De nuevo estoy aquí pensando y pensando que es lo que debo hacer, hacer caso a mi mente o dejarme llevar por el corazón. Este año se ha pasado muy rápido desde que comenzamos el ciclo todo fue una montaña rusa de emociones que simplemente no he podido bajarme a tomar un respiro hasta hoy, o al menos eso quiero pensar.
Siempre me he preguntado cómo hacen esas personas que viven sin alguien a quién amar, acaso se sentirán tranquilas porque no sienten ningún conflicto en su corazón o al contrario eso hará que se sienta agobiados por el hecho de no sentir nada. No puedo evitar mirar a mis alrededores y ver toda clase de tipo de amor, como aquellos hermanos de secundaria que se están “peleando”, esa pareja de ancianos que se ve que llevan mucho tiempo juntos. Esa reciente familia formada junto al nuevo miembro pequeño en los brazos de la madre. Hasta aquellas miradas furtivas que se dan ese par de chicos a ambos extremos del vagón. No existe una forma correcta y única de amor sino que cada una es única a su manera.
A pesar que mi decisión ha sido tomada no puedo evitar pensar en los hubiera, que hubiera pasado si desde el inicio Yuiri hubiera aceptado mi amor.
Estaba muy nerviosa, las manos me temblaban. Estaba a punto de confesarle mi amor a mi amiga de la infancia Murayama Yuiri, ¿porque? Simplemente porque es un sentimiento que ya no puedo ocultar y desde que nos conocimos prometimos siempre hablarnos con la verdad así que aprovecharé nuestra “cita” de los viernes a ver películas para contarle mis sentimientos y no se tal vez poder comenzar una historia juntas.
-Naachan, ¿estás ahí? - me dice mientras veo que ya trae las palomitas en las manos.
-Así lo siento me distraje un poco - le digo mientras le hago un espacio en el sillón para que se siente, sin poder remediarlo admiro su rostro, siempre se me ha hecho lindo pero ahora que se está convirtiendo en una mujer, la encuentro irresistiblemente hermosa.
-¿Segura que estas bien? - me pregunta ahora con una voz más preocupada.
-Si...si - le digo ahora titubeando a lo que me maldigo en mis pensamientos porque esto solo hace que ella levante una ceja.
-Desde hace tiempo te veo diferente, pensativa, preocupada y llámame loca pero inclusive un poco distante conmigo - me dice ahora mirándome a los ojos.
-No.. No pasa nada, te estás imaginando cosas - le digo sin poder mirarla a los ojos porque se dará cuenta que estoy mintiendo.
-Entonces el que titubees y no me mires a los ojos es solo parte de mi imaginación - me dice mientras levanta un poco la voz lo cual ya empieza a preocuparme - Es mejor que comiences a hablar OKADA NANA -
Ok. Oficialmente estoy muerta. Son contadas las ocasiones que me habla por mi apellido, y si eso pasa quiere decir que está a un paso de enojarse conmigo. Así que lanzó un suspiro, tragó saliva y tomó un respiro.
-Yo... tienes razón hay algo que me pasa - le digo por fin soltando un suspiro, sin querer mis manos comienzan a temblar, siendo la boca seca, estoy terriblemente asustada. Veo que Yuiri ve mis manos así que las toma entre las suyas y me da una mirada de ternura dándome confianza para hablar - Verás hay algo que te he estado ocultando desde hace un tiempo y simplemente ya no puedo esconderlo más. Durante un tiempo he tenido estos sentimientos que nacieron en mi ser y por más que he querido ya no puedo controlar o más bien ya no quiero controlar. Hay una persona que se ha vuelto indispensable en mi vida, que la quiero, la respeto pero sobre todo quiero su felicidad sobre todas las cosas, pero más allá de todo eso quiero ser yo la persona que la haga feliz, quiero ser esa persona que no solamente esté en sus alegrías sino que también quiero estar en sus tristezas, ser su apoyo y su fortaleza cuando se sienta desfallecer, quiero que cuente conmigo para atravesar pruebas que la vida le pueda dar además ser la persona más importante en su vida -
Ante lo dicho solo veo que Yuiri se ha quedado sin habla por todo lo que he dicho, sé que su mente está trabajando a mil por hora tratando de descifrar quién es esta persona y sobre todo como me puede ayudar, estaba a punto de decir algo cuando yo continué con mi monólogo.
-Este sentimiento de amistad se ha transformado en algo más, ya no me conformo con ser su amiga quiero ser su compañera de vida, quiero tomarla de la mano en un aspecto más personal inclusive egoísta y bajo su consentimiento quisiera demostrarle mi amor a través de un beso de amor, poder probar sus labios ha sido mi delirio en esas noches oscuras donde fantaseo en tenerla en mis brazos protegiéndola de todo lo que nos rodea- delicadamente mientras mi mano izquierda ahora es la que sostiene su mano que todavía está en mi regazo, la miró profundamente a los ojos como nunca lo he hecho antes, revelando mi secreto más profundo y mi deseo que conozca la verdad. Al principio observó en sus ojos curiosidad de saber quién es, esas orbes cafés en las cuales me he perdido incontables ocasiones a lo cual no puedo evitar sonreír con ternura. De una manera automática aprovecho mi mano que todavía acaricia su mejilla para poder deslizar mi dedo pulgar por sobre su labio inferior de manera delicada y sensual como para confirmarle que hablo de ella y a la vez pedirle permiso para poder probar sus labios.
