La cancelación de la temporada de Quidditch significaba que a) no podría ganar el campeonato y demostrar a todos que era la mejor y b) que ahora tenía demasiado tiempo libre. Lo último era remediable, ya que su familia se encargaba de ello: no había semana en la que Emma no tuviera que asistir a alguna reunión o encuentro purista. Observó su silueta en el espejo, comprobando que el nuevo vestido creado a mano para su siguiente compromiso fuera perfecto. Desgraciadamente, otra cosa desvió su atención. "¿Qué miras?"













