Por los senderos sin gloria. Más de la otra "zona alta".
De la Prosperitat a la Guineueta pasando por el Verdum, la otra "zona alta", nos deleita con su variedad de repositorios humanos. La verdad es que debería tener fotos de los 70 u 80, para ver como era el entorno y cómo iban naufragrando esperanzas en estos almacenes de mano de obra.
Claro que mi razonamiento parte de unos niveles mínimos que quizás sea demasiado exigentes, pero vamos, tener un poco de interés por la cultura e ir más allá de estar postrados ante las televisiones públicas del momento (que no eran la mierda que escupen actualmente), pues sí.
Los árboles me parecen la metáfora perfecta de estos barrios. Esas raíces tan exageradas, tan firmemente prendidas en la tierra, como las vidas de los habitantes de estos barrios, a los que las vías de escape que se les ofrecen son mínimas, ya sea por la falta de oportunidades como someterse a la sensación de protección de lo conocido. Quizás, la película me la monto yo.
Y ya puedes poner la mirada donde quieras, que han pasado de pequeñas colmenas a grandes hormigueros, que no hacen más que escalar hacia un cielo, que no paraíso, que no tiene límites.
La colina que oculta la otra "zona alta", esa colina que, como las monedas, tiene dos caras: la de la postal (lo sé me repito, ¿y?) y la de los que se dedican a que la postal pueda salir igual cada día.