Si de algo podría estar orgullosa es que nosotras no necesitamos palabras para entendernos y sé que Yuiri con toda la información que le estoy dando ya sabe a quién me refiero, asi mismo puedo ver que sus ojos pasaron de ser curiosos a mostrar un dejo de sorpresa extrema que en mi opinión la hace ver más linda y no puedo evitar soltar una pequeña sonrisa, ella es la criatura más pura que me he cruzado en la vida.
-Acaso.. Estás hablando de.. Ti.. y ... - dice ella en un susurro
-Así es Murayama Yuiri, tu eres la persona de la que hablo, eres tu esa persona que llena mis pensamientos cuando voy a dormir y alegras mis mañanas cuando me permites acompañarte a la escuela. No sabría decirte exactamente cuando me enamore de ti, pudo haber sido el dia que te conoci o hace poco pero siempre fuiste especial para mi. Hemos compartido tanto que de ser mi mejor amiga ahora eres la persona más importante para mi. He llegado al punto que sueño con tenerte en mi brazos y un anhelo que tengo es poder besarte y probar esos labios que tanta fascinación me producen, por ello estoy aquí abriendote mi corazón y pidiendote una oportunidad para ser ese alguien en tu vida. Murayama Yuiri, te gustaría hacer feliz a está pobre alma que te quiere con locura ¿Te gustaría ser mi novia? -
Como una brisa fuerte pude ver como Yuiri de pronto contuvo la respiración como si todo a su alrededor se hubiera paralizado, mientras yo después de hacer la pregunta la confianza se esfumo, solo quedaba la expectativa y los nervios. Al ver que no obtenía respuesta solté su mejilla y también el agarre en su otra mano además no pude evitar crear un espacio entre ambas, no quería que se sintiera amenazada u obligada a hacer algo que no quisiera.
-Nana... - fue todo lo que atino a decir, lo siguiente que vi rompió mi corazón, su mirada cambió de sorpresa a preocupación y luego tristeza. En ese momento sentí mi corazón quebrarse, como había comentado antes no eran necesaria las palabras para entendernos con escuchar simplemente el tono de su voz sabía su respuesta. De pronto sentí que mi corazón se detenía, me costaba respirar, mis ojos amenazaban con soltar un par de lágrimas pero no podía, no debía así que solamente atiné a levantarme para poder alejarme de todo esto, pero jamás logré mi cometido ya que una mano tomó mi muñeca y me obligo a quedarme sentada a su lado mientras me miraba acongojada, paciente espere a que ella hablara ya que no podía decir nada porque sabía que mi voz debe estar quebrada por la acumulación de sentimientos que tengo ahorita.
Al ver que volvía a mi lugar ella soltó mi muñeca y tomó un gran suspiro mientras podía notar en sus ojos como trataba de hilar las palabras adecuadas que iba a decir.
-Sería una mentira si dijera que no me has sorprendido porque lo has hecho en este momento, y seré sincera nunca noté algo que me indicará que me veías de otra forma -
Ante lo dicho no pude evitar soltar una sonrisa cómplice, si Yuiri viera como siempre la he tratado de manera especial inclusive antes de saber que me gustaba vería su cara emproblemada por lo mismo, incontables ocasiones muchas personas nos confundía con que éramos pareja por esas atenciones que le daba a ella - Estoy buscando las palabras adecuadas poniendo mis sentimientos en orden pero siempre nos hemos prometido decir la verdad y está es que... Yo te quiero Nana y mucho pero lamentablemente mi cariño hacia ti es meramente fraternal, no te veo como algo más que una amiga me atrevería a decir que casi una hermana por ello no puedo corresponder tus sentimientos -
Me terminas de decir con una cara realmente acongojada y en eso veo que tu mano sube a mis mejillas y tiernamente atrapas la lágrima que cae lentamente, tratando de limpiar mi malestar. No te puedo culpar, no te puedo odiar porque yo te amo pero la verdad es que entiendo que esto del amor no se puede forzar, no es obligatorio que tu me veas de la misma manera pero eso no quiere decir que no duela ni un poco menos.
-Nana por favor mírame - toma mi barbilla y levanta mi rostro porque mi mirada estaba hacia abajo -Sabes que yo te quiero mucho ¿verdad? -
Me dice con la voz más sincera que le he escuchado alguna vez, tanto que puedo sentirlo en cada fibra de mi ser, ante lo dicho solamente yo asiento.
