...viviendo al límite.
Hola papá:
Cada día me asombro un poquito más al ver lo poco que la gente de a pie sabe sobre la enfermedad mental y lo mucho sobre otras como la diabetes o la miopía. Desde un plano ciéntífico y general nada las diferencia, pues todas son causa de deficiencias del cuerpo humano; sin embargo en el plano social el trato por parte de los propios médicos, gran parte de los sanitarios, los medios de comunicación y la población en general es bien distinto. Y aquí me van a permitir que pueda pecar de soberbia porque sé de lo que hablo. Ya tiene que ser muy bueno el argumento que rebata esto que expongo. Emplazo aquí a aquel que lo tenga a que lo exponga. Será bien recibido y valorado.
El cerebro y el sistema nervioso son partes del cuerpo humano. Son los que están en cabeza y cuerpo respectivamente. Y digo cuerpo porque el sistema nervioso abarca desde el cuero cabelludo hasta la uña del dedo meñique del pie. Y también falla, como los riñones, hígado, páncreas, corazón... Cuando una persona queda impedida en una silla de ruedas es por un fallo en su sistema nervioso (las neuronas no se reproducen). Pero también puede pasar que algunos neurotransmisores que necesitamos segregar para vivir (como las hormonas, en el campo del sistema endocrino, por ejemplo, que infinidad de personas se las tiene que pinchar) no se segregen correctamente o directamente no se segregen, haciendo así que las neuronas no tengan su "alimento" necesario para generar impulsos nerviosos adecuadamente o no los genere. Y esa deficienda de neurotransmisores se tradude en enfermedad mental. Unas veces estas deficiencias son transitorias (como una deficiencia en la segregación de serotonina que produce una depresión transitoria) y otras se convierten en crónicas, generalmente cuando no se segrega nada del neurotransmisor en cuestión. He aquí la enfermedad mental crónica, en la que el paciente ha de tomar el/los neurotransmisores vía oral. Como saben, el cerebro es el centro de operaciones de todo nuestro cuerpo; pues bien, si no recibe su dosis X del neurotransmisor Z se produce un déficit y se altera su funcionamiento, dando lugar a la cantidad de trastornos mentales que se conocen y otros muchos que no conocemos pues el cerebro, por su complejidad y lo inmoral de experimentar con el cerebro de humanos vivos para ver sus respuestas, es un gran desconocido. Sólo se conoce alrededor de una tercera parte de su funcionamiento.
Pero, ¿es el enfermo mental consciente de este proceso? No. El enfermo no se da cuenta de su cambio de conducta, pues piensa que es así. Y es lo que le dice su familia y su círculo más cercano. Y nadie se plantea de estos que pueda estar teniendo una deficicencia de, por ejemplo, noradrenalina, sino que "nos ha salido rebelde, está como una puta cabra o eso es cosa de sus amigos que no me gustan ni un pelo".La culpa será del enfermo, siempre. Nadie le otorgará el beneficio de la duda. ¿Por qué? Porque es vergonzoso para la familia, es tabú. Qué va a pensar la vecina o vecino o mis amigos de mí niño/niña. Es una mancha para familia. "¿qué hago yo ahora con el niño?¿qué futuro le espera?" Seguramente el de vivir al límite.
No olviden nunca que el que más sufre, el señalado y el que vive enjaulado no es el familiar o familiares sino el enfermo mental que ve que no es igual que los demás y no puede serlo, lo que le produce de manera añadida una gran impotencia la cual le lleva muchas veces al suicidio.
De momento, lo tengo que dejar aquí, pues corro el riesgo de no ser imparcial, de mezclar conceptos y argumentos y de escribir un post de un número que tienda a infinito de caracteres.
Todo a su debido momento.
Tu hija.














