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Reía suavecito esperando que por fin se hiciera el vestido una prenda unificada en su espalda. La idea de imaginar el rostro de Hanna con él se hacía sólida, cercana y una realidad cada vez más posible. Todo eso era una sueño hermoso, estaba tan contenta, primera vez que pertenecería al círculo vicioso de compras en víspera de Navidad, los locales en temática, era imposible no estar tan feliz con todas las decoraciones, los adornos y las personas cantando villancicos de fondo. Llenaba su espíritu de sólo palpar aquella festividad mucho más agradable que su cumpleaños, ella tenía sus problemas con ese día con toda seguridad aceptaba que acarreaba accidentes, imposible ignorar la cantidad en serie ocurridas en esa fecha para no admitirlo luego de veintitrés años — Gracias, Skye — Susurró recordando su nombre, con su accidente ya superada estaba segura que habían practicado su capacidad de memoria haciendo que repitiera los nombres del personal, una y otra vez, hasta que los errores disléxicos se marcharan por completo. — La tiene, es dos centímetros más alta, siempre fue la perfecta de la familia — Removió la falda entretenida en la tela danzando — Usa tacones altos, por lo que le quedará perfecto ¡Esto es tan bonito! Nunca he comprado un vestido en mi vida — Le contó posando una amplia sonrisa en su rostro — Bonitos zapatos — Acotó notando los mismos y le sonrió.
Inclinó su cabeza con respeto, respondiendo de aquella forma al agradecimiento por parte de la chica. La ley decía que se encontraban en la misma casta y el título de seleccionada tampoco era el más importante, sin embargo, no veía porqué distinguir entre castas y títulos para ser amable con alguien---Un placer---Una sonrisa apareció en su rostro, mientras que sus ojos comenzaban a admirar el vestido que adornaba la figura de la fémina, una gran pieza en verdad. Frunció su nariz cuando la palabra “perfecta” llegó a sus oídos---No creo que exista tal cosa como la perfección.---¿Qué era la perfección? Una mera utopía que los humanos creaban para la idealización de las cosas. Era un concepto sin fondo y, si le preguntaban a ella, sumamente aburrido. Abstraída en sus pensamientos, tuvo que parpadear un par de veces para poder volver a concentrarse en lo que la seleccionada decía---Pues no es muy diferente al comprar el resto de la ropa---Skye no disfrutaba de las compras. Le parecía otro concepto vacío, sólo que a un menor nivel. Se encogió de hombros y bajó la vista a sus zapatos negros, que sí, eran elegantes y para algún evento, pero simplemente no había podido mantener sus manos alejadas de ellos---Gracias, ha sido un regalo---Un maravilloso regalo si a ella le preguntaban, tendría que darle algo asombroso a su nuevo amigo desconocido, pues sí que se lo merecía.
Las compras navideñas eran terriblemente agotadoras, había conseguido un par de bolsos de diseñador para su hermana, algunas mancuernillas para su padre y un montón de regalos para la pequeña Merliah, ah sí y una enorme bolsa de carbón para su hermano y se podía decir que para ese entonces el Irlandés ya se encontraba sumamente cansado. Claro, agradecía el café que su doncella le había conseguido y no perdió ni siquiera un poco de tiempo en verter algo de licor a éste y aún cuando terminó con la bebida caliente siguió bebiendo de la licorera con el la intensión de pasar las horas más rápido y divertido hasta que sintió la necesidad de tumbarse en una de las bancas colocadas estratégicamente en las calles de Ángeles. Y no, no estaba ebrio pero tenía esa mala costumbre de decir disparates cuando de trataba del whisky y bueno. Una risa en seco escapó de su garganta, conforme le daba el último sorbo a su licorera haciendo una ligera mueca a causa del alcohol pasando por su garganta. “No sé si es enojo, quejarse es algo así como lo divertido de estar ebrio, lo prefiero mil veces a cubrirme de mi vómito o llamar a alguna exnovia” pues si algunos se quedaban dormidos y otros hacían espectáculo completo él prefería simplemente hablar de todos los errores cometidos a los largo de su vida.
