Desde que la conocí hace casi 4 años a esta x persona se hizo mi amiga y todo iba bien hasta que noté que siempre se quería acercar a un grupito de minas que estaban enfrentadas contra su grupo de amigas, cuestión que ella se empezó a juntar con los dos grupos y ellas se enojaron y le hicieron decidir con quien quería estar. Algo patético, y ¿Saben quién estuvo para consolarle, aconsejarle y animarle? YO, yo estuve, yo la ayudaba ya que no pertenecía a ninguno de esos dos grupos. Cuestión que con el tiempo los dos grupos se fueron uniendo más gracias a ella y yo seguía estando para ella. A veces me decía que tal chica de uno de esos grupos era su mejor amiga, y después iba yo, siempre que cambiaba de mejor amiga me dejaba a mi segunda. Cuando nadie le daba bola, cuando tenía problemas, cuando estaba confundida, con mal de amores ¿Saben quién seguía a su lado ayudándola? YO. Y antes casi siempre hacíamos llamadas y nos contábamos todo, me decía que me quería y me hacía testamentos por mis cumpeaños, pero con el tiempo esas llamadas se fueron haciendo menos constantes ya que ella no contestaba.
Hasta que llegamos a casi 3 años de conocernos, ahí me saturé, me destrocé, porque yo cuando había dejado a amigas de lado sólo por ella, ella estaba haciendo lo mismo conmigo, empezó a juntarse más con unas chicas de esos grupos y sentía como cada vez estaba más con ellas y se apartaba más de mi, cuando la que estuvo desde el principio, la que nunca le hizo elegir, la que siempre le hablaba y se reía y lloraba con ella, fui YO. Y empecé a decirle como me sentía y ella me decía que iba a cambiar, que no se daba cuenta de lo que hacía; pero ese “cambio” nunca duraba más de semana y media. Así estuve hasta hace unos pocos meses atrás, diciéndole que estaba harta de que dijese siempre lo mismo y no cumpla.
Este año se empezó a amigar más con una de esas chicas y siempre que le invitaba a mi casa ella justo ese día no podía, pero claro, después mandaba audios con su amiga a grupos donde yo estaba y me seguía diciendo que yo era su mejor amiga; sin contar que también me enteré de que ella contó secretos míos, cosas que sólo se las confié a ella, sabiendo que antes me daba miedo hablar de cosas así con alguien. Si realmente hubiese seguido siendo su “mejor amiga” me tendría presente, pero sólo me hablaba cuando se acordaba de mi. Ella estaba haciendo muchas cosas que hacíamos juntas con su nueva mejor amiga. Me sentía reemplazada, mi “amiga” solo estaba para mi cuando yo estaba mal, pero cuando estaba bien no le importaba y se iba con esa amiga. Empezaron a ser inseparables, hacían todo juntas; y ahí me di cuenta que yo ya no era la que la hacía reír, la que podía escucharle, con la que podía llorar y boludear. Llegó a tal punto en la cual ella ya ni me contaba lo que le pasaba, ya no recurría a mi cuando estaba triste, cuando antes ella solía llamarme; ¿Las llamadas? se terminaron, pero si que le respondía a otras personas sin necesidad de que esas personas la llamen más de mil veces para que conteste.
Hasta que me cansé de estar en esta situación donde sólo me hacía sentir mal a tal punto de llorar más de una vez. Le puse fin, con el dolor que me quedaba decidí decirle que ya no era mi mejor amiga, que yo sentía por la forma en la que la miraba, se refería a ella, hablaban y se reían, que la prefería a ella, porque conmigo ya casi ni hablaba, habían días en los que ni hablábamos porque decidí ver si ella vendría a mi como yo siempre iba a ella para hablarle, pero como creí, no pasó.
Ahora que no tengo su compañía me siento mucho mejor, me di cuenta quienes son mis verdaderas amigas, y actualmente ella no me habla, tiene un grupo de amigas y si me hablase sería por pura casualidad. Después de esto decidí que no necesito más gente tóxica en mi vida, y que aunque me doliese mucho tomar la decisión de alejarlas, me va a doler mucho más seguir teniéndolas