-Eso no va a cambiar por nada, yo te quiero no de la misma manera que tu a mi pero se que podemos encontrar un punto medio en nuestros sentimiento pero si te sientes incomoda conmigo o si quieres espacio yo puedo entenderlo. No sabría qué hacer si fuera al contrario y yo fuera la que pidiera tu amor. Por ello solo quiero que quede claro que te quiero mucho y eres una persona importante de mi vida, que de eso no te quede ninguna duda-
Mi mente y mi corazón registraba cada palabra pero sentía que un puñal era clavado en mi corazón y unas ganas inmensurables de llorar se anidaban en mi alma, así que tomo la mano que seguía sosteniendo mi mejilla y entrelace nuestros dedos mientras pensaba en lo bien que se amoldaban su mano y la mía, respire profundamente para poder por fin decir algo.
-Sé que no me quieres hacer daño y como siempre agradezco tu total sinceridad por ello permíteme serlo yo también, quisiera que nos tomaramos un tiempo. Yo... necesito evaluar la situación sin que tu presencia nuble mis sentimientos y mi razón. Necesito poder mirarte a los ojos y no sentir la necesidad de protegerte de todas las personas que te rodean, la necesidad de demostrarte no solo con palabras lo mucho que te amo y sobre todo, la necesidad de besarte como la estoy teniendo ahora que por fin sabes lo que siento por ti-
Al terminar mi frase pude ver los ojos de sorpresa de Yuuchan, nunca me había atrevido a mirarla de esa manera pero simplemente tenía que decirlo y expresarle todos estos sentimients que albergue durante tanto tiempo, ahora es momento de no dejar nada que decir porque ahora que conozco su respuesta se que lo que siga adelante va a ser un poco complicado al principio pero también sé que todo mejorará porque así somos nosotras, siempre luchando contra el mundo una al lado de la otra.
Que ilusa fui al pensar que las cosas solo iban a cambiar un poco, que nuestra amistad era a prueba de fuego que nada de lo que haga podría quebrantar nuestro pacto pero la realidad no fue así, después de ese día algo pasó entre nosotras como lo pedí Yuiri me dejó un espacio para que pudiera pensar las cosas y en menos de una semana se acabaron las salidas después de clases, las pijamadas en casa de alguna de nosotras, la espera en la puerta de la escuela para caminar juntas de regreso a casa, los mensajes furtivos entre clases, la compañía en los recesos, las llamadas en la noche y sobre todo las miradas que intercambiabamos desde lejos. Extrañe que mi rostro se reflejará en su mirada, extrañe no poder ver esa dulce sonrisa y esos lindos hoyuelos que adornan su rostro, si he de ser sincera fue un verdadero infierno estar sin ella y fue cuando me di cuenta que la amaba muchísimo más de lo que pensé. Si antes creía que era una tortura el estar con ella pero no poder tenerla como mi novia, el estar sin ella fue aún peor.
Mi corazón no supo manejar este sentimiento de abandono y fue cuando Taniguchi Megu apareción en mi vida, confundiendo las cosas y tomando ventaja de mi debilidad. Pasaron demasiadas cosas de las cuales no estoy orgullosa, me llevó a hacer cosas que nunca pensé fueran posibles mientras mi amistad con Yuiri pendía de un hilo sino es que desapareció hasta ese día.
-ESTO ES LO QUE QUIERES, TOMALO! PERO VUELVE A SER LA MISMA NANA QUE YO CONOZCO... LA MISMA NANA QUE YO... EXTRAÑO - me decía con lágrimas en sus ojos Yuiri mientras veía desconcertada como su blusa estaba abierta y unos botones estaban a punto de caerse y otros yacían en el piso. Después pude sentir un escozor en mi mejilla izquierda y de repente sentí caliente donde me había golpeado, durante unos segundos mire con horror a Yuiri comprendiendo en cierta parte lo que había hecho.
-Lo.. Lo siento Yuiri, yo.. No.. juro no era mi intención - le digo mientras siento como mi estomago se revuelve y tengo arcadas, estoy sintiendo mucho asco sobre mi propia persona. Cómo podía decir que yo amaba a Yuiri cuando había estado dispuesta a lastimarla, sin más mis piernas pierden fuerzas y caigo al piso cubriéndome el rostro con ambas manos llorando incesantemente, de pronto siento que alguien me abraza y no puedo evitar aferrarme a ese calor tan conocido pero a la vez tan extraño. Hace tanto tiempo que no sentía ese calor junto al mío y ese perfume que tanto extrañe, no pude evitar llorar más porque no sabía que había hecho para conocer a alguien como ella, que a pesar de todo está siempre de mi lado.
-¡PERDONAME!, ¡PERDONAME! ¡PERDONAME! - le digo sin parar, no se que otra cosa decir para mostrar mi arrepentimiento. Con delicadeza se separa de mí y toma mi rostro con ambas manos y limpia mis lágrimas con sus pulgares mientras puedo ver la dulzura de su mirada y una tímida sonrisa que me indica que todo estará bien.
-¿Seguirás portandote como una idiota? - me dice ahora frunciendo el ceño a lo que yo hago un gesto con la cabeza indicando que no.
