Los no incautos yerran.
Jacques Lacan

seen from Türkiye
seen from China

seen from Argentina
seen from Netherlands
seen from China

seen from Türkiye
seen from China
seen from United States
seen from Spain

seen from Switzerland
seen from United States
seen from Italy
seen from South Africa
seen from Russia
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Italy

seen from Argentina
seen from China

seen from United States
Los no incautos yerran.
Jacques Lacan
Quien piensa a lo grande yerra grandiosamente.
Martin Heidegger
Me perdona por todo
Levítico 4:2 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguna persona pecare por yerro en alguno de los mandamientos de Jehová sobre cosas que no se han de hacer, e hiciere alguna de ellas;
Yerro (de errar).
1. m. Falta o delito cometido, por ignorancia o malicia, contra los preceptos y reglas de un arte, y absolutamente, contra las leyes divinas y humanas.
2. m. Equivocación por descuido o inadvertencia, aunque sea sin dolo.
El pueblo de Israel tenía una ofrenda para presentar por los pecados que ellos no se daban cuenta que hacían.
Desde el principio Dios provee para nuestra necesidad de pecadores permanentes. No solo los pecados intencionales eran considerados como una ofensa delante de Dios, sino también los inadvertidos, los que uno hace sin siquiera darse cuenta. No por no darnos cuenta son menos ofensivos delante de Dios y Dios en su misericordia proveyó una ofrenda para cubrirlo y un cuadro para tratar nuestro espíritu.
Dios sabe que soy pecadora, tan pecadora que necesito limpieza por las cosas que ni siquiera me doy cuenta. Si Dios no pretendiera perdonarme por mis ofensas diarias no había provisto este tipo de ofrenda, y si pretendiera que fuera perfecta cada día, no lo hubiera provisto. El corazón perfecto no es el que nunca peca sino el humilde que se deleita en Dios. Si perfección fuera nunca pecar, nadie podría venir delante de Dios.
Dios conoce perfectamente lo pecadora que soy y me ama de todos modos, él sabe lo que vino a rescatar, no a un ángel, sino a una perdida pecadora, que necesita desesperadamente su ayuda. Salmos 103:14 Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
Dios proveyó la vía para mi reconciliación permanente con él. Aunque peque todo el día, con mis pensamientos, con mis intenciones y con mi corazón aun sin darme cuenta, es el deseo de Dios que esté delante de él, que pida por limpieza y reestablezca mi comunión con el cada segundo si es necesario, el estará ahí todas la veces.
Hebreos 10:10 En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.
Dios proveyó para mí más que un animal, proveyó su hijo una vez y para siempre, para limpiarme de cada falta aún de la que no me doy cuenta
Dios sabe que soy polvo, que en mi cuerpo aún está el pecado, pero abrió la puerta para perdonarme y restaurarme. Puedo ir a él siempre y estará esperándome. Él es mi antídoto.
Pecadora todo el tiempo: es lo que soy, no lo puedo negar, no puedo engañarme a mí misma haciéndome creer que soy perfecta y no tengo que luchar con tarar de ser perfecta por mis propias fuerzas, porque simplemente no lo soy y nunca lo seré. Así de sencillo. Tengo que aprender a lidiar con ello, mientras este en la tierra no seré perfecta, Dios me ha dado las herramientas para batallar el pecado, pero nunca me podré librar de la lucha mientras siga en este cuerpo. El enemigo no se irá así que es mejor estar anuente a que está ahí, reconocer su potencial maligno para poder hacerle la batalla correctamente y no condenarme por algo que es parte de mi.
Dios conoce mi condición: A Dios tampoco lo necesito engañar ni impresionar. Dios también sabe lo que soy y por eso me cubre con su misericordia, porque soy un fracaso y la necesito desesperadamente. Él sabe que sin él no soy nada y es por eso que me mira a través de Cristo. Está bien si me presento con fallas delante de Dios.
Dios provee reconciliación y fuerzas para la batalla: Precisamente porque soy pecadora y porque Dios lo sabe, Dios proveyó lo necesario para poder acercarme a él. En la ley era la ofrenda por yerro, la imagen de un sacrificio mejor que habría de venir, Y luego Cristo quien ofreció su vida como pago perfecto por todos mis pecados, los que sé que hice, los que no entiendo y no estoy segura si hice y por los que ni siquiera me pasa por la cabeza que podría ser alguna forma de pecado. Estoy cubierta en todos los ángulos. Dios me tiene cubierta por todos lados. Puedo descansar en paz sabiendo que todas mis fallas están cubiertas, tratar de hacer lo mejor sabiendo que Dios ya tiene mis errores bajo control y que lo bueno que pase en mi vida no es reciproco con la perfección que pueda presentar delante de él sino de su misericordia inmerecida para conmigo.
Dios muestra tanto la misericordia y la gracia, pero no son lo mismo. Misericordia retiene un castigo que merecemos; gracia da una bendición que no merecemos. Considere este ejemplo: usted iba en su viejo cacharro a 100km/h en una zona escolar. El la multa es alta, y usted no puede pagarla. Usted comparece ante el juez sin nada que decir en tu defensa. Él escucha su caso y luego, para su sorpresa, anula su multa. Esa es la misericordia. Pero el juez no se detiene allí. Él le guía exterior y le da las llaves de un carro nuevo. Esa es la gracia.
Leer más: http://www.gotquestions
El yerro o fallo. O como tomárselo con calma...
El yerro o fallo. O como tomárselo con calma…
Acicate del cazador y esencia de la cacería. Sin fallo no hay caza. Evita la perfección y humaniza al cazador. Aguijonazo al ego. Baja humos y exaspera ánimos. Pone en marcha la centrifugadora mental. Volver a empezar. Desconcierto total. La pregunta: ¿por qué…? Reactiva el ánimo de volver a intentarlo, de subsanar el error…
(more…)
View On WordPress