Tenía sentido, bastante en realidad, aunque debía ser un desastre para el pobre que tuviera que escuchar sus quejas y en cuanto vio la licorera del rubio, temió ser ella---¿Entonces debería de prepararme para una ronda de quejas?---Señaló la botella con una de sus manos y una pequeña sonrisa en sus labios. Soltó un suspiro, regresando su rostro al frente. No le molestaría escucharlo si llegaba el momento, pero al recordar su encuentro en la enfermería, comenzaba a dudar que aquello fuera lo más sano---Supongo que estoy de acuerdo...aunque jamás he probado aquel ponche de huevo y la verdad es que no suena muy apetitoso---Frunció su nariz y lentamente comenzó a negar con su cabeza, aunque quizá, estaba juzgando rápidamente, las palabras “ponche” y “huevo” juntas no sonaban para nada bien. Miró la mano del rubio, sintiendo una pizca de orgullo en su pecho---Entonces ¿Su mano ha mejorado?---Quiso preguntar si un curita hubiera estado mejor que su curación, pero apreciaba su vida, por lo que se limitó a preguntar por el estado de la misma.
"What are we doing here?"
En el momento que sus ojos se posaron sobre el letrero del local, Skyelar no lo dudó ni un segundo antes de internarse en él, arrastrando con ella a su reciente compañía. Todos merecían un pequeño descanso y eso era lo que se estaba dando en ese momento. Pidió la primera bebida que se le vino a la mente, por que sí, de vez en cuando le gustaba darse aquellos pequeños placeres---Disfrutar un poco de nuestro día libre ¿qué más?---Se encogió de hombros y tomó la copa entre sus dedos, lanzando una amigable sonrisa a la doncella que se encontraba ante ella. [ @harmonia-gwendolen ]
❛❛ I think I broke it. ❜❜
Un estruendo llegó a sus oídos, haciendo que su corazón comenzara a correr dentro de su pecho. Volteó de inmediato, observando la escena del crimen con una sonrisa en sus labios, simplemente para evitar reír frente al futuro monarca. El maniquí yacía en el suelo, completamente desmembrado.---¿El maniquí o alguna parte de tu cuerpo? Aunque creo que el maniquí es bastante obvio---Alzó una de sus cejas y comenzó a inspeccionarlo, asegurándose de que no se había lastimado. Sus ojos recorrieron el perímetro, simplemente para confirmar que no había testigos---De acuerdo, creo que lo podemos arreglar antes de que alguien se de cuenta---Soltó un suspiro, agachándose para tomar la cabeza del muñeco entre sus manos y comenzar a unirla con el resto del torso. [ @blukasergfalk ]
❛❛ The only thing I like about Christmas is to get drunk on eggnog & wine, & sulk over my year’s regrets. ❜❜
El silencio había reinado hasta aquel momento, ni si quiera se había percatado de la presencia del rubio hasta que sus labios comenzaron a formar palabras. Cansada de recorrer la ciudad, había decidido darse un descanso y sentarse sobre una de las bancas que adornaban la ciudad. Con lo último de sus ahorros en sus bolsillos y pequeñas bolsas repletas de regalos a su lado, se comenzó a perder en sus pensamientos, ignorando por completo el frío aire que comenzaba a alzarse en la ciudad---Entiendo la parte del vino a la perfección---Alzó su vista del suelo y la dirigió al frente, sin voltear su mirada al príncipe.---Pero no entiendo porqué enojarse de algo que ya hizo y no puede cambiar, es una pérdida de tiempo---Se encogió de hombros, por fin volteando a ver al rubio---Aunque, claro, tendrá sus razones--- [ @b-astixn ]
SENTENCE MEME
"Are you crazy?”
"Are you even listening to me?"
"Are you even listening to yourself?"
"Are you sure they won’t find out?”
"Are you sure this is legal?”
"Are you sure you know what you’re doing?”
"Are you threatening me?"
"Do I know you?"
"Do you remember this?"
"Do you trust me?"
"Don’t go."
"Don’t look at me like that."
"Don’t make me beg.”
"Don’t you dare."
"Explain yourself."
"Give it back."
"Have you ever even done this before?"
"How drunk are you right now?"
"I already regret this."
"I am not wearing that.”
"I can’t believe you missed that."
"I can’t do this anymore."
"I can’t even look at you."
"I could kill you!"
"I didn’t do it.""
"I didn’t know you could do that."
"I don’t want to look at you right now.”
"I hate you."
"I have to go."
"I know your secret.”
"I need a drink."