-¿Seguirás poniendo tu vida en peligro? - me sigue mirando intensamente pero ahora me siento hipnotizada y automáticamente niego con la cabeza.
-¿Me seguirás ignorando? - de manera inmediata niego de nuevo.
-Prometes dejar de hacer esas cosas peligrosas -
-Lo prometo - le digo de manera solemne.
-Bien, si quieres que te perdone. Deberás asistir a clases, dejar esas amistades tóxicas, comer sanamente.. - me va enumerando una a una las cosas que debería hacer para retomar mi vida a un punto normal - pero sobre todo tienes prohibido dejarme de hablar, además deberás pasar mucho tiempo conmigo viendo películas, paseando en el parque y comprandome mucho helado -
Ante lo dicho no puedo evitar esbozar una sonrisa, esa era su manera de aligerar las cosas. Tendiendole la mano la invitó a pararnos para poder salir de donde estábamos. Sin querer no pude evitar mirarla de arriba abajo y admirar lo que escondía esa blusa ahora completamente abierta y sin querer pude sentir como un sonrojo se apoderaba de mi rostro.
-¿Te gusta lo que ves Okada? - me dice Yuiri con una voz un poco grave me atrevería a decir que hasta sonaba sexy. Ante lo dicho volteo mi rostro pero sé que está extremadamente rojo.
-Haha estoy jugando, tranquilizate - me dice con una sonrisa traviesa, definitivamente este lado no se lo conocía, sabía que solo lo hacía para romper la tensión así que me quite mi chamarra y se la puse encima.
-Cúbrete, no quiero que te enfermes - le digo con una sonrisa lo que hace que ahora sea ella la que se sonroje un poco.
-Lo dices como si no te gustará lo que ves - me dice juguetona
-No empieces algo que no vas a terminar Murayama san - le contestó con un tono serio sacandole ahora un sonrojo a ella.
Después de eso nuestra amistad escaló un peldaño más, algo que jamás creí que llegará a pasar, también nuestra interacción cambio porque yo me permitía demostrarle mi amor y no disfrazarlo de amistad pero tampoco forzaba a Yuiri a reciprocarlo. Quedó claro al menos para mi que ella jamás me vería como algo más pero al menos se que soy una persona muy importante en su vida y con ello puedo vivir, me di cuenta que quiero estar a su lado sin importar las circunstancia o etiquetas y si para ello tengo que vivir como su mejor amiga así será.
Al principio no negaré que me fue complicado pero con el tiempo simplemente las cosas se fueron dando, aunque no negaré que cuando alguien se le acercaba no podía evitar sentirme celosa pero lo he aprendido a controlar porque ante todo quiero que sea feliz y si es al lado de otra persona yo no haré nada para impedirlo pero eso si esa persona estará en mi mira y si la lastima se las verá conmigo.
Los meses pasaron y tras la insistencia de Yuiri comencé a tener citas con chicas que siempre reclamaban mi atención, no mentiré y diré que me forzaron porque eso sería una mentira yo de verdad quería salir con ellas lamentablemente la mayoría de las veces las cosas no resultaron y no las culpo, muchas veces me la pase hablando de Yuiri y creo que eso no estaba bien. Algunas no me volvieron a hablar porque hablaban de que no podían competir constantemente con Yuiri u otras que se hicieron mis amigas y que solo me miraban con comprensión entendiendo que mi amor por Yuiri siempre estará por encima de ellas.
Todo se fue acomodando poco a poco, yo tenía citas.. Muchas citas si me permiten presumir pero ninguna me llenaba y Yuiri llegó a salir con varios chicos pero nada serio o al menos eso me decía. Nuestra dinámica había cambiado ahora me permitía ser galante con ella y ella coqueteaba un poco conmigo lo cual me alegraba ya que no conocía ese lado de ella. Todo estaba bien hasta esa primavera cuando llega alguien muy importante en mi vida, aunque en ese momento no lo iba a saber.
Conocer a Mako ha sido de las mejores cosas que me han paso en la vida, encontrar a una persona que me quiera, cuida y vela por mí como ella es algo raro de encontrar. Me acepto con todos mis errores, no hacía preguntas de mi pasado, jamás cuestionó mi amistad con Yuiri hasta nuestro encuentro con Megu pero en general respetaba mi privacidad y llegó a apreciar a Yuiri lo cual le daba puntos extras, con el tiempo me di cuenta que pensaba mucho en ella, quería estar con ella y sentía una ansiedad por verla.
Las cosas evolucionaron de tal manera que fuimos desarrollando una relación muy especial, en donde se había convertido en una de las personas más importantes de mi vida. Yo quería estar con ella todo el tiempo, platicar, convivir, quería cuidarla y protegerla es decir hacer todo lo que esté en mis manos para que pudiera ser feliz, teníamos interminables pláticas después clases, mensajes y pláticas telefónicas. Todo era casi como un cuento de hadas de lo bien que nuestra relación fue pero ahora que lo pienso no se porque dude tanto tiempo en pedirle que fuera mi novia si todo en ella me gustaba.
