@ahmc ha dicho:♘ getting a drunken kiss from your muse.
se decía que el alcohol sacaba lo mejor o lo peor de nosotros, aunque el dicho que conocía la fémina era que se llevaba lo mejor, tal vez atraía lo peor por la falta de conciencia existente entre cada trago que rozaba sus fauces, aquellas que sin cuidado recibieron por completo el embriagador elixir que ahora ardía en su sistema, alterándolo por completo, dejando de lado todas las preocupaciones que incitaban tentativos pensamientos en la princesa de Rusia, aquella que avanzó por la zona con sus topacios danzando de un lado a otro, algo mareada por la diversidad de luces, deteniendo todo cuando se topó con menudas tonalidades esmeraldas que la hicieron bufar, la presencia de esa persona ciertamente le molestaba, nunca pudo soportarle de verdad o eso buscaba demostrar, porque si de eso se trataba, ¿qué hacía ella avanzando hacia él con rapidez? ‘ eres un gran idiota, ¿alguna vez te lo he dicho? ’ vaya forma de iniciar la conversación, pensó antes de guiar sus delicadas manos a las mejillas de éste para colisionar ambas bocas, sin siquiera darle permiso de finalizar la conversación.
‘Completamente subjetivo, Solovióv. Aunque cr--.’ Interrumpido por un par de labios tibios y el sabor a alcohol, la fragancia de este mismo mezclándose con el exquisito olor del shampoo impregnado en los cabellos ajenos y el aroma liberal que el mínimo movimiento de la fémina dejaba para soltar de tal. Su izquierda fue a asegurar el rostro de la rusa, siquiera teniendo el tiempo para pensar (o simplemente ignorando la razón y lógica.) y fijar por el mentón con un agarre firme con el objetivo de mantenerla en su lugar. Se separó en cuanto una luz de razón quiso poner alto a todo, centímetros escasos de distancia y una mirada confundida que con tan solo observar del azul atrapado llegó a una conclusión, volviendo a acortar la distancia para así dar inicio a un segundo beso.No se detuvo a cuestionar el por qué Katrina se había lanzado a sus brazos sin siquiera preparar una excusa, pero aunque esta le hubiese tenido, no creía poder retener de ella o poder analizar la situación gracias al estado alcoholizado en el que se encontraba. Cuenta perdida de cuantos vasos había rellenado y perdido esa noche, el exquisito sabor a menta, alcohol y tabaco parecía ser lo principal en cuanto a la cavidad bucal del chico. Labios entre abiertos y la insistencia de su lengua por explorar de la boca ajena resultó en ser cual proceso para intensificar cuestionado beso, su izquierda deslizándose en lo que pudo considerar una efímera caricia hasta llegar a la nuca de su compañera nocturna, diestra de sus extremidades yendo a parar a la cintura de la de tez pálida y océano en orbes, lenguaje corporal posesivo pero entregado a lo que parecía ser una acción estúpida. Un Ahmed sin una gota de alcohol en su sistema hubiese detenido del beso para considerar demencia en su acompañante, pero no era el caso, y el antónimo de lo que hubiese ocurrido parecía ser la actual realidad.









