crvellas:
pupilas delinean facciones masculinas, triunfante la sonrisa que se plasma en curvos y la falta de maquillaje en aquello donde cubría máscara logra provocar suave risa. — eso ya dependerá de tu suerte. —colisión de lengua contra paladar provoca sonido despreocupado, mala la costumbre de tener siempre última palabra. tremendamente infantil pero disfrutaba y esperaba, expectante, reacción masculina. ignora que destino ha de jugar en su contra cuando, efectivamente, es número propio el que termina por agendar en teléfono móvil. — ah, ¿en serio? ¿tan memorable que pensarás en mi al irte a dormir? — fingida la inocencia con la que bate pestañas, lengua suelta a causa de licor que corre en sistema. no hay doble sentido en palabra, simple deseo de brindar molestia a juego. — lástima. — la mención de redes sociales resulta confusa, aunque agradecía mismas no se llegaran a intercambiar pues no tendría idea de cómo explicar cuenta monitoreada y compartida con compañeras. sinhueso pasea por labios apenas se da luz verde a vaivén de caricias, control arrebatado cuando es él quien da pie a danza, entreabriendo labios para profundizar beso a causa de mero impulso y curiosidad.
"Como ya te dije, tengo una corazonada"— Las facciones intentan esconder la sonrisa que aquel misterio provoca, derrocado en la incertidumbre que podría develar con una simple llamada pero ¿Valía la pena entonces arruinar el juego concebido entre las incógnitas que presentaba la contraria? Para nada, no tenía necesidad actual de chequear datos, tenía otras cosas en mente. "Estoy pensando en ti ahora"— Admite golpeteando los dedos con suavidad en la espalda ajena, a modo de distracción y su propio entretenimiento de mantener el agarre del cuerpo femenino cerca al suyo. "¿Quieres que me vaya a dormir pensando en ti?"— La mano que se hacía sobre el rostro ajeno mueve unos mechones negros y blancos del rostro ajeno, acariciando su piel con las yemas de los dedos "Es algo que deberás conseguir"— Se sonríe desafiante observando a la contraria, sus facciones ahora son las soberbias que encuentran el poder en la situación "Lo sabrás mañana, te enviaré un mensaje si me fui a dormir pensando en ti"— Resopla por la nariz, cortando a la risa que amenaza con escapar por la trampa que ella sola se había metido al indicar la posibilidad de que el contacto ingresado no fuera real. "De todas formas, puedes enviarme fotos tuyas si eso es lo que querías que viera en tus redes"— Persiste el pedido anterior con el que había desatado la conversación entre las pausas para depositar cortos besos sobre los labios ajenos, como si estuviera tentando en su propio amague. Por un momento, su cuerpo se estremese y ejerce cierta presión sobre la anatomía ajena, tomando una distancia para respirar hondo, le dedica una fugaz mirada al rostro completo "Puede ser que me acueste pensando en ti"— Abre la duda antes de continuar encargándose de los labios ajenos, cambiando el ángulo de su cabeza ahora con la facilidad que prestaba su rostro completo al descubierto. Aquella mano que recuesta su posición en espalda ajena, explora más derecho para encontrar el dorsal ajeno. Los dedos se estiran, acariciando la tela que separaba su piel de la del cuerpo contrario.











