una ficción; la vida es una..."
De todas las sombras de maldad y, de traición, que se proyectan sobre el abismo inerte de nuestro corazón, ninguna más pérfida, ninguna más sembradora de dolores, que ella; el hombre, todo el hombre, con su innata perversidad, y, su abismo de miserias, se encierra en esa mentira, mil veces mas infame que la mentira del amor.
La Conquista de Bizancio, José María Vargas Vila