Domingo por la noche con café listo para desvelarme
No sé cuantas veces he empezado esa oración en lo que escribo. Quiero llorar por tantas cosas y por tantas cosas se me hace inútil e innecesario llorar. Son de las veces que no estas viviendo el momento pero viendo fuera de él. Un ente observador sin juicio alguno pero con preguntas infinitas. ¿Por qué hago lo que hago? y básicamente ¿Qué estoy haciendo?
Siempre me da risa, que justo antes de escribir de alguna manera tengo todas las palabras en mi cabeza, y al decir esto me pregunto, ¿ realmente cuántas caben? ahorita 100 palabras y no he dicho absolutamente nada pero si las veo todas en el espacio negro enfrente de mis ojos pueden parecer miles. Y es qué no son solamente las palabras pero los hilos de pensamiento de tantas cosas. Muchas preguntas, muchos cuestionamientos. Hoy por ejemplo, el pensar en un libro (wisdom of insecurity-alan watts) y hacerme preguntas al respecto de su argumento principal. Cosa qué hacer lo que estoy haciendo ahorita en cierta manera para el autor le parecerá banal y sin razón alguna. Por qué no existe el pensar en uno mismo de manera fuera de uno sin dejar de vivir el momento presente en el qué uno está o bueno el presente se vuelve pensar en uno mismo, por no sonar redundante. Y justamente hoy pensé , me encantaría indagar más en este pensamiento. Respaldarlo con historias, con investigación con observaciones y cuestionamientos de otras personas. Paso luego, con este pensamiento a la posiblidad de tener conversaciones con sabios de antes, con pensadores y me viene la escena de Matt Damon diciendo que son los únicos con los que puede entablar en cierta manera estas conversaciones, que es dónde se siente entendido. Hoy, hace unas cuántas horas resonó su soledad en mi soledad y me sentí identificada. Quizá sería un poco narcisita pensar así como él, a pesar de no ser él, un genio viviente. Creo que cualquiera en cierta manera se sentirá identificado de no ser entendido, pues solo el que vive en su cabeza entiende su cabeza. Y pienso, ¿tengo una expectativa de ser ententida? y sí si, es un poco tonto como dirá Alan porque eso nunca va a pasar. Nadie va experimentar lo que yo experimento y tener las experiencias, conocimiento, memoria, personalidad, vivencia, etapas de vida que yo tengo. Soy única en su propia manera de serlo.
Volviendo al punto, me sentí sola. Me sentí sola en mi pensar y poder seguir y entablar una conversación en la misma mentalidad. Quiero llorar, porque me duele pensar que así será. Y es que hablaba de lo anterior porque creo que es importante diferenciar el hecho de esperar que el otro, siendo otro individuo, (individue, intentando entender el lenguaje inclusivo) piense de la misma manera que yo. No es así. No espero eso y no quiero eso. No se trata de decirme que es cierto o no lo que digo. Pues quien es ese individuo y quien soy yo para entablar lo que es correcto. Igualmente, vuelvo al punto de Alan, son sólo diferentes perspectivas la ciencia y la religión. Así considero correcto la perspectiva del otro. Ese no es el punto. Esperaría querer conocer otra perspectiva. El punto es cuando me doy cuenta que no estamos hablando de lo mismo. Será por límite de lengua, o mi límite de poder comunicar (algo que activamente tengo que quizár tratar de investigar al respecto) pero estoy consciente completamente que en la misma conversación a pesar de usar los mismos conceptos llamese sustantivos o verbos, contextos o incluso mismos ejemplos estamos señalando algo completamente diferente como punto principal. Eso, me pasa muy seguido. Y eso es lo que me hace sentir esa soledad. Lo peor, es hacer notar eso y recursivamente hacer lo mismo al hablar de este hecho.
Esto, pensado en que ese individuo no puede ser cualquiera. No puedo pensar que cualquiera pueda entablar cualquer tipo de conversación, no por límite sino por su forma de conversar, platicar, sus conocimientos y contextos. Pero espero al menos, en alguien cercano y aquí yendome a pensar en esa futura pareja. Que bueno dentro de este diálogo quizá la duda es porque enfocarme en tener "una pareja". Un tema para para otro día. El punto, es que si espero poder estar señalando lo mismo aunque en diferentes perspectivas con alguien. Alguien. Al menos, la persona con la que hablo la mayor parte del tiempo. Con la que me siento más conectada, más vulnerable. Y el pensamiento, de no sentir esto me hace sentirme triste y, si indago en este sentimiento me hace sentir solitaria en mi deseo de esto primero, despueś en la posibilidad de hacerlo. Me hace dudar de mi persistencia en pedirlo. Pero lo creo humano, pues al final es una necesidad mía. La pregunta, será que siempre sentiré un vació por el concimiento de la falta de. Sería un poco triste estar "esperando" y no triste creo que sería no óptimo pues genera sentimientos negativos la conciencia de esta realidad. No quiero vivir cargando con ese sentimiento. Pero al mismo tiempo, esperar menos no se me hace justo. Al menos, no que no sea justo no tenerlo sino no tener el derecho de pedirlo.
Ya no tengo ganas de llorar. Al menos no latentes. Mis responsabilidades y pendientes de la vida realmente hacen que no pueda indagar como me gustaría en este sentimiento. Pero esta bien, no creo que sea el momento de hacerlo y tampoco creo que deba ser algo beneficioso. Tell the truth but tell it slant. Incluso si tiene que ver con uno mismo. Especialmente, cuando tiene que ver con uno mismo. Pienso en el futuro y al mismo tiempo no lo pienso en este momento. O deseo no pensarlo. Son como si dos nociones propias se contradijeran. Como si no pensar en el futuro sería desperdiciar el no planearlo y pensar en el futuro, es desperdiciar mi presente que en un momento pudo ser un futuro planeado. Contradicciones. Pero me hace creer más y más en el balance de las cosas.
Creo que en este momento podría decir que disfruto un poco de ese balance y me siento muy bien conmigo misma. No como algo "acabado", "terminado" sino como un barro que nunca termina siendo algo pero en cada momento se vuelve algo. Solo que sin creador y solo en sí. El barro moviéndose y creándose en diferentes figuras y formas. Y me gusta esa escena, siendo un barro que incluso después de ese horno, brilloso o no brilloso, frágil o no frágil puede cambiar de estado y forma. Aunque parezca estar en una forma final, no lo es. El hecho de que no puede volver a otro estado no signfica que no entren nuevas posibilidades de entrar a otros o moverse hacia otros. Me refiero por ejemplo a que si ya es una pieza que no puede volver a ser moldeada aún así puede romperse, pintarse, puede ser exhibida. Otros estados u otras experiencias.
Siempre crecí con aquella escritura:
«Pueblo de Israel, ¿acaso no puedo hacer con ustedes lo mismo que hace este alfarero con el barro? —afirma el Señor—. Ustedes, pueblo de Israel, son en mis manos como el barro en las manos del alfarero. En un momento puedo hablar de arrancar, derribar y destruir a una nación o a un reino; "
Pero ese cambio, tan fuerte, tan poderoso de saber que no estoy en manos de algún alfarero o en la imagen de alguien más. Y qué tampoco soy yo misma en cierta manera "moldéandome". Si y no. Soy como un barro que toma forma o como todo que actúa y reacciona. Soy un constante cambio pero no a manos de alguien más, ni juicio de alguien más. Quizá así como aquél verso "I'm the captain of my soul" No creo que somos totalmente tan conscientes como un alfarero externo al propio barro pero digamos que somos como un barro viviente con consciencia de cambiar al menos en cierta manera su propia forma. Sin concluir.