Capítulo 14 > NO TE ESPERABA - WIGETTA
Guillermo había estado leyendo en los últimos días. Muchos omegas aseguraban conocer la raza de su bebe antes de su nacimiento, imaginaban que genero sería y hasta podían sentir el aroma que tendría; mientras que Guillermo solo se la pasaba mirando en el móvil algún nombre sofisticado para el bebé. Un par de veces intento concentrarse para poder sentir, aunque sea un mínimo rastro de su aroma, pero no había conseguido nada. ‘Se mueve bastante dentro de mi pancita, por lo que seguro es un alfa a toda leche, aunque… Los movimientos se detienen cuando esta con Samuel, lo que puede significar que solo esta inquieto por su falta de contacto o… ¡Quizá es un alfa y se siente cómodo con otros alfas! Pero también puede significar que es un omega que se siente intimidado por su padre alfa. Podría ser un beta… Si fuese un beta las cosas serían más fáciles porque no tendría que escuchar a mini Guillermo meterse un vibrador cuando tenga sus celos ni tendría que alejarlo de indefensos omegas en sus celos de alfa. Beta era el camino más fácil. Pero también sería emocionante ver a mini Guillermo ser cortejado por un alfa o él cortejando a un omega. Esto es muy complicado’ Las constantes luchas mentales de Guillermo le hacían verse más agobiado de lo que ya estaba. Las cosas tampoco no se le hicieron fáciles cuando debió volver al instituto luego de aquel vergonzoso folleto que anunciaba su embarazo. Todo el mundo sabía que Guillermo estaba en estado, y por ello, todos le daban un padre diferente al bebé. Algunos decían que fue un acostón, otros que fue su novio escondido y los más trastornados decían que fue su padre ausente. Los rumores decían que el encargado de expulsar a esos alumnos, culpables por el folleto, había sido Samuel; aun siendo solo un pasante en el instituto. Se instauraron nuevos protocolos y ayudas dentro del establecimiento, todo aquello siendo dirigido por el mismo Samuel. Guillermo ya estaba cumpliendo su quinto mes cuando se enteró que el pasante de biología debía dejar el instituto. Luego de su acuerdo de paz, Samuel procuraba cumplir todos los deseos de Guillermo dentro del lugar, intentando ser lo más precavido posible. El omega por su parte, intentaba estar lo más cerca que se pudiese del alfa. El bebé ya no molestaba como antes y los horrendos síntomas de los primeros meses ya habían desaparecido. Alex por su parte había empezado a sentir los constantes mareos, la fatiga y las nauseas matutinas. Frank creía haberlo perdido luego de su fatídico enojo por el arresto en el centro comercial. Él no tenia la culpa de su enojo explosivo y, aun así, el omega lo culpó por todo. -Si tú me hubiese defendido de aquel zopenco guardia, yo no habría pasado por esa vergonzosa situación. -Alex tu no puedes solo gritarle a una señora que vaya a hacer sus necesidades en una planta. Se que tienes tus sentimientos algo revueltos por el embarazo, pero sabes que lo que hiciste estuvo mal. -Frank intentó abrazarlo, pero él retrocedió unos pasos. -Tú eres mi novio Frank. Los novios defienden a sus parejas aun cuando no tengan la razón porque eso es lo que hacen. -el omega se abrazó viendo a Frank con un suave puchero. -Yo te protegeré siempre que no te dañes a ti mismo o al bebé. -el beta terminó de acercarse y envolvió al omega entre sus brazos. -Nos haremos mejores personas juntos. -Yo ya soy perfecto. -susurró gangoso y se ocultó en el pecho de Frank, aferrándose a su camisa. Definitivamente no había sido fácil llevar su relación a algo estable. Frank se obsesiono con tomarle fotos a diario para luego hacer una recopilación de todas y ver el avance del bebé. Alex refunfuñaba cada vez que le ordenaban una nueva posición, pero en el fondo, estaba tan emocionado como Frank por ver el resultado final. El absurdo concurso por el que se habían conocido había llegado a su fin, proclamándolos primer lugar por una diferencia bastante asombrosa. Habían guardado el dinero para el bebe, alex había llegado al instituto con un ridículo baile de victoria y Frank había logrado pasar todas sus asignaturas, encontrándose pronto a su titulación. Samuel aun no sabía su calificación por la pasantía, pero se sentía orgulloso de los cambios que había provocado en aquel instituto. Esa mañana le había costado un poco más de lo normal levantarse de la cama. Sabia que seria su ultimo día con los alumnos y eso le ponía bastante triste. -Buenos días alumnos. Hoy les traje el resultado de sus exámenes finales y, para los que estuvieron preguntando, si habrá un examen de repechaje para los alumnos que cumplan los requisitos requeridos. No son difíciles, pero eso no significa que deban tomarlo a la ligera. -Samuel recorrió las columnas entregando los exámenes entre gestos de indignación y cantos de victoria. -Esta vez el examen no será diseñado ni tomado por mí, puesto que mi tiempo con ustedes acabó y su antigua maestra volverá a su puesto antes de lo previsto. Se podían escuchar muchos y diferentes “maestro no se vaya” “lo vamos a extrañar mucho, por favor quédese” “la otra maestra es mala y parlanchina”. Samuel se sentía realmente orgulloso de lo que había creado en tan pocos meses. -Me gustaría pensar que el ciclo que cierro aquí, logró crear un pequeño cambio en sus vidas y podrán ser mejores alfas, betas u omegas en todo lo que se propongan para su futuro. Les deseo mucha suerte a todos y si en algún momento nos volvemos a cruzar, deben saber que siempre podrán contar conmigo. +++ Guillermo se encontraba doblando la ropa del bebé cuando las lagrimas se presentaron. Había estado notablemente más sensible los últimos días, durmiéndose junto a un peluche o mirando fotos de bebes en internet. Se la pasaba sacando y doblando la ropa mientras escuchaba música infantil. Luego del tratado de paz con Samuel, pudo notar lo mucho que necesitaba al alfa para no atormentarse con los síntomas. Solía sentarse de los primeros en la clase; y aunque no tomase mucha atención, las pataditas y nauseas desaparecían casi en su totalidad. Ahora se atormentaba pensando planes para sobrevivir a los meses restantes sin su maestro. Su primera opción había sido tener alguna prenda de él y, luego de descartarlo por la obviedad de tamaño, se resignó a intentar sobrellevar el embarazo con medicamentos. Ya era la tercera vez que ordenaba la ropa en sus gavetas y aun no podía dejar de llorar. Primero iban por colores, luego por tamaño y finalmente por diseño. Se sentó a observar los únicos zapatitos que tenia hasta el momento, intentado imaginar como es que su bebé tendría pies tan pequeños para lograr ponérselos. Llego un punto en que creyó estar exagerando a sobre manera la situación con el alfa. Si bien es verdad que se sentía más a gusto con el cerca, solo tenia clases 2 veces a la semana y no se le acercaba en los tiempos libres. Finalmente optó por tomar una pequeña siesta mientras esperaba a Alex para que le acompañase al trabajo. +++ -Frank creo que está muerto. Alex zarandeaba ligeramente al omega en la cama, sin obtener una respuesta. -Quizá solo está cansado por el embarazo y no deberías despertarlo. -el beta intentó alejar a su novio de Guillermo pero este se acercó aun más para pellizcarle una nalga. -Hasta esta babeando la ropa del bebé. El omega quitó con cuidado el pequeño pijama de entre los brazos de su amigo para doblarlo y guardarlo junto a los demás. Se tomó un minuto para pasar su mano entre la ropa de recién nacido y suspiró mirando a Guillermo. -Creo que tu amigo está teniendo la regla. Guillermo estaba abrazado a una gran almohada para embarazos, rodeándola con una pierna. Por entre ellas se había comenzado a formar un pequeño charco rojo y su piel estaba visiblemente perdiendo color. El beta intentó moverlo con cuidado pero seguía sin obtener respuesta. Alex por su parte había estado abrazando su vientre mientras llamaba a emergencias. -¿Hola?... sí… ¿Pues para que otra cosa le llamaría si no es una emergencia?... No se atreva a colgarme señora… No le conteste a un emba… -Frank le quitó el móvil de las manos y se sentó junto a Guillermo para seguir la conversación. -Siento las molestias señorita. Hay un omega con -Alex lo miraba levantando una mano hacia él. -con cinco meses de gestación, que presenta algún tipo de inconciencia… No se cuanto tiempo lleva así… También está sangrando por ahí abajo… Es hombre y no tiene marca… En un segundo le doy la dirección señorita. Frank bajó corriendo las escaleras a por la dirección mientras su novio preparaba un bolso con las cosas de Guillermo y del bebe. +++ Samuel casi se cayó de la cama cuando Frank lo llamó desde el hospital. Se vistió lo más rápido que pudo y gruño internamente al conductor del Uber por demorarse en llegar. Aquel día el hospital había estado particularmente lleno. Escuchó mientras corría, que un autobús escolar se había volcado en la carretera con más de 30 niños dentro, lo que solo significaba: al menos 30 familias chillonas y dramáticas en la sala de urgencias donde también se encontraba el omega. Su omega. Debió esquivar un par de omegas que lo confundieron con un oficial encubierto; por su particular forma de vestir, para llegar a la habitación más alejada del pasillo. Guillermo aun estaba dormido para cuando el alfa llegó. Alex estaba durmiendo sobre el regazo de su amigo y una enfermera, con no muy buena pinta, le estaba enterrando una aguja en la mano al omega. Se acercó en silencio hasta el sofá donde se encontraba el beta, por miedo a que la enfermera los corriera del lugar, y se sentó con la mirada expectante en la camilla. -El paramédico dijo que tiene la presión muy baja y que por eso se desmayó. -¿Y que es eso de que le sangraba el trasero? -Aun no nos dicen nada de eso, pero la enfermera dijo que el doctor vendría en un rato, y cuando Guillermo estuviese despierto, para decir que es lo que tiene. También dijo que era común en el embarazo de los omegas hombres pero que aun así era preocupante.




















