Question
@teallings
-Se que te ha extrañado que te haya citado en este lugar, los dos apenas nos soportamos pero tenemos en común una persona que ambos queremos-El chico la había citado en una modesta cafetería, había tomado una mesa de afuera para verla llegar y apenas la ve es cuando empieza a hablar.
-Por favor sientate-Le extiende el menú que una mesera le había traido minutos atrás-Pide lo que quieras-El chico se podía notar algo nervioso, cosa inusual en él, pero dado la situación de la que quería hablarle a la chica, se podía decir que era algo normal. Se muerde ligeramente el labio inferior como intentando buscar las palabras correctas, pero al final tan solo las suelta-Quiero pedirle matrimonio a Dona.-Solamente solto aquello para ver la reacción de la contraria, realmente no sabía que haría o que le diría.
-Sí, es que me sorprende que una celebridad tan importante como su majestad quiera reunirse con una simple mortal como yo- Teal le dirigió una sonrisa destellante a Maddox, mostrando todos sus dientes blancos y parejos, obviamente se estaba burlando de él aunque se tono de voz indicara todo lo contrario.
Aunque el nerviosismo presente en Maddox sí era algo fuera de lo común, Teal prefirió ignorarlo. Se acomodó plácidamente el la silla y miro el menú, ahora entre sus manos, como si se tratara de una decisión de vida o muerte. Sabía que hablarían de Donatella, porque de otra forma seguirían plácidamente ignorándose el uno al otro, pero la siguiente revelación le tomó por sorpresa.
Teal terminó atragantándose con su propia saliva. Fueron apenas unos instantes, sin embargo, le sobro para comenzar a sentirse mareada, aun cuando pudo respirar con normalidad sentía como sí algo aun le estrangulara la garganta. -¿Matrimonio?- pronuncio la palabra como pronunciarían ‘Voldemort’ en el mundo de Harry Potter.
-No puedes estar hablando en serio- sentencio, mirándolo con los ojos cerrados, midiéndolo, porque estaba segura de que lo haría, no importaba lo que ella dijera. Así que tuvo que desviar la mirada un instante, obstinada y dolida, aunque no terminaba de entender por qué, quizá porque sabía, el matrimonio terminaba con todas las amistades, a pesar de que fuera una estupidez, siempre sucedía.
-Odio la idea- tuvo que decirlo aunque supuso que sería recalcar la obvio, Teal volvió a mirar a Maddox, con el rostro inexpresivo y los labios hechos una línea recta -¿Por qué me lo cuentas a mi, de todas formas?, no es como si fueras de tenerte si te dijera que lo hagas, no es como si pudiera decirle a Donatella que te diga que no o que sí, ella puede hacer lo que quiera-.