"I need a hug."
"I think I broke it."
"I think I’m forgetting something."
"I think it’s broken.”
"I want to try this thing I read in a book.”
"I’ll be there in five minutes.”
"I’m all for spicing thing’s up, but isn’t this a bit much?”
"I’m going to be sick."
"I’ve never heard that one before."
"If you stay quiet, no one will know.”
"Is that my shirt?"
"Just five more minutes."
"Just relax."
"Just what did we do last night?"
"Make me."
"Shut up and listen."
"That looked easier on TV."
"That was a bad plan."
"That’s mine!”
"This seems familiar."
"This stays between us."
"Want to hear a secret?"
"We need to talk."
"What are we doing here?"
"What sort of noise was that?”
"What the hell do you think you’re doing?"
"Where did you find this?"
"Why are you wearing that?"
"You coward."
"You’re an idiot.”
"You’re so weird."
“ wow, you look like shit today. ”
“I’m not eating that.”
All I want for Christmas is peace & quiet.
❛❛ If mistletoe appears in my one-meter vicinity, I’ll burn it. ❜❜
❛❛ So - what are you getting me for Christmas? ❜❜
❛❛ What do you mean, Santa isn’t real? ❜❜
❛❛ The only thing I like about Christmas is to get drunk on eggnog & wine, & sulk over my year’s regrets. ❜❜
❛❛ Wanna help with the pudding? ❜❜
❛❛ Help me decorate the Christmas tree. ❜❜
❛❛ You’re really - enthusiastic - with the decorations. ❜❜
❛❛ I knitted a sweater for you. Here, wear it. ❜❜
❛❛ What did you use to knit the sweater? Two left-hands & parental guidance from a hamster? ❜❜
❛❛ Are you coming to the Christmas party? ❜❜
❛❛ How did you get tangled in all these fairy lights – ? ❜❜
❛❛ Let me help with the gift-wrapping. ❜❜
❛❛ Remember when you caught on fire last year? ❜❜
❛❛ Oh no - no - you stay away from the alcohol. ❜❜
❛❛ Stop telling me lies about Santa & his tiny elves. ❜❜
❛❛ Oh shit, I forgot to buy the presents. ❜❜
❛❛ Are you telling me you don’t put marshmallows in your hot chocolate? ❜❜
❛❛ Is this what you do every Christmas? ❜❜
❛❛ I’m not letting you barricade yourself in your room again for Christmas. ❜❜
❛❛ Come on! Live a little - find true love - piss in the snow! It’s Christmas. ❜❜
❛❛ It may be Christmas, but that’s still illegal. ❜❜
❛❛ Christmas is just another day. What’s the big deal? ❜❜
❛❛ Christmas should be six months long - not one. ❜❜
"That is—ugh. I’ll have to think about what that is."
Querido Santa Secreto:
No puedo creer…en realidad, no tengo palabras para describir nada, creo que mi vecina de cuarto ha muerto del susto al escucharme gritar. Normalmente diría que no tenías que hacerlo, que estaba por ir a buscar tinta, pero me has dejado sin palabras. Muchas gracias, de corazón, espero algún día poder pagártelo de alguna forma.
No te equivocas, la escritura es la cosa que más amo hacer en el mundo, tan solo un poco después de la medicina. Mis pasiones son simples, me apasiona escribir, como ya lo sabes, el deporte, cualquier tipo, aunque mi favorito es el baloncesto. También me apasiona ayudar a los demás, suena raro, pero encuentro una satisfacción enorme en ello y sé que es algo que podré hacer mi vida entera sin cansarme, no importa cómo lo haga.
De pequeña leí los cuentos de los hermanos Grimm, era un libro que tenía varias de sus obras; la perdí en el colegio y la verdad es que me gustaría tener algo parecido de nuevo, aunque nunca lo he encontrado. Sherlock Holmes me encanta también; el concepto de un fantástico detective de hace siglos en medio de una vieja Inglaterra me fascina. También he buscado El coronel no tiene quien le escriba, de García Márquez, o Noticia de un Secuestro, aunque sería feliz con cualquiera de los dos.
Mi mamá suele hacer papas al horno, no sé si sea la maravilla culinaria, pero el que mi madre lo haga es especial, puesto que pocas veces se pone a cocinar. El pavo relleno es otro platillo que me fascina, aunque de nuevo, puede que sea por que mi madre lo prepara. Finalmente, el chocolate caliente con un par de bombones arriba ¿lo has probado? Es simplemente magnífico.
