sdzorro:
“ no tienes vergüenza ¿uh? ” acusación va de mano a sonrisa, claro que copas son principal auspiciante a la buena humorada que toma control en noche. tampoco quita credito a acompañante, suficiente hace personalidad por captar atención y mantenerle entretenido en disputa. “ ¿y sabes todo eso con tan solo mirarme? ” hace sorpresa de suposición, mueca en boca por formar mohín. resulta cómico que descripción se base en calificativo con que nunca antes se le había sido referido. “ no lo sé, me suena más a ti que a mi. quizá te estás proyectando ” si hay oportunidad de mofar suposiciones y masculino en misma frase no pasa de misma, achinando mirada cuando ángulo hace a rostro y hace de mismo un vaivén por poner en duda calificativos.” vamos, ¿es una pregunta o es otra de tus suposiciones raras? ” esquiva donde por fín hace acierto. y no es que fascinara terquedad, pero le entretenía verla en otros cuando era esta misma la que siempre le quejaban a él; el castaño gustaba discutir que no trataba de terqueda si no más bien de ser firme a sus propias opiniones. “ irresistible, prepotente... tienes mucho que decir ” hace acto al enlistar cualidades, espacio reduciendo a mínimo gracias a compañía y prendas capturadas en agarre, aportando al llevar palma libre a mejilla impropia por acunar misma y hacer anclaje a cercanía. son orbes lo que caen sobre labios, captiva la atención cuando acorta distancias por probar lo que ofrecen mismos. aproxima debate con colisión, rozando carnosos por jugar con paciencia ajena y hacer toque de inferiores, cayendo en tentación cuando termina por juntar carmesís y actuar por efecto a tensión. última siente abrumadora, domo a dupla en lo que satisface capricho y reconoce sabor de etílico, siendo zurda en vaso la que ayuda a deslizar mismo hacia su lado sólo por molestar al que caracteríza famoso. “ nada mal… ” canturrea, esta vez depositando casto en comisuras en lo que diestra desliza sobre atuendo por ir a agarrar cintura. “ digo, para ser un ladrón ” conversación va a oído, innecesario alzar el tono cuando va tan cerca de receptor.
por fin es carcajada la que se libera por frase escuchada, la gracia de la situación y su propia actitud alcanzándolo. “ me lo han dicho antes, ” proporciona información con burla y algo como la adrenalina, consciente de que su decisión por mantenerse en juego se debe casi en totalidad a reacciones que recibe. “ sé todo eso con hablarte, ” el sarcasmo de prosas se impregna incluso en su expresión, mostrando el blanco de ojos al virarlos, a pesar de que en ningún momento sonrisa ladina ha sido arrebatada de entre facciones. “ y tú estás desviando lo que está claro con solo mirarte como un problema mío. parece que los dos tenemos cosas por revisar, ” se eleva un poquito de hombros, reconociendo a medias su propia culpa en toda la conversación pero sin dejar de lado intenciones originales. tampoco es como si estuviese ejerciendo alguna evaluación psiquiátrica: los calificativos ruedan de su boca con el simple propósito de molestar, de añadirle algo más a su noche. “ una de mis suposiciones acertadas, después de todo sigues aquí, ” vuelve a reírse por lo bajo, curva sugerente lo único que decide dejar como respuesta a la réplica de enmascarado pues no logra mantener enfoque en conversación cuando existe la promesa de satisfacción mayor en proximidad. quizás se arriesga al dejar decisión en manos ajenas, pero su apuesta cobra gratos intereses cuando el primer roce tentador surge, lo tentativo de todo haciéndole sonreír antes de que el beso se concretara en un punto de sensaciones y licor, mano que aun reposa sobre el pecho del héroe deslizándose en planicies a modo de exploración. casi no nota el movimiento del vaso en su concentración, pero al final responde a acción con una risa suave que expulsa al momento en que contacto pierde intensidad. “ podría estar robándote otro beso pero sigues empecinado con este vaso, ” atrevido entrelaza los dedos que se mantienen unidos sobre la bebida, a este punto parte del juego mismo, y gira el rostro para plantar caricia de labios sobre la piel cercana de su cuello, un tanto de territorio más que el inicio de otro tipo de acción.