El tiempo pasó hubo varios altibajos pero nada de peligro, lo tenía todo, me iba bien en la carrera, tenía una novia a la cual quería mucho, a mi mejor amiga a mi lado así que todo pintaba de lo mejor hasta ese fatídico día, Mako no pudo más con los rumores de una posible relación entre Yuiri y yo y decidió por su cuenta el alejarse de mí, lo cual hizo que mi corazón se quebrara de una manera que jamás imaginé, debido a esto cometí tontería tras tontería hasta que caí enferma y no fue nada más y nada menos que en la Universidad, Mako se enteró y fue a visitarme gracias a esto pudimos arreglar las cosas y reanudar nuestra relación, todo volvía a estar en su lugar ahora con una nueva integrante que era la amiga de Mako llamada Takahashi Juri, no mentiré al decir que me cayó bien desde el principio porque yo la ví con un poco de recelo debido a la cercanía que tenía Mako con ella después entendí que solo era un amiga y Mako no siempre es amistosa con todas las personas así que decidí no darle más importancia.
Tiempo después pasó el suceso donde fuimos a la cafetería y un tipo intentó coquetearle a Yuiri y me enteré que había más hombres que la rondaban, ahí supe que algo andaba mal en mí porque cómo iba a ponerme celosa de que mi amiga busque el amor, siempre viéndole defectos a cualquier hombre que intentara acercarsele con otras intenciones. Me jure en ese momento que solo eran celos de amiga, que al saber que no podremos estar tanto tiempo juntas me iba a sentir sola a pesar de tener a Mako a mi lado, hablando de ella tuve otro problema debido a mis celos que todos se dieron cuenta, después de pensarlo mucho me convencí que solo había sido celos de amiga o hermana y no de otro tipo así que con esto en mente platicando con Mako le dije que yo no sentía nada más que amor fraternal por Yuiri e incluso le dije que la amaba porque en ese momento estaba convencida que esto que sentía era puramente amor.
Todo transcurrió normal o al menos eso quería pensar pero Yuiri empezó a distanciarse de nosotros y eso me empezaba a incomodar pero decidí no decir nada para no preocupar a Mako, después decidí armarme de valor y preguntarle de una vez por todas porque me ha estado ignorando, la respuesta que obtuve no era lo que andaba buscando igual la situación se me salió de las manos y la acorrale, en ese momento no supe porque pero su indiferencia me volvió a doler como aquella vez que nos distanciamos después de mi declaración de amor, entonces después de una batalla intensa de miradas y mi cercanía amenazadora que comenzaba a sofocarla ella me tomó de los hombros y me beso, no era un beso inocente o tranquilo. Era un beso apasionado, yo no sabía qué pensar YUIRI MI MEJOR AMIGA Y EX PRIMER AMOR me estaba besando a lo cual no sabía qué hacer pero de repente una imagen se me vino a la mente... MAKO, yo era novia de ella y le debía toda mi lealtad, así que reaccionando termine apartandola de mi y reclamandole por lo cual ella tenía una expresión de sorpresa como si no logrará comprender lo que había pasado, después me miró con horror y Mako llegó para tomar mi mano y salir del lugar, un impulso dentro de mi me decía que debía quedarme y platicar las cosas con ella porque las cosas no se podían quedar así pero la razón me indicaba que lo correcto era quedarme con MI NOVIA y así lo hice.
Al poco tiempo otro evento paso, Yuiri solicitó verse con MAKO, ella ya no quería tener secretos conmigo y me invito a escuchar su conversación, conforme su plática transcurría mi mente se está convirtiendo en un campo de batalla en donde mis pensamientos hacía Yuiri iban cambiando, estaba confesando abiertamente que me ama, que quiere estar a mi lado para formar una vida juntas como pareja y que está dispuesta a arriesgar nuestra amistad para poder conseguirlo. En mi mente me convencia que mi lugar es al lado de Mako porque nuestra historia juntas ya sé empezó a escribir pero por otro lado saber que por fin Yuiri tenía esos sentimientos por mí hacían que me sintiera muy indecisa, cuando escuchó al final de su plática que tenía que elegir entre ambas mi corazón se destrozó porque no quería hacerlo, porque tenía que elegir?, porque no podíamos estar como antes.. Porque.. Porque..
Lo último fue mi último encuentro con Yuiri, después de recibir el diario de Mako que hizo que entendiera muchas cosas que pasaban por su cabeza llegó el momento de enfrentar a Yuiri por última vez para sorpresa de las dos fue idea de la misma Mako el entregarle su diario para que ella también supiera nuestra historia y nuestros sentimientos. Después como lo hemos hecho siempre sin planearlo ya estábamos en nuestro lugar favorito, ese parque con columpios que podría contar tantas historias de nosotras, tantas risas y llantos compartidos y ahora será parte de nuestra historia siendo testigo de este momento de decisión pero que ahora podría ser algo definitivo. Tenerla a un lado mío me daba una paz porque sé que siempre podré contar con ella pero eso no deja que mis pensamientos se nublarán sobre la realidad, yo sé lo que ella quiere, desea que tome una decisión que afectará para siempre nuestra relación lo quiera o no. Esos momentos me fueron de mucha utilidad porque pude estar tranquila aunque sea un momento, ella me permitió relajarme y pensar las cosas sin presiones para tomar la mejor decisión para mí porque sé que al final ambas lo que desean es mi felicidad y eso es lo que pienso hacer.
