“Smash hits: How viral memes conquered piñata design”. By Daniela Dib, Rest of the World.

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“Smash hits: How viral memes conquered piñata design”. By Daniela Dib, Rest of the World.
Baths “The Desire”
I thank the Virgin of Guadalupe for the miracle of having Rosa back with me after she dumped me for another woman. I love her and forgive her. Now we are very happy.
Rosa and Norma February 14, 2009, Mexico City
Designed by France’s Jean Larcher. Published by Dover Publications in 1979. Uploaded by The Peculiar Manicule.
Sobre la política "de humor y carnaval" (se refiere al movimiento antiglobi, el parque Gezi y Occupy Wall Street, supongo que aquí entraría también el 15M).
Ece Temelkuran, Cómo perder un país: Los siete pasos que van de la democracia a la dictadura.
The ever expanding role of therapeutic discourses and tools in our culture points not only to the tremendous stress that the average person faces, but to the eroding ability of an increasingly economically precarious and socially isolated population to access in-person kinship networks capable of providing care or even of health insurance to subsidize affordable psychotherapeutic assistance.[7] In light of these larger social fractures, I argue that the care offered by ASMR serves a legitimately important, though also totally mediated, function, for its users in its capacity to make the embodied presence of the performer palpable for the user. [...] the idea that listening can be an ethical form of attention, has gained significant traction as a counter-practice to the West’s linkage of rational vision and social control. By linking women’s affective labor and ASMR’s experimentation with sound’s embodying qualities, this essay questions whether ASMR can function as one such ethical counter-practice. [...] ASMR practice, with its modest proposition of making the viewer feel good, challenges the traditional devaluation of women’s work and represents a form of reparation for the somatic tax placed on bodies by postmodern regimes of labor, while pushing the very boundaries of mediatic sentience by means of a few simple and widely available technologies. To understand ASMR in its early utopian dimensions helps us remember that technological developments can be driven by values antithetical to capital.
Laura Jaramillo, “ASMR: auratic encounters and women’s affective labor”
Ajuntament de Barcelona
Anita Corbin‘s ‘Visible Girls’ (UK, early 1980s).
Entre dos aguas (Isaki Lacuesta, 2018).
«This is the last image the planet-hunting Kepler telescope ever took. The photo was taken on September 25, 2018, not long before the space telescope turned off forever». (via)
Si no puedes con tu enemiga, únete a ella. Ese podría ser el resumen de la aceptación dogma de la Inmaculada Concepción por parte de la Iglesia Católica. Independientemente de nuestras creencias, todas hemos escuchado alguna vez aquello de “Ave María purísima, sin pecado concebida”, pero ¿qué significan exactamente estas palabras? ¿Y por qué podrían tener interés para el feminismo? De eso vamos a hablar en este artículo.
Sabéis qué no parece ser nunca la tumba del fascismo… La política entendida como un juego de contrarios que se acogen a dos únicos grandes bloques dejando atrás las inmensas necesidades que hay en medio de ambos. La identidad de muchos partidos se nutre de este juego tanto para hacer derecha como para hacer oposición. A estas alturas no intentar cambiar la conversación y no hacer intentos por ampliar la agenda mediática modificando las formas tradicionales de hacer discurso y generando alianzas también desde nuestras diferencias es totalmente irresponsable; y los medios de comunicación tenemos gran parte de esta enorme irresponsabilidad compartida. ¿Hacia dónde miramos, por cuánto tiempo y por qué? ¿A quiénes representamos y quiénes se están quedando fuera? ¿Dónde está el supuesto poder que tenemos si contribuimos día sí y el otro también a alimentar esta saturación con la que cada vez menos personas se identifican? A mí hoy simplemente me sale asumir mi parte de responsabilidad como periodista y seguir apostándole a ese lenguaje que las abuelas me enseñaron (que nunca fue el de la oposición): el de reciclar, tejer y unir con lo que se tenga. Un lenguaje que pocas veces veo en los duros espacios que se consideran estrictamente políticos y que, inevitablemente, me aleja de ellos. Traigan sus valentías pero también sus vulnerabilidades y sus miedos; traigan sus saberes pero no se dejen sus valiosas ignorancias porque, donde no hay máscaras, las inseguridades están y nos habitan y nos conviene dejar de disimularlas porque así son las cosas de verdad; y construyamos algo también con eso. Lo que sea. Si el miedo al “otro” le sirve al fascismo, ¿por qué nuestras vulnerabilidades no pueden convertirse en fortaleza? ¿Es ese el nexo de unión identitario que la izquierda necesita para que la siempre segura de sí misma derecha no pase?
Mar Gallego y Feminismo Andaluz, “El cambio del miedo al cambio”.
Donde antes había un simple o una simple periodista, una firma sin más –o acreditada por una trayectoria rigurosa–, ahora existe una marca. Crearse una marca, como enseñan en algunas facultades de periodismo. “Es un disparate. Es verdad que los medios tradicionales han perdido la credibilidad y quienes la conservan son los nombres, da igual que trabaje para la BBC o para La Voz del barrio. Y es natural que 20 o 40 años de buen trabajo te generen una firma, pero el objetivo no puede ser empezar por crearte un envoltorio de ‘qué guay soy’ y que dentro no haya nada”, afirma el veterano y reputado periodista Javier Espinosa. Una marca crece gracias a la satisfacción de sus clientes, una firma se construye a través de los años con la calidad de su trabajo. Y aquí llega otro factor que influye en la polarización. Ganar seguidores o depender económicamente de tu comunidad, en el caso de los medios de comunicación, no está exento de riesgos para la independencia. Porque el peaje en forma de campañas de descrédito, unfollows e, incluso, destierro de determinados espacios o eventos, puede también desembocar en la tentación de abstenerse de informar sobre temas incómodos o enrevesados. Y aquí llega otra cuestión importante: otra forma de autocensura, tan vilipendiada cuando nacía de la dependencia de los medios a los intereses económicos y políticos de sus financiadores, pero tan difícil de admitir cuando se trata de nuestros propios lectores y lectoras. Es decir, en algunos casos, se ha pasado de la autocensura por la publicidad a la autocensura por las audiencias.
Patricia Simón, “La urgencia de recuperar los matices”
Claudia Weill, Girlfriends (1978).
01 Polish cardinal blessing a supercomputer cluster (2013).
02 Server blessing cyberwar monks (?).
03 Patriarch Daniel of Romania sanctifying Trinitas TV and Radio studios (2014).
04 05 06 Russian orthodox priests blessing a server room and computers with holy water to protect them from ransomware (2014-2017).