Sí, creía en Santa Claus y creí en él mucho más tiempo que lo normal, puesto que mis padres querían decirnos a todos mis hermanos y a mi juntos. Siendo la segunda en nacer, creí en él hasta la mitad de mi adolescencia. No sé cómo hicieron para evitar que nos enteráramos por alguien más, o quizá es que nunca mencionamos al señor con alguien que no fuera nuestros padres, pero sé que sufrieron con mi hermano mayor, pues tiene el sueño bastante ligero. En fin, creo que estoy alargando mucho la historia.
Con el detalle, creo que ya ha quedado claro que no sé qué decirte, simplemente un eterno gracias y no te preocupes, has atinado.
Muchas gracias y espero volver a leerte muy pronto.
I love sarcastic people with high vocabularies
(via yanchik)
Con la idea de comprar regalos, sus ojos brillaron tanto que hasta parecía a punto de llorar, sería la primera vez que pudiera comprar regalos para su familia que no fueran artesanías suyas. Primero había comprado una hermosa cadena a su madre, unos zapatos de trabajo nuevos para su padre y estaba buscando qué conseguirle a su hermana. Un vestido, algo que pudiera gritar “Hanna”, tendría que tener mucho brillo y ser un color marino para combinar con sus ojos y su tez clara. Se había probado uno que podría asemejarse a su gusto y cuando salió del probador Myrtle ya no estaba, seguro estaría buscando qué regalarle, y debería encontrar la forma de regalarle algo bonito a ella también. Caminó unos pasos por el local, sin alejarse demasiado para cuando cruzó con una persona — ¿Podrías subir el cierre, porfis? — Pidió con una sonrisa dulce en su rostro — ¿Es bonito? Es para mi hermana — Contó algo dudosa sobre la prenda que vestía.
Sabiendo que su familia no era mucho de los regalos materiales, Skye se encontró a ella misma en un verdadero embrollo, pues ahora tenía el dinero suficiente para comprarle algo a cada miembro de su familia sin tener que pedir prestado ni un centavo de sus padres, sin embargo, no sabía qué regalarles. Vestida con unos pantalones de mezclilla, los tacones altos que su Santa le había regalado (por que no, no había podido esperar a alguna fiesta) y una bolsa en mano, era uno de los primeros días que sentía el peso del trabajo dejar sus hombros por completo. Sus orbes pasearon por las diferentes tiendas, esperando encontrar algo que llamara su atención, algo que le indicara que aquello era lo correcto para sus padres o sus hermanos, sin embargo, lo único que había llamado la atención eran unos cosméticos para su hermana menor. Con la bolsa de la tienda en mano, se internó en aquella tienda de vestidos, esperando encontrar algo para su madre. Tentó con sus manos la tela de los vestidos, acariciando la seda de algunos y el algodón de otros. Sus falanges, entretenidas con una prenda azul, pararon de inmediato al escuchar a la chica. Aquella forma de decir “por favor” hicieron que su estómago se retorciera, sin embargo, sus modales, como siempre, le ganaron---Por supuesto--- Sonrió de inmediato y comenzó a acercarse para subir el cierre de la susodicha. Asomó su cabeza por el costado de la chica para observar mejor el vestido---Es hermoso, sí, pero su hermana tendría que tener una medida muy parecida a la suya---Terminó de abrochar el cierre y caminó, para quedar frente a ella---pues si no le queda, no importará qué tan bonito sea, no lucirá bien en él---Era un desastre en cuanto a la moda, esa habría sido su respuesta aunque aquel vestido se viera horrible en la contraria, pues apenas si distinguía el azul turquesa del verde.
And I’ve felt out of place many, many times in my life, and I probably will continue to do so. Everybody does. When you start a new job, move into a new house, move to a new country, everybody can relate to that.
Querido Santa Secreto:
Es un gusto poder leerte al fin, con tu nombre o con tu alias. No tienes que apenarte de nada, sé lo difícil que puede ser escribir en un papel sin lineas, así que hazlo como mejor te sientas.
Sin duda alguna, me ha encantado tu regalo, me los pondré a la primera oportunidad que tenga o aunque sea en el silencio de mi cuarto, son simplemente hermosos.