Al final de esa velada pude ver todo mi panorama claramente y ese beso que compartí con Yuiri que podría ser el último fue un bálsamo para mi corazón de una manera inexplicable, tal vez porque no sentía noque estuviera engañando a Mako. Fue tan natural ese momento, tenerla entre mis brazos como siempre soñe pero jamás imaginé que podría pasar, cuando nuestros labios se juntaron fue toda una experiencia si bien ella me había besado con anterioridad no era lo mismo que compartir un beso en donde ambas ponemos de nuestra parte. Fue algo mágico que pasó esa noche, sentí una conexión que antes no estaba ahí y no hablo solo físicamente sino de algo más.
Decidir. Eso es lo que debo hacer ya con mi mente despejada pero con las emociones a flor de piel, por fin puedo dar ese paso que tanto miedo me da, veo el mapa del tren y puedo vislumbrar el nombre de esa estación que con tanta ansia espero, suena el sonido que indica que las puertas están a punto de abrirse, con prisa salgo del vagón para salir de la estación.
Y ahí la puedo ver distraída con su celular, ojala pudiera congelar este momento para poder verla así de tranquila siempre, me acerque sigilosamente ya que no sabía como comenzar la conversación.
-Estoy aquí- digo en una voz baja casi como en un susurro
- Viniste …- me dices como soltando un suspiro mientras me dibujas la sonrisa más sincera y tu mirada me muestra un amor infinito - ... creí que no lo ibas a hacer, llegaste una hora tarde -
- Lo siento tuve algo que hacer primero - le respondí
Después de mucho tiempo y pensar tanto decidí seguir a mi corazón y por fin me había decido con quién quería compartir mi vida, no fue algo sencillo... fue bastante complicado pero cuando tomé la decisión todo se empezó a acomodar de manera increíble. Veía las estaciones una por una hasta que sin querer vi la estación “Shibuya” esa era la estación en donde Mako me iba a estar esperando esperando mi respuesta, algo dentro de mí hizo que cuando las puertas en esa estación se abrieron saliera de ahí a último minuto casi corriendo. En ese momento supe que tenía que hacerlo, tenía que hablar con las dos no podría vivir con una sin haber hablado con la otra en ese momento así que antes de ir con Yuiri hablaría con Mako.
Salí de la estación y camine hacia donde sabía me iba a esperar, en la estatua de Hachiko así que me dirigí hacía alla, conforme me iba acercando los nervios se apoderaban de mí porque si bien había ensayado lo que le iba a decir a Yuiri encontrarme con Mako antes que a ella no estaba dentro de mis planes pero le debo tanto que no podría dejarla esperando hasta quién sabe qué horas por mi llegada. Y de repente me detuve en seco, hermosa.... en toda la extensión de la palabra mirando distraída a la gente pasar y se podía ver a leguas que estaba muy nerviosa al igual que yo, así que sin hacerla demorar más me acerque a ella.
Conforme faltaban aún algo de espacio para llegar hasta ella, me pudo ver a la distancia y observe cómo su rostro cambió a la sonrisa más brillante que alguna vez haya recibido de ella, su mirada se iluminó, en su rostro pude observar sus lindos hoyuelos, todo en ella irradiaba una felicidad que la podía sentir, lamentablemente para ella solo le duro unos segundos porque de seguro percató de mis expresiones faciales. Lamentablemente no tuve el corazón para responderle como es debido a su felicidad ya que la culpa me empezó a carcomer, cómo iba a hacer sufrir a una de las personas que sé me quiere tanto. Agradezco a dios que no me haya querido abrazar o que se hubiera acercado con la intención de besarme porque hubiera tenido que rechazar su contacto físico y eso sé que nos hubiera dolido mucho a ambas, aún más de lo que estaba a punto de hacer ya que siento que necesita una explicación propia sobre mi comportamiento.
-Hola - Le digo ya quedando frente a ella
-Hola - me responde ella de la misma manera con un tono de voz realmente consternado, sé que puede sentir el ambiente tenso.
-Será mejor que busquemos un lugar para poder sentarnos y platicar - Y asi lo hicimos, caminamos hacia un parque cercano, contrario a todas las veces que hemos estado juntas, el camino fue realmente silencioso. No esos silencios tranquilos sino más de esos incómodos, de esos que puedes sentir toda la tensión en el aire. Llegamos al lugar y nos sentamos, sabía que tenía que comenzar a hablar y explicar todo.
