Cada vez son más las empresas y personas que reconocen las ventajas de inscribirse o adquirir un curso en línea. Y para poder atender esta creciente demanda de educación en línea, es necesario el rol de un capacitador digital que lleve sus conocimientos a la red. Sin embargo, estos expertos en capacitación se enfrentan a diferentes retos de actualización tecnológica, de creación de contenidos, pero principalmente de competitividad.
Así como en las entrevistas laborales para un nuevo empleo se debe “vender” un perfil profesional al departamento de RRHH, en el mundo de la educación en línea también hay que convencer a los posibles alumnos de que somos los adecuados para impartir el curso; que tenemos los conocimientos y experiencia necesaria para capacitar a otro respecto a un tema. Aquí no hay intermediarios como los directores de carrera o un departamento de ventas, el perfil es la herramienta de promoción más importante con la que se cuenta.
Es por esto que es muy importante generar un perfil atractivo de Capacitador que convenza a más de uno. Descubre cómo hacerlo a continuación:
La pirámide invertida
En el periodismo por ejemplo, es muy común contar historias con una estructura de “pirámide invertida”. Esto está pensado en proporcionar la información más importante al inicio y dejar pequeños detalles al final, pues se asume que la gente dejará de leer conforme avance en el texto.
En el caso de un perfil de Capacitador el orden de la información sería la siguiente:
1. Introducción. Describe brevemente quién eres (y no solo en cuanto a lo laboral). Cuenta una historia tuya y transmite la esencia de tu personalidad y perfil profesional. Cautiva al lector desde el inicio. Recuerda, sólo tienes esta oportunidad para convencerlo.
2. Filosofía. Tu filosofía son tus objetivos como docente en tu área de especialización. Piensa en qué enfoque le das a tu curso respecto a otros expertos en el tema. Esto es lo que hará a las personas definir si eres el maestro adecuado para lo que desean aprender.
3. Relevancia. Aquí es el momento de exponer lo que te hace único, de puntualizar tus logros, certificaciones, especialización o de describir brevemente uno o dos proyectos en los que hayas participado. Piensa en ese valor agregado; los beneficios potenciales que obtendría una persona si se inscribe a tu curso y no a otro.
4. Información de contacto. Es muy importante compartir tus credenciales en tu perfil (correo, teléfono, página web, redes sociales). De esta manera puedes asegurar que terminarán de conocerte o que te contactarán para hacerte preguntas muy específicas. Te recomendamos tener un perfil en Linkedin, donde podrás ser más específico en tus logros técnicos y experiencia profesional.
Es importante resaltar que estos cuatro puntos no deben ser muy largos. Lo más recomendable es no exceder de las 150 palabras.
La importancia de lo visual
Pareciera que no tiene relevancia, pero darle una cara al conocimiento es esencial. Pregúntate, ¿agregarías a alguien en Facebook que no tiene foto de perfil? Incluye una foto tuya, deja que te conozcan y genera confianza.
Te aconsejo no sea una selfie, sino una imagen profesional que refleje tu personalidad acorde a tu perfil profesional. Si eres un diseñador tal vez se preste a algo más creativo y relajado, pero si vas más por lo corporativo, y tu público objetivo son cargos más ejecutivos, busca seriedad.
Considera también incluir un video en tu perfil. De acuerdo al estudio “Cisco VNI Forecast and Methodology 2015-2020” para 2018 el 69% del tráfico en internet será video, es decir la gente buscará más contenidos audiovisuales que en texto. No te quedes atrás y atrévete a hacer un video, solo procura que éste sea corto y atractivo. Piensa en él como una carta de presentación más llamativa para promover tu perfil y por supuesto, tu oferta de cursos.
En el mundo digital todos vivimos a prisa y tenemos una breve oportunidad para lograr convencer a la gente. No esperes más y atrévete a poner en práctica estos tips ahora mismo.