En cuanto a tus preguntas, sí, tengo una tradición especial, pues mi familia jamás cena dentro de la casa en navidad. Verás, en Bonita, que es de la provincia de la cual vengo, no ha nevado jamás, aunque baja la temperatura, jamás llega a niveles muy bajos. Entonces, cada cena de navidad, la tenemos al aire libre, con villancicos de fondo, los cuales cantamos todos al final de cada cena (aunque no seamos los mejores cantantes, mi escusa es que lo importante es el sentimiento) También solemos jugar un partido de baloncesto, aunque eso es más entre mis hermanos y yo, mi hermana y mis padres siempre son el público o el marcador.
Para navidad me gustaría…tinta para mi máquina de escribir y quizá algunos libros, pero no sabría decirte cuáles, pues son muchos los que vienen a mi cabeza y ni si quiera puedo ponerlos en orden. Finalmente, mis colores preferidos son el rojo, el naranja del atardecer y el azul turquesa.
Muchas gracias por tu carta, espero volverte a leer pronto.
— Skye; a moodboard:
“The purpose of literature is to turn blood into ink.”
“Hablé con su hermano, y dijo que el muy idiota se creyó lo suficientemente cool como para conducir un helicóptero solo” resumió el pelirrojo antes de que el mismo príncipe pudiera abrir la boca y decir el relato por él mismo y como él quería. Se limitó a suspirar, porque no había nada que añadir o negar. En esencia, era cierto. —Era piloto cuando militar, pero nunca dejé de volar una vez terminado mis estudios y mi servicio —explicó con una sonrisa a la muchacha, volviendo a sus días de uniformado, donde se sentía aún más importante de lo que le hacían sentir sus padres toda la vida por haber sido el primer hombre en nacer y cargarlo con el peso de la herencia a la corona. —La nave no era muy grande, pero no la conocía muy bien y la estrellé. Al menos estoy vivo y coleando —él se encogió de hombros y a la traducción, Aksel añadió: “Y me falta una pierna” como si fuera Bruno quien lo decía. A lo que el mayor se volteó hacia él casi asesinándolo con la mirada una vez más. Eso era un gran tema para su persona, uno delicado además, y el muy tonto de su intérprete lo soltaba como si se dijera que el aire que corría estaba helado. —Podríamos ir y jugar en esas hojas en este minuto ¿qué le parece? —ofreció, aunque en realidad era para desviar la atención de las últimas palabras pronunciadas por su acompañante.
Quizá aquello no era algo que el rubio quisiera compartir, por lo que quiso detener las palabras de ambos antes de que las formularan, sin embargo, se dedicó a escuchar la historia con atención, asintiendo ante las palabras contadas por ellos y sin perder detalle de la misma. Sonrió una vez terminado el relato, quedándose congelada por unos segundos antes de volver a hablar---Claro, lo más importante es que sigue con vida---Decidió actuar como si aquella última frase no hubiera escapado de los labios del pelirrojo, dándose media vuelta y recogiendo del alfeizar su libro y su tabla de notas, dejando que el lápiz cayera en el fondo de su bolsa. Tenía cosas que hacer, no lo podía negar, pero aquel rubio había logrado despertar su curiosidad...además de que le divertía su interacción con su traductor---Claro, el jardín está por aquí ¿Vamos?---Apuntó al pasillo, comenzando a caminar en la dirección adecuada. Había pasado la última semana memorizando todas y cada una de aquellas vueltas, pues en alguna emergencia, no podía darse el lujo de perderse.---Perdone si es una indiscreción pero...¿Cómo es que se siente volar?---Había entrado a un avión, claro, sin embargo, jamás había visto el cielo tan de cerca, justo como un piloto debería de verlo.
