Van llegando las últimas horas de este año de 2023.
Un año que “pasó volando”, como se dice y hoy más que nunca, porque según la mitología griega Cronos y Kairós eran dos dioses que marcaban dos tipos de tiempo.
Cronos es el tiempo cronológico y secuencial, es el tiempo que se “cronometra’, es lo medible y marcado por un horario.
Kairós es el tiempo adecuado, el momento oportuno. Kairós es la ocasión, la oportunidad favorable que cambia el destino del hombre.
El pasaje de la vida cronometrado se medía con relojes, agendas y almanaques, el tiempo parecía pasar lentamente, un año era mucho tiempo.
Ahora sentimos que el tiempo tiene otra forma, porque usamos el tiempo alargándolo o acortándolo según la atención que pongamos en algo.
Poco a poco los tiempos de Kairós se fueron haciendo presentes, dando la sensación de que los días y las horas son más cortos. Esto es porque Kairós es el tiempo cualitativo de la vida.
Muchas personas tal vez - y cada vez más - nos damos espacios para pensar y decidimos ofrecernos a nosotros mismos y a los demás tiempo de calidad y de consciencia en el presente.
El planeta que es un ser inmenso con una consciencia de igual tamaño, está en plena elevación de su propia energía y todos los que en ella habitamos sentimos el llamado a un cambio, el sentir la necesidad de mirar por otra rendija, apretar el freno, salir del piloto automático y disminuir el ritmo desenfrenado de Cronos.
Tal vez tenemos interés sobre temas como la meditación y el “mindfulness”? Sobre la metafísica? Sobre la resonancia Schuman? o empezamos a leer otro tipo de libros? Y a leer más y a hacerlo pausadamente.
Pasamos a disfrutar los paseos por la naturaleza, a hacer deporte, a estirarnos y a respirar con consciencia, queremos saber más sobre nuestra propia energía.
Nos viene a la cabeza que debemos mejorar la alimentación, empezamos a adoptar uno y otro nuevo hábito saludable, decidimos tomar más agua, tal vez disfrutamos más pasar mirando por la ventana o yendo a pescar, a contemplar el arte, bailar, a cocinar despacio, a cultivar tus propios alimentos, a pensar en como ayudar al planeta, a comer menos carne, a sentir compasión por todos los animales.
Pasamos a disfrutar con intensidad lo que estemos haciendo, a comunicarnos mejor con una escucha intencional y también a entrar en periodos de silencio.
En muchos momentos nos sentimos agobiados por la cantidad de información, la conexión desenfrenada por las redes sociales y la sensación de soledad pese a la cantidad de seguidores o “amigos”. Al mismo tiempo esa misma tecnología nos ha impresionado por la cantidad de información que nos ayuda a mirar desde más arriba, con más conocimiento, sabiendo que no podemos parar de aprender, incluida la convivencia indefectible con la inteligencia artificial que como cuchillo de doble filo nos ayuda y nos amenaza. Esta misma tecnología nos ayuda a vernos y convivir aunque estemos al otro lado del planeta!.
Cronos es la mirada hacia afuera, a cumplir las tareas del día a día, a estresarse y desequilibrarse. A dejarse llevar por el ego y las cosas materiales, a consumir sin medida, a respirar corto y agitado. Con Cronos el tiempo es lineal, tridimensional y vamos viviendo de acuerdo a la programación de miedo y las creencias de la sociedad, la cultura y las tradiciones limitantes y de carencia.
Kairós es la introspección, es el tomarse el tiempo para reflexionar, el saber el momento para acelerar el paso cuando se necesite tomar acción pero también parar el tiempo para estudiar, planear, meditar, descansar, respirar, disfrutar, equilibrar.
Con Kairós el tiempo no existe, porque es siempre presente. Con Kairós somos nosotros quienes decidimos que adoptar o no. Usamos el poder de nuestra mente y las emociones del amor, la fe y la confianza para trazar nuevas realidades de abundancia, salud y alegría.
Bienvenido “tiempos de Kairós”!.












