“No éramos amigos ni novios, éramos un pequeño intermedio que dolía en el corazón.”
— (via teheran-ma)

Janaina Medeiros

JBB: An Artblog!
🪼
No title available
Today's Document
almost home

祝日 / Permanent Vacation
he wasn't even looking at me and he found me
Jules of Nature

Origami Around
DEAR READER
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
tumblr dot com

roma★

ellievsbear
Keni
No title available
Cosmic Funnies
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

No title available
seen from Uzbekistan

seen from Brazil
seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States
seen from Netherlands
seen from United States

seen from Finland
seen from Netherlands
seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Singapore
seen from United States

seen from Germany

seen from United Kingdom

seen from Germany

seen from Uruguay

seen from Russia

seen from United States

seen from United States
@teheran-ma
“No éramos amigos ni novios, éramos un pequeño intermedio que dolía en el corazón.”
— (via teheran-ma)
“Tal vez ese era el problema, enamorarme de alguien que solo me necesitaba para matar sus ratos de soledad.”
— Mario Benedetti. (via teheran-ma)
Tanto tiempo estuvo mirando unos ojos que no la veían, que cuando desvió por primera vez la mirada, observó que había un alma que quería unirse a la suya sin necesidad de usar los ojos para percibir que en realidad se ocupa menos que miradas para ver la felicidad.
— Teherán enamorada.
Y de nuevo comencé a depender emocionalmente de quien no debería.
even if i always end up crying, u can't blame me for trying.
Me gustas, me gusta tu cabello, tus ojos y tu sonrisa, me gusta tu mirada, tu risa discreta y esa manera en la que siempre eres amable con todo el mundo. Me gustas, me atraes, pero aún no te amo porque no te conozco lo suficiente, pero me atrae tu manera de ver la vida. Me encanta que me mires, me encanta que crucemos miradas y me encanta que me ruborizo cuanto me hablan de ti. Me gustas, me encantas, pero detesto no tener el valor para dar el primer paso…
– Teherán.
Si te emociona, ¿qué más da? Dícelo. Si te gusta, ¿qué más da? Dícelo. Que no te de pena. No suenas en desesperación, dícelo, te gusta y ya. Que no se satanice ésta buena intención.
“Y, ¿si no es recíproco?“ no pasa nada. Sufrirás un poco, te lo juro, no dejará de emocionarte, de gustarte, de dolerte, pero con el tiempo va a pasar la angustia. Lo sé porque me ocurrió, creía estar enamorada y cuando crees estar enamorado, estás dispuesto a aguantar y hacer que funcione hasta que se convierta en amor. Es cierto que a veces parece abrumador creer que te has vuelto un acosador, no es así, son tus ganas de querer algo, que sí es feo, pero si no te ponen un alto, no sabes hasta dónde llegar. Y, finalmente, si te arrepientes ¿qué más da? Igual te ibas a arrepentir si no lo hacías.
– Teherán.
Cuando tu pareja te trae más problemas que felicidad y tú aguantas y aguantas, entonces hay dos personas que no te aman: una eres tú.
— Teherán.
Alguien dijo alguna vez que en el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre.
Carlos Ruiz Zafón. Vía (teheran-ma)
Tanto tiempo estuvo mirando unos ojos que no la veían, que cuando desvió por primera vez la mirada, observó que había un alma que quería unirse a la suya sin necesidad de usar los ojos para percibir que en realidad se ocupa menos que miradas para ver la felicidad.
— Teherán enamorada.
“El animal arranca el látigo de manos del amo y se castiga a sí mismo para convertirse en amo de sí mismo y no comprende que no es más que una ilusión producida por un nuevo nudo de la correa del látigo del amo.”
— F Kafka.
Terminé yendo a terapia por culpa de alguien que la ocupa más que yo.
Me abrazaré cuando me conozca, y comprenderé que si toda mi vida he tenido frío, habrá sido por mi culpa.
No puedes ir a repararte con la misma persona que te rompió.
Es horrible creer que cuando uno ama a alguien, es lo mismo que amarle, aunque creer que alguien nos ama y realmente no ser así, es peor.
La culpa siempre fue mía, pero nunca me di cuenta.
Y entonces, la mala siempre fui yo, y nunca me di cuenta. Y entonces, la que nunca supo como actuar fui yo, pero nunca me di cuenta. Y entonces la que fue grosera era yo, pero nunca me di cuenta. Y entonces, quien siempre tuvo los malos deseos fui yo, pero nunca me di cuenta. Y entonces quién siempre actuó con odio y rencor fui yo, pero nunca me di cuenta. La mala fui yo, siempre fui yo, y nunca me di cuenta, porque siempre creí que aunque cometía errores tenía algo bueno, como toda la gente, pero no, lo podrido era yo, no los demás, porque los demás nunca tuvieron errores, porque incluso si saliera de ellos, era porque yo metía el odio para esa acción, entonces la culpa siempre era mía y nunca me di cuenta, porque todos los trastornos que yo sola me generé, porque obviamente nadie fue el culpable más que yo, eran inventos míos para ser más mala y basarme en algo, ¡pero que infundamentado aquél desdén!, si la culpa siempre fue mía. ¿Porqué sería de alguien más? Que vergüenza ser mala y nunca darme cuenta por mi egoísmo. NO, NO, NO, que vergüenza culparme por tus pendejadas, que vergüenza culparme por creer que eres perfecta. Que vergüenza que seas tú quien me diga esas palabras aunque igual hayas sido tú quien me enseñó la independencia emocional, que vergüenza que estés siendo manipulada por alguien que no vale ni una sola de mis lagrimas y aun así las esté tirando. Que vergüenza creer más en un hombre que en tu hija, pero, ¿cómo hacerlo? Si yo lo único que deseo es tu infelicidad, tu desdicha, incluso si esta se basa en estar bien emocionalmente con gente que te hace mejor persona, que te hace crecer y creer en ti, y no como él, que solo te da "felicidad", alimentandote de conformismo y de la miseria (no solo material) a la que él está acostumbrado, aún cuando sabes lo mucho que deseas ser mucho más y mejor que ayer... pero en fin, la culpa siempre fue mía, solo que nunca me di cuenta.
Y entonces, después de un momento de éxtasis en el que nos olvidamos de la realidad, ésta misma llega y nos hace entender que no seremos más de lo que fuimos, y que por más que intentes, mientras lo días pasen, aquella vela que tanto te había costado prender, simplemente se apaga.