¿Estaba mal en creer que el “señorita” antes que su nombre sonaba delicioso? No es por una cuestión de vejez (como lo creía su madre) sino por el respeto y poder que demandaba la palabra. No entendió entonces como al enfermera o cualquier seleccionada podía repudiar algo como eso, pero su deber no era cuestionar o discrepar con las demás, más bien aceptar e respetar sus diversas opiniones o requisitos. Por lo tanto, tan sólo le obsequió una sonrisa. — En realidad todo se basa en lo que usted desee, Sky. Y si gusta que obvié el señorita, así lo haré. Pese a quiera o no llamarme ami “Señorita Tatiana”. — Por supuesto, jamás negaría el ser llamada de una forma que le agrade. Mas tampoco, en una situación como esa, podía aceptarlo. Encogió uno de sus hombros e ocultó sus labios, la respuesta era lo opuesto a bien (aún no terminó de leer la carta y aquello la ponía en un estado de ansiedad), mas no deseaba que la morocha cargará con sus sentimientos. No cuando se la notaba tan relajada y alegre. — He estado mejor, sin embargo no me quejo. —Por las malas había aprendido a no hacerlo. Curvó después sus labios en una media sonrisa. —¿Necesita ayuda con algo, por cierto?
Quizá, si aquel término no brindara ninguna diferencia social sin sentido, lo aceptaría. En los viejos tiempos, bastante remotos, los únicos que recibían un nombre especial eran los sabios y los sacerdotes, pero ella no era ni sabia ni una sacerdotisa, por lo que aquel nombre seguía sin ser de su completo agrado---No, Skye estará bien para mi---No se había ganado respeto alguno ante la doncella, sin embargo, al ver las labores que ellas tenían en el día a día, tuvo que preguntar de nuevo---Aunque yo la llamaré señorita si así lo desea. Si yo puedo tener una opción no entiendo porqué usted no---Le dedicó una muy sutil sonrisa, invitándola a que su respuesta fuera honesta. Sus ojos se achicaron y su nariz comenzó a arrugarse al escuchar su respuesta, manía de la cual, jamás se había percatado---¿Sabe? Hay muchas más emociones que “mejor” o “bien”, la gente no se tiene que limitar a aquellas dos palabras---Que ni si quiera emociones eran, pero parecían frecuentes en el uso humano, cosa que Skye detestaba. Miró su tabla y luego, volteó a ver a la rubia---La necesito, pero no la aceptaré si interrumpo alguna de sus tareas---
Su forma de ver el mundo había cambiado muchísimo a lo largo de los años. No solo su perspectiva sobre qué le rodeaba, ella misma ya no era lo que solía ser. Su color favorito ya no era el rosa y había perdido la costumbre de leer sobre bellas princesas que lograban cumplir todos sus sueños, sin abandonar la esperanza de hacerlo ella también. La habitación que compartía con Peter, su hermano menor, ya no era enorme ante sus ojos y a duras penas podían compartirla sin que todo pareciese un gran desorden; el oso de peluche que solía abrazar cada noche se había vuelto tan pequeño que podía sostenerlo con una sola mano. Todo había cambiado porque ya no era una niña–. Escalábamos árboles porque no le temíamos al caernos y lastimarnos, entre otras tantas cosas que ya no me atrevería hacer por miedo a las consecuencias –soltó, sin siquiera pensar en lo que estaba diciendo. En su voz denotaba la nostalgia, pues era simplemente imposible no extrañar aquella magnífica etapa de su vida en la que la felicidad era protagonista–. Algunas veces extraño el no tener miedo, ¿sabe? Nos perdemos muchísimas cosas por su culpa, ¿se imagina el no tener miedo? –preguntó, mirando a la castaña.
Una sonrisa se posó sobre sus labios, sonrisa que dedicó a la nada, a aquel espacio de colores naranjas y cafés, donde podía ver sus propios recuerdos danzar ante ella; entre las hojas y los vientos de aquel lugar tan lejano a su hogar. La vida, decidió, se pasaba tan rápido que apenas se podía ver al irse, sin embargo estaba completamente segura de que, sin importar el tiempo pasado, siempre estaría feliz de la persona con la que vivía en aquel momento: con ella misma.---Al inicio, sólo un ligero instinto nos dice aquello que podría matarnos, alejándonos del mismo. El miedo es aquel instinto, siempre lo hemos tenido, aunque no lo recordemos---Volteó su mirada a la castaña, con aquella misma sonrisa en sus labios---No, pues no me imagino sin instinto de supervivencia...---Negó levemente con su cabeza, abrazando aquella tabla a su pecho, con fuerza---pero siempre dependerá de lo que hagamos con aquel miedo; pues la valentía no es sinónimo de la ausencia del miedo. La valentía significa que, pase lo que pase, enfrentarás el miedo con la frente en alto y jamás dejarás que te domine---