Esta noche me duele todo aunque no siento nada
no encuentro el fulgor en el cielo
pues la luna no está, se siente triste
como yo, sin la oportunidad de permanecer
en el hueco estrellado de tu pecho,
obligada a salir y regalar el brillo que le queda al mundo
y así no perecer en el vacío de tu cielo.
-Los suspiros de un tlacuache-















