Vivir
Me acostumbré a verte...abrazarte... escucharte... a tus chistes y ocurrencias.
Formadas parte de mis hábitos diarios, el tiempo pasó y no me percaté de ello... Hasta que tu auscencia me hizo notar la falta que me haces.
Ya no puedo abrazarte, escuchar tu voz, contarte mi día, aprender de tus vivencias...
Sólo eres un recuerdo de mi ayer y desearía volverte a VIVIR













