Solo se conservan en Buenos Aires tres pinturas que perpetúan las personas de Nicolás del Campo, Pedro Melo de Portugal y Villena, y Antonio Olaguer Feliú. Según Lastarria, el Marqués de Avilés organizó una galería de los retratos de los Virreyes para ser puestos en la sala principal del Fuerte, haciendo pintar los de los magistrados que lo antecedieron en el cargo y el suyo propio. Si fueran de este momento los tres óleos citados, no son trabajos de un mismo artista: todos ellos presentan factura distinta, siendo el del Marqués de Loreto el de pincelada más fluida y más elaborada realización. Nicolás del Campo, marqués de Loreto, fue nombrado para la función virreinal el 13 de agosto de 1783, tomó posesión el 7 de marzo del año siguiente, y gobernó hasta el 4 de diciembre de 1789, cuando entregó el mando a Nicolás de Arredondo.