cambriel.
Cambriel entrecerró los ojos al mirar a la contraria fingiendo fulminarla con la mirada y se sentó con suma tranquilidad en la orilla de la cama. “Dime que existe una buena razón por la que me llamaste o que por lo menos existen nachos de por medio” bromeó negando lentamente.
‘ nachos hubiera sido una buena idea, pero tengo algo el triple de mejor ’ y fue así como se hizo a un costado, mostrando los recipientes de telgopor que resguardaban demasiados kilos de helado, inclusive para dos personas glotonas que pudieran a llegar a ser ambos. ‘ quería deprimirme pero sola es más triste aún, asique te invite a unirte a mi clan ¿aceptas el rito de iniciación? ’ alzándole una cuchara y un pote de helado, procedió a sonreír a pesar que ello no era lo que realmente nacía de sí. la felicidad se la había llevado david con su simple mirar, y era algo que la rusa ya no podía negar.