-Gracias - Fue la primera palabra que se me vino a la mente a lo que ella solo ladeo un poco su rostro esperando una explicación - Eres la primera después de todo mi desastre amoroso que logró hacer que me volviera a sentir viva, que hizo que sintiera una paz en mi interior que no había logrado en años. Tu dedicación, tu comprensión y paciencia hicieron que me enamorara de ti de una manera que jamás imaginé pudiera sentir en alguien más después de todo lo que vivi. Han sido unos meses maravillosos, de los más felices de vida, encontré en ti una persona valiosa, sincera, honesta y sobre todo dispuesta a entregarse por completo-
A Mako se le empezaron a llenar los ojos de lágrimas, no sabía si eran de felicidad o de tristeza pero en cuanto vi que una lágrima rodó de sus mejillas la tomé en mis brazos para fundirnos en un abrazo, ojalá con ello pudiera explicar todo lo que siento, ojalá pudiera sanar su corazón pero sé que no puedo y aún hay cosas que debo contarle, me separe de ella, nos quedamos mirándonos fijamente durante un tiempo considerable, justo comenzaba a abrir la boca para seguir con mi discurso cuando ella colocó un dedo en mis labios en una muda súplica para que no hablara.
-No tienes que agradecerme, eres todo lo que una chica puede pedir, no fue nada difícil enamorarme de ti, junto a ti descubrí la confianza, ternura, el sentirme protegida, valorada pero sobre todo sentí que era una persona especial para ti. Me diste grandes momentos que vivirán por siempre en mi memoria sin importar lo que pase el día de hoy - dicho esto tomó mi mejilla y la acaricia con suavidad. Me he quedado muda no se que decir, ella no merece lo que voy a hacer pero sé que debo hacerlo, debo aclararle mis pensamientos, decirle mi decisión de manera concisa pero sin que piense que jugué con ella porque es lo último que desearía.
Suavemente tomó su mano y la alejo de mi rostro simplemente no puedo permitir que esta espera siga.
-Mako, como me lo has pedido he venido a este punto de reunión para darte mi respuesta - dicho esto veo que ahora su rostro sigue expectante, puedo notar un dejo de ilusión en su mirada y trato de no centrarme en ello y solo en decir la verdad - Antes que nada quiero que sepas que mi decisión se basa enteramente en mis sentimientos, tu no hiciste nada malo. No quiero que te sientas culpable solamente yo... -
-Lo entiendo - me dice con una sonrisa melancólica - siempre fue ella -
-No, espera.. - pero antes de poder decir algo más toma mi mano y me da un suave apretón
-No me malentiendas Nana, sé que lo que sentiste por mi fue algo fuerte, especial, diferente, nuestra conexión es real, nuestros sentimientos mutuos pero también sé que siempre estuvo ella. Que estos sentimientos hacía mi se sembraron sobre aquellos sentimientos que quisiste sepultar cuando ella te rechazo, por lo tanto digamos que no estaban bien cimentados. Sé que no lo hiciste a propósito, sé que tu genuinamente pensabas que estabas enamorada de mi pero si te pones a pensar, si esos sentimientos fueran cierto, la declaración de amor de Yuiri no hubiera afectado en nada nuestra relación y por consiguiente tus sentimientos hacía mí - ante su declaración no pude evitar mirar hacía abajo debido a la vergüenza, era tan fácil de leer. Ante este hecho ahora tomó mi barbilla e hizo que la viera a los ojos - No te culpo, de verdad no lo hago, simplemente fuimos víctimas de las circunstancias, ¡Diablos! Ni siquiera puedo culpar a Yuiri, ella intento ser una buena amiga hasta el último minuto pero al final decidió arriesgarlo todo para poder tenerte a su lado y la verdad no la culpo, eres alguien muy especial -
Dicho esto se creó un silencio entre ambas no sabía muy bien cual era el siguiente paso, no sabía si seguir con mi discurso o solamente alejarme de ella. Tenía que decir algo, Mako se merecía saber todo lo que habitada en mi corazón.
-Eres una excelente persona, mujer y compañera. Se que encontraras a alguien en un futuro que te pueda querer y apreciar de la forma que te mereces. Hubiera sido injusto seguir contigo sabiendo que mi corazón late y vive por otra persona, por ello te deseo lo mejor. Que tengas una vida plena, sé que nos tendremos que dar un tiempo pero sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites porque me gustaría seguir conservando tu amistad - dicho esto tomó sus dos manos entre las mías para que ella no tenga dudas sobre mis palabras.
Un suspiro lleno el vació silencioso entre ambas, las palabras se comenzaban a extinguir una a una, pensaba en mi mente si había algo más que agregar pero no sabía como continuar con esta difícil conversación.
-Nana, antes que te vayas solo tengo una duda. ¿Cómo supiste que ella era la indicada? - me pregunta curiosa a lo cual solo le muestro una sonrisa ladeada.
-Ha decir verdad fue bastante complicado para saber, pero simplemente me plantee lo siguiente. Pensé en una situación sobre qué pasaría si ustedes me dijeran que se van a casar e inclusive me imaginé estando en el altar a un lado viendo como desposan a otra persona y fue cuando la respuesta que busque se dió. Al mirarte a ti ahí en el altar hermosa con tu vestido mostrando esa linda sonrisa no dude que yo iba a estar sonriendo también, viéndote como después de todo puedes ser feliz aunque no sea a mi lado. Estaría dichosa que encontrarás a alguien que te pudiera apreciar, amar y se preocupara por ti - le digo con una gran sonrisa - Al contrario en cuanto me la imaginé a ella de la mano de otra persona mi corazón sintió una punzada, comenzó a latir rápidamente al imaginarla en el altar al lado de alguién más, me dieron unas ganas incontrolables de tomarla entre mis brazos y llevarmela, pero también sentía felicidad porque ella encontró el amor, sentí una paz que alguien iba a cuidarla aunque sabía que nadie la va a querer como yo. Me la imagine sonriéndome con esa bella sonrisa que tiene como buscando apoyo, yo le respondería con otra sonrisa para tranquilizarla porque no importa que por dentro me este muriendo siempre estaré dispuesta a darlo todo por su felicidad, entonces seguiría la escena del beso para finalizar su unión y ahí no podría contenerlo más y sollozaría disimulando ante los presente que son lágrimas de felicidad y no lágrimas de un anhelo que sé jamás se cumplira. En ese momento lo supe, yo quería ser esa persona a su lado, yo quería vivir una vida con ella, yo... la sigo amando aún más de cuando descubrí que estaba enamorada de ella y si tengo una oportunidad de hacernos felices sería una tonta al dejarlo ir -
-Entiendo - fue todo lo que salió de tus labios, sabía que mis palabras te estaban hiriendo pero tu misma lo mencionaste antes, no debía haber secretos entre nosotras - Creo que es mejor que me vaya, todavía falta que hables con ella ¿verdad? -
Solo asentí y ella soltó una risa melancólica. Momentos después me volvió a dar un abrazo, al momento de alejarse nuestros rostros estaban a centímetros.
-Todos me advirtieron que esto terminaría así, creí que yo sería la persona que ocuparía tu corazón, ese espacio que ella dejó vació gracias al rechazo de tu amor, pero en realidad fuera de todo pronóstico siguió latiendo tu corazón por ella y así lo seguirá haciendo hasta que este deje de hacerlo. Gracias por tan buenos momentos, fui muy feliz a tu lado y de todo corazón deseo que sean muy felices y que ella sepa apreciarte porque eres una persona muy valiosa. Te amo Nana eso nunca lo olvides - Al terminar de decir su discurso me beso tomándome por sorpresa y pude sentir como más lágrimas adornaban su rostro y sin tiempo para poder reaccionar se alejo de mi, solo pude ver su espalda alejarse hasta que se perdió entre la multitud
-¡Nana, Nana! - escuche una voz que me sacó de mis pensamientos. Enfoque mi vista y ahí estaba ella con su rostro que marcaba preocupación - Perdón me distraje un poco -
Dicho esto nos quedamos sin saber qué decir o hacer, sabía que tenía que decir algo pero no sabía que ¿Me le vuelvo a declarar?¿Le pido que sea mi novia?¿Una cita?¿Un beso?. En eso que estaba luchando internamente escucho una risa y volvió hacía mi derecha y veo que es ella quién está riendo.
-Lo siento Naachan pero estás haciendo unas caras muy graciosas, desde acá puedo ver que tu mente está pensando muy rápido hasta casi sentir el humo que emana de tu cabeza ¡Inclusive tus orejas se pusieron rojas! - sigue diciendo con una voz juguetona
-No es cierto! Lo estás inventando - le digo haciendo un puchero, mientras volteo mi vista hacía el lado contrario a ella.
-No te enojes, Nana.. Naachan.. - me dice mientras yo sigo sin voltear.
-Perfecto, sino quieres hablar conmigo me voy - escucho que dice con una voz molesta haciendo que voltee hacia ella para detenerla pero cual es mi sorpresa que al hacer ese movimiento mis labios fueron capturado entre los suyos de una manera delicada - Me moría por besarte de nuevo -
Al ver su sonrisa de nuevo y todavía sintiendo el cosquilleo de sus labios que se quedaron como fantasmas, mi corazón latió de manera frenética, tuve que abrir y cerrar varias veces mis ojos. Mi mente y mi corazón todavía no registraban que todo esto era real... Yuiri y yo.. Ella me... ¡Oh, por dios!
-Haha di algo o sino, ahora si me enojare de verdad - me dice de manera juguetona. Tomo su rostro entre mis dedos, delineo el contorno de su rostro, me demoro un poco en sus labios, recordando todas esas noches en vela pensando en ella. Imaginando a qué sabrán sus labios y ahora los puedo probar cuando quiero así que me incliné para besarla lentamente. Estuvimos así varios minutos solamente explorandonos, tuve que separarme de ella porque a pesar que me agrada la sensación de sus labios contra los míos teníamos que hablar.
- Te amo - le dije con una sonrisa
- Te amo - me dice ella - me negué tantas veces a decirlo, que ahora pasaré el resto de mi vida asegurandome que lo escuches -