@m-kev
Buscaba un par de víveres para llevar de regreso a el club, las noticias decían que no se podía medir aun el daño que la tormenta causaría, y no tenía ningún deseo de pasar días encerrada con un par de serpientes sedientas. El tono tan singular hombre llamo su atención, parecía que estaba discutiendo con otra pobre alma de aquella ciudad, que, para el parecer de la inglesa, no necesitaba más estrés que la situación en la que se encontraban. Se metió en aquella discusión y se disculpó con la mirada con la chica mientras se giraba para mirar con una mueca molesta al ojiazul. — ¿De verdad abuelo? ¿Ahora cual es el problema? — Pregunto con su voz mas dura mientras cruzaba los brazos sobre su pecho.














