Vestigios by Ricardo Fernandez Ortega.

#dc comics#batman#dc#dick grayson#tim drake#bruce wayne#batfam#batfamily#dc fanart




seen from United States
seen from United States
seen from Saudi Arabia

seen from Russia
seen from United States
seen from China
seen from United States

seen from Türkiye
seen from Thailand
seen from Brazil
seen from Russia
seen from Brazil

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Türkiye
seen from Italy
seen from Israel
seen from Germany

seen from Chile
seen from United States
Vestigios by Ricardo Fernandez Ortega.
Sueño con borrar mi cara y huir donde no puedan reconocerme. Escapar de los recuerdos de aquellos que conocen mi vulnerabilidad y no ser nada más que un vestigio de una vida pasada.
No quiero que me piensen, no quiero que me sueñen.
Quiero ser un sentimiento cálido que se desvanece con la muerte de aquellos que mis labios han tocado.
Deseo que estés bien, que la suerte te acompañe y que la próxima vez que te enamores no seas tan cobarde.
Coos
Vestigios I
Esto ocurrió mi primer día como voluntario allá en el piedemonte. Mi anfitriona me recogió en el pueblo justo a la hora del desayuno. Comeríamos algo para luego marchar al monte donde quedaba la finca que sería mi hogar por varios meses. Nos saludamos cordialmente e intercambiamos algunas palabras por puro protocolo. No había mucho tiempo para turistear ese primer día. Mi llegada había tardado demasiado y había trabajo que hacer. En poco menos de una hora estábamos en la trocha alejándonos de la civilización.
Hasta ese momento poco o nada habíamos conversado y esa tensión incómoda del silencio entre desconocidos se apoderaba del aire. Yo, desesperado por romper ese hielo, estaba rebuscando algún tema de conversación. Se me habían ocurrido algunas pocas cosas, pero todavía no hablaba porque igual y la ansiedad social pesa. Al final ganó la incomodidad y se me ocurrió señalar una casita abandonada en el camino.
Eran las ruinas de una chabola que estaba siendo devorada por el monte. Las viejas paredes, que dejaban entrever una antigua pintura blanca, estaban carbonizadas casi en su totalidad. En las ventanas no quedaba rastro de vidrio, pero todavía se distinguían pedazos del marco debilitados por el fuego y la lluvia. Lo único que se veía hacia el interior era hojarasca y un árbol cuyas hojas alcanzaban a asomarse entre los trozos de latón que alguna vez fueron un techo.
A mí las ruinas siempre me han parecido algo hermoso. Aquí yo estaba viendo a la naturaleza triunfante sobre el ser humano que quiso domarla, pero al mismo tiempo cierta terquedad de este legado que se niega a desaparecer por completo y se mantiene allí como un vestigio de que alguien alguna vez estuvo allí intentándolo. Se me ocurrió que sería buena idea compartir este pensamiento con mi anfitriona.
Ella suspiró, aceleró ligeramente y habló sin mirarme:
―A mí no me parece nada hermoso. Mire, yo conocía a las personas que vivieron allí. Ellos fueron acusados, ¿me entiende? Le pasó a muchas familias por acá. Prefiero no hablar mucho de eso... me trae malos recuerdos.
Miré hacia atrás mientras nos alejábamos. Las plantas se hacían grandes y la chabola pequeña. Comprendí que sí estaba mirando la derrota de la humanidad, pero no era el triunfo de la naturaleza; no era el triunfo de nadie. Aquí el monte no era más que un bálsamo que poco a poco ocultaba los vestigios de la derrota. Aquí la terquedad de las ruinas no era más que un grito que se negaba a olvidar la historia.
Vestigios del otoño que nos traen un toque de invierno; un sol quemante que no calienta y nos hace sentir que tiempos más fríos se avecinan.
Así que yo me doy a la tarea de ser mi cobijo, me abrigo con mi manta, me acerco una taza de te y me imagino un montón de cosas; viajo por mi mente y me inspiró para generar, tomo cada foto, canción, pasaje, historia, libro, película; lo que sea para que las letras sean capullos que abren cuando tomo la pluma y las letras empiecen a nacer.
El día es lo de menos, cuando llega la escritura, solo hay que hacerlo; escribir es lo que más amo y disfruto!
Leregi Renga
Patagonianando
"Vestigios del pasado"
Mírame a los ojos. Dime que me quieres. Que valgo la pena. Que te arrepientes muchísimo por todas las cosas que me dijiste. Que lamentas cómo me hizo sentir. Porque yo te quiero.
Vestigios tras la caída
Todo lo mejor de mi se fue con ella, se ha perdido en el olvido como aquel pequeño vesgitio de un "nosotros" que rodanba en mi mente.
Ahora para verla y reconocerme; leo lo que alguna vez plasmé en mis más sinceros y enamorados escritos.
Sólo ahí, en ellos puedo ver su escencia, acompañada de mi vagabundo espíritu.
Foster.