Me gustaría poder volver a hablar,
Sin prejuicios ni mentiras,
Ver cómo estas,
Saber si también piensas en mi,
Sin rencores, dolor, ni pena.
Ha llovido mucho,
Pero aun recuerdo cómo me sentí,
En las buenas y en las malas.
Intentamos odiarnos, amarnos, olvidarnos,
Pero ni sabíamos quiénes éramos,
Ni cómo expresarnos.
Entre tu y yo,
Creo que careció,
La transparencia,
Se hizo tan complejo algo,
Que pudiera haberse sanado,
Con los más sencillos gestos,
Y con un deseo de profesar cariño.
Me gustaría que todavía me contaras de ti,
De los lugares que has visto,
Libros que has leído,
Y las experiencias que has vivido.
Espero que algún día leas esto,
Que sepas que aun pienso en ti,
Decirte que extraño tu sonrisa,
Que si en algún futuro te encontrara,
Te abrazaría.
Diría lo linda que sigues,
Que todavía no sé porque el libro se llama así,
Y lo mucho que aun te aprecio,
Buenas memorias y malas.
Te pediría perdón,
Por haberte herido,
O hacerte sentir insuficiente,
Por no haber llegado a tu corazón,
Nunca fue mi intención.
Quizás es la madurez o la experiencia,
En la víspera de mis 30 años,
Que me haya puesto a escribir,
Creo que es,
Quizás,
Una expresión sincera,
Que tomé demasiados años en hacer.
-Debajo de la ceiba










