Detrás del maquillaje: la irrupción de Yakisoda
Un vistazo en la cocina de la banda del momento
Hagamos un ejercicio ¿cuáles serían los puntos esenciales para hacer un proyecto exitoso dentro y fuera de la movida under ? Podríamos nombrar varias cosas, desde lo esencial—que sería tener buenas canciones que conecten con la audiencia—hasta lo más
complejo, como podría ser tener una esencia que atraiga a propios y extraños.
Yakisoda no sólo colma—y con creces—dichos puntos, sino también logra hacer que el espectáculo y la teatralidad se vuelvan características constantes tanto en sus canciones como en la primera idea que se te viene a la cabeza cuando piensas en todo lo que engloba al concepto de los maquillados .
La banda formada por Constanza Olivera en voz, Fabricio Tiscornia en guitarras y voces, Alex Azarian en guitarra y voces, Eugenia Garcia en bajo y Mariano Ríos en batería; se ha posicionado de manera meteórica, llegando a imponerse con un sonido que remite al garage punk.
Un género del que siempre fuimos espectadores en películas foráneas, se ve plasmado en nuestro under por este grupo que en poco más de un año ya es un emblema de la movida. Desde abrir shows para bandas del calibre de Mujer Cebra, hasta integrar la grilla de la mayoría de los festivales montevideanos—en muchos casos por voluntad popular—; evidencian que el proyecto ya ha mellado en el imaginario del público emergente. Si querés garantía de un buen pogo, es casi una obligación que estos payasos estén en tu toque.
Pero, ¿qué es lo que posiciona a Yakisoda como un proyecto tan atractivo? Su baterista Mariano Ríos se aventura: “Siento que es un proyecto que está integrado por gente fuera de lo común, pero con
enfoque alegre, que transmite buenas vibras y eso puede hacer que cualquiera que se acerque se sienta identificado". Ríos, el miembro más nuevo de la agrupación, fue previamente espectador del grupo y su perspectiva permite explicar con mayor énfasis lo que es vivir la experiencia de verlos. "Eran mi grupo favorito de la vuelta y cuando me llamaron para ser parte, sabiendo lo que significaban, me sacó el miedo de tocar que tenía y me dio la confianza de mostrar lo que sabía hacer”.
Pero si hay un punto que deberíamos preponderar para entender el éxito del proyecto, es eso que los ha distinguido a la par de darle una identidad auténtica: su estética. Los maquillajes cambian constantemente, mostrando una intención de no estancarse, aunque tengan una imagen ya de por sí original. Esto, sumado a una combinación de atuendos que van desde elegantes referencias de las bandas de punk pop que enamoraron a las masas al principio del milenio; son puntos muy fuertes para que cualquier persona que vaya a un recital sin estar al tanto de las bandas, quede embelesado con sus exóticas apariencias.
"Yo notaba que las bandas grandes tenían una estética clara y que llamaban la atención cuando tenían una particularidad fuera de su música. De chico escuchaba Slipknot y las máscaras—quieras o
no—eran un motivo para escucharlos, así que quise aplicarlo a mi proyecto como un complemento visual a lo que se escucha", acota Fabricio Tiscornia, dando a entender la importancia de lo visual en cualquier proyecto.
Mantenerse genuino como fórmula
En el momento en que todos los reflectores parecen apuntar a Yakisoda, para sus integrates los objetivos no cambiaron y reconocen que ese factor bajado a tierra les hace entenderse mejor con su publico, así como comprenderse entre ellos.
"Fuera de todo lo del maquillaje y la locura que podamos mostrar, creo que todo lo que hacemos es parte de nosotros y lo sentimos como propio, por eso la gente nos ve y sabe que lo que hacemos es sincero", opina Alex Azarian sobre el cómo a pesar de que lo extraordinario parece moneda corriente, su valía tanto entre ellos como para el público es ser genuino y mostrarse tal y como son.
Este punto se puede comprobar fácilmente cuando uno ve sus presentaciones en vivo, usualmente compuestas por monólogos jocosos y delirantes, así como tirarse al público para ser levantados por las mareas de personas que deliran con un espectáculo por momentos casi interactivo. Es un ritual esperado y festejado por las personas que vamos a verlos. “Todo eso es espontáneo. A veces Fabricio o yo nos tiramos a ver qué hacen y lo hacemos para que el que nos vaya a ver sea también parte del show, para que no sea sólo ver a otra banda tocando, sino que sientas una química entre el que ve y el que está haciendo la música", declara Azarian sobre la importancia de que el show vaya hacia lados poco usuales, completando una experiencia hermosa tanto por su rareza como por su disfrute. “No hay que fingir lo que uno es, si sos expresivo como yo considero que soy, tenés que usarlo a tu favor para que el que lo escuche se sienta contemplado", complementa Tiscornia sobre como ejecutar un show a su manera, mostrando que la honestidad brutal siempre va de la mano con el proyecto.
El momento que atraviesa Yakisoda es en gran parte debido a esta característica: son un proyecto en el cual nos podemos sentir reflejados. En cada toque se siente una hermandad plasmada en una fiesta con temática circense en la cual vos sos el invitado de honor, una propuesta sincera que nos contempla a todos por igual; con letras sinceras. Es un guiño, como si se tratase de un amigo diciendo "yo te entiendo y estoy acá para reírnos de lo que nos pasó".
La banda transmite que cualquiera que tenga la voluntad puede subirse al escenario y mostrar de qué está hecho. Su posicionamiento en la movida es necesario para seguir inspirando a los futuros proyectos, no solo por su innovación en lo estético y sonoro, sino por su actitudes: con los pies en la tierra, manteniendo esa sonrisa picaresca en los labios pintados.
Mientras los maquillajes no dejen de cambiar , mientras los pogos no dejen de pegar y mientras Yakisoda no deje de tocar, siempre habrá un espacio en la movida en la que podamos encontrar sinceridad.
Yakisoda se presenta este domingo 20 de abril junto a VHS, referentes del noise local y los neoyorquinos Your 33 Black Angels. La cita es en Casa Pindorama (Presbitero Lorenzo Fernández 3106), a partir de las 20.20hs. Hay entradas en puerta a $250