A su confusión, se sumó la sonrisa de Zera.
–Odio tener que tronar tu burbuja, pero aún necesitamos terminar a los Honhell para asegurar la victoria. –le sonrió Karyan mientras le daba un apretón en el hombro.
Zera simplemente se reclinó en ella y su sonrisa se ensanchó cuando estiró el cuello para verla.
–Pero ya estamos juntas. Eso nos hace invencibles, ¿No es así?
Karyan sintió tanto cariño por ella en ese momento que simplemente se agachó y depósito un beso en su nariz.
–Sí, tienes toda